domingo, 14 de julio de 2019

Giordano Bruno


La defensa del laicismo provocó ser asesinado por los dogmáticos hace 419 años.

José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP
Cel. 2223703233

Tembláis acaso más vosotros al anunciar esta sentencia que yo al recibirla.


La competencia solidaria entre los humanes es resultado de los ambientes laicos de criticidad y creatividad.

En tiempos lejanos hubo un humán que propuso estudiar y explicar la naturaleza acudiendo a la naturaleza misma. Las hipótesis sobrenaturales quedaban fuera de las reglas del juego. Más adelante otro humán propuso comprender lo humano por lo humano mismo. Quedaban fuera las hipótesis sobrehumanas.

¿Cómo sustituir los dogmas sobrenaturales y sobrehumanos? Estudiando, investigando y discutiendo. Aceptar solo aquello que resistiera las críticas más feroces. Así surgieron el talante crítico y creativo característicos de los humanes. Quienes se dedicaron a estas actividades tuvieron que defenderlas de aquellos que quisieron silenciarlas. Así surge el laicismo. En la lucha de la autoridad epistemológica frente a las autoridades religiosas y políticas y en el contexto de luchas entre estas dos últimas por imponerse frente a las demás.

¿En qué descansan las distintas autoridades? Las autoridades religiosas descansan en argumentos teológicos y en libros que contienen la “verdad revelada” cuya verdad es indiscutible. Las autoridades políticas combinan los argumentos teológicos y jurídicos y en textos constitucionales cuya verdad es producto del consenso y es histórica. La autoridad epistemológica descansa en la racionalidad y está soportada en métodos racionales.

Giordano Bruno es defensor del laicismo al defender los espacios que permiten pensar al estimular el talante crítico y creativo porque la racionalidad laica genera la competencia solidaria entre los humanes.


Giordano Bruno, de nacimiento Filippo Bruno (Nola, Nápoles, 9 de febrero de 1548 - Roma, 17 de febrero de 1600), fue un astrónomo, filósofo, teólogo, matemático y poeta italiano. Sus teorías cosmológicas superaron el modelo copernicano, pues propuso que el Sol era simplemente una estrella; que el universo debía contener un infinito número de mundos habitados por animales y seres inteligentes. Miembro de la Orden de los Dominicos, propuso en el campo teológico una forma particular de panteísmo, lo cual difería considerablemente de la visión cosmológica sostenida por la Iglesia católica. Además de estos razonamientos, sus afirmaciones teológicas también fueron otra de las causas de su condena, que lo llevaron a ser ejecutado por las autoridades civiles de Roma después de que la Inquisición romana lo declarara culpable de herejía. Fue quemado en la hoguera.

Giordano Bruno fue víctima de la conjunción de autoridades dogmáticas: la religiosa-académica inquisitorial del Vaticano y la político-civil de Roma.

Sus problemas comenzaron durante su adoctrinamiento. Fue procesado por rechazar tener imágenes de santos en su celda, y aceptar solo el crucifijo. Más tarde se le abrió un nuevo proceso por recomendar a otro novicio que dejase un libro sobre la vida de la Virgen y se dedicase a leer otras obras más importantes. A causa de que sus opiniones suscitaron un escándalo, se le formularon 130 artículos de acusación. Por temor a la Inquisición, a los veintiocho años abandonó la «prisión angosta y negra del convento» y huyó a Roma, sin esperar a que terminase la causa, en marzo de 1576, comenzando una vida errante y aventurera. Desde entonces pudo decir con razón, que «toda la tierra es patria para un filósofo».

La adopción del sistema de Nicolás Copérnico le valió ser combatido tanto por los académicos católicos como protestantes. Expresó en escritos y conferencias sus ideas científicas acerca de la pluralidad de los mundos y sistemas solares, el heliocentrismo, la infinitud del espacio y el universo y el movimiento de los astros. En Marburgo retó a los seguidores del aristotelismo a un debate público en el Colegio de Cambrai, donde fue ridiculizado, atacado físicamente y expulsado del país. Pasó a servir brevemente como profesor de matemáticas en la Universidad de Helmstedt, pero tuvo que huir otra vez cuando fue excomulgado por los luteranos.

La Inquisición lo acusó inicialmente por sus ideas antidogmáticas, que ya le habían costado el hábito dominico. Como anti-Trinitario, rechazó la virginidad de María y la transubstanciación. Sus reflexiones sobre cuestiones de cosmología, y su atracción por la magia dieron gradualmente lugar a una impresionante lista de acusaciones. Al final, fue el conjunto de su pensamiento lo que fue impugnado. En febrero de 1593, Bruno fue encarcelado en las prisiones del Santo Oficio. El juicio se prolongó durante dos años antes de tomar la decisión de realizar un estudio en profundidad de sus obras, que fueron censuradas y posteriormente quemadas en la plaza de San Pedro.

Fueron ocho las proposiciones a las que el filósofo se negó a renunciar entre las que destaco una: la idea del movimiento terrestre no se oponía a las Sagradas Escrituras, las cuales estaban popularizadas para los fieles y no se aplicaban a los científicos.

El papa Clemente VIII dudó de la sentencia impuesta a Giordano antes de dictarla porque no deseaba convertir a Bruno en un mártir. El 8 de febrero fue leída la sentencia en donde se le declaraba herético, impenitente, pertinaz y obstinado. Es famosa la frase que dirigió a sus jueces: Tembláis acaso más vosotros al anunciar esta sentencia que yo al recibirla.

Giordano Bruno, tras una condena de más de ocho años, fue quemado vivo el 17 de febrero de 1600 en el Campo de' Fiori, Roma.

Tras su muerte, el 9 de junio de 1889 se erigió por suscripción internacional una estatua en el lugar de su muerte, exaltando su figura como mártir de la libertad de pensamiento y de los nuevos ideales, entre ellos, el laicismo.

Puebla, Pue, Arboledas de Guadalupe, 14 de julio de 2019

A continuación tres escenas de la película Giordano Bruno, dirigida por Giuliano Montaldo, 1973.

Duración: 1h 54 min.
Reparto Gian Maria Volonte, Hans Christian Blech, Mathieu Carrière, Charlotte Rampling…

1) Escena de Giordano Bruno (1973) donde hace una exhortación del universo infinito y de la concepción del nuevo hombre.



2) Escena de Giordano Bruno (1973) en el interrogatorio de la Inquisición



3) Escena de Giordano Bruno (1973) y su crítica a la religión








sábado, 13 de julio de 2019

Ocuparse es mejor que preocuparse


José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP

Para Alejandra

El concierto conocido como “Jazz at Massey Hall” tuvo lugar en el Massey Hall de Toronto, Canadá el 15 de Mayo de 1953.

Actuaron:
Saxofón alto: Charlie Chan
Bajo: Charlie Mingus
Batería: Max Roach
Piano: Bud Powell
Trompeta: Dizzy Gillespie

Origen:
Una asociación de aficionados al jazz de Toronto, la New Jazz Society, eligió a los mejores músicos del momento y decidió celebrar un concierto con todos ellos. Los cinco músicos invitados son los iniciadores unos diez años antes de todo el movimiento be-bop.

Circunstancias:
1) Esa misma noche se celebraba la pelea por el título mundial de los pesos pesados de boxeo entre Rocky Marciano y Jersey Joe Walcott, con lo cual el concierto fue un fracaso de público y por tanto económico: de un auditorio para 2500 personas sólo se vendieron 700 entradas. Entre la actuación del trio formado por Powell, Roach y Mingus, y la del quinteto, tanto espectadores como músicos salieron del teatro y fueron al bar de la acera de enfrente, el Brass Rail, a beber y a ver el combate. Marciano ganó por K.O. en el primer asalto. Los organizadores tuvieron que ir tanto por los músicos como por los espectadores al citado bar para poder continuar con el concierto.
2) Charlie Parker tenía muchos problemas. Llevaba años consumiendo drogas. La noche del concierto, se presentó sin su saxo alto. Lo había empeñado en Nueva York para conseguir sus últimas dosis de heroína. Después de buscar por muchos sitios, sólo se consiguió un sax de plástico. Se presentó en la sala con su instrumento improvisado dispuesto a tocar. No había de otra y sus compañeros le exigieron: ¡¡sal y toca!! Todo apuntaba a un desastre total, pero no fue así. El concierto de jazz en el “Massey Hall” de Toronto se convirtió en uno de los conciertos más famosos de la historia del jazz. Los cinco músicos estuvieron fantásticos. A partir de ese momento, se les empezó a conocer como el “Quinteto del Siglo”. Los cinco estuvieron increíbles, pero por encima de todos estaba Charlie Parker. El saxofonista alto tocó como pocos pueden tocar. Alcanzó unos niveles inimaginables. Llevó a todos los asistentes hasta el delirio musical y lo hizo con… un saxofón de plástico. Charlie Parker consiguió una de las grabaciones más increíbles de la historia del jazz con un saxofón de plástico. No era la mejor herramienta con la que podía contar. No pensó demasiado en la calidad del instrumento que tenía entre las manos. Salió, tocó y fue suficiente para pasar a la historia. Si nos fijamos en los créditos Charlie Parker –que por motivos contractuales sólo podía publicar en el sello Mercury- aparece como Charlie Chan, en homenaje a su mujer Chan Parker.
3) Bud Powell acababa de salir del sanatorio mental de Creedmore, en Long Island y tocó totalmente bebido.
4) Dizzy Gillespie y Charlie Parker habían discutido fuertemente con anterioridad.
5) Max Roach y Charles Mingus estaban en condiciones normales.
6) El concierto tenía mala pinta. Músicos con problemas de drogas, instrumentos musicales de plástico, peleas de box… lo normal es que el concierto hubiera resultado un desastre, pero no fue así. El grupo se encuentra compenetrado totalmente. Todos se dedican a ejecutar unos solos absolutamente espléndidos. Charlie Parker suena como si tocara un saxofón de oro. Bud Powell toca con la mayor de las concentraciones. Dizzy Gillespie, Max Roach y Charles Mingus están grandiosos.
7) Si dicho concierto está grabado se debe a que Charles Mingus llevó un magnetofón para registrar el concierto con la idea de editarlo con su sello DEBUT. De hecho la parte del bajo quedó tan mal registrada que posteriormente el propio Mingus regrabó todo su trabajo para la edición del concierto.
8) El propio Norman Granz, impresionado por el concierto, pretendió comprar las cintas para editarlas en el famosísimo sello Verve. La respuesta de Parker fue pedirle 100,000 dólares como adelanto por los derechos de autor por dichas cintas.

A pesar de todas estas contingencias el concierto es uno de los conciertos más extraños de toda la historia del jazz, uno de los mejores conciertos posibles de la historia del jazz y el mejor del be-bop.
Finalmente el disco fue editado por el sello DEBUT, que posteriormente debido a problemas comerciales fue absorbido por el sello Prestige, editado por OJC donde se encuentra publicado en la actualidad.

El desarrollo del concierto es el siguiente. Se inicia con el impresionante trio de Powell, Mingus y Roach. A continuación entra el quinteto y es cuando todo se desata: toneladas de swing, be-bop de excelencia.


Cinco pistas componen el disco:

01 Salt Peanuts
02 All The Things You Are / 52nd Street Theme
03 Wee (A.K.A. Allen's Alley)
04 Hot House
05 A Night In Tunisia




Cuatro propuestas para incluir en el marco jurídicos de la BUAP.

José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP
robledomeza@yahoo.com.mx
Cel. 2223703233

La BUAP como parte del sistema de la Universidad pública mexicana tiene dos fuentes de legitimidad. En primer lugar, ser una institución pública y, en segundo lugar, por su especificidad de ser una universidad autónoma.

Hoy día la Universidad pública está constitucionalmente obligada a configurarse como el instrumento central de la oportunidad y la igualdad, de la reforma social, de la justicia social, de la productividad económica y del aprendizaje individual y socialmente relevante. Esto lo podemos constatar si observamos el marco jurídico de la educación –artículo 3° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

En otro instrumento jurídico -la Declaración de los Derechos Humanos- se alude, en su segundo párrafo, a los fines de la educación y a los valores que han de inspirarla, poniendo énfasis en aspectos que contribuyen a la formación de los ciudadanos del mundo: la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y grupos étnicos o religiosos, así como la promoción de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.

A lo anterior debe agregarse que el Estado mexicano se ha comprometido con los Pactos Internacionales de Derechos Humanos o Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP ratificado por México en 1981)) y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC, firmado en 1976 por México) y sus Protocolos -Carta Internacional de Derechos Humanos- que lo obliga jurídicamente a su cumplimiento.

La sociedad mexicana -como sociedad democrática- al estar fincada en el sufragio universal está también indisolublemente unida a la escolarización universal. Una sociedad democrática debe capacitar para el diálogo racional, para los acuerdos responsables y una conducta apegada a la ley, por ello debe proporcionar igualdad de oportunidades educativas, dando la mayor cantidad -y de la mejor calidad posible- de educación. Los cambios que precisamos deben asegurar la continuidad en la historia de nuestra sociedad e instituciones.

Para comprender el sentido de la autonomía de las universidades públicas y su proyección al futuro, es necesario conocer la evolución y aplicación del principio laico.

El laicismo surge a fines del siglo V (492) durante el papado de Gelasio I, quien expuso la teoría de las “dos espadas” en un tratado y en algunas cartas. Fue probablemente el primero en apelar con claridad al principio del laicismo, desconocido por la Antigüedad clásica, ya que ésta no conoció conflicto alguno de principios entre las diferentes actividades humanas.

El principio laico fue introducido en el mundo académico por Guillermo de Occam. A principios del siglo XIV y a propósito de la condena de algunas de las proposiciones de Santo Tomás, de parte del Obispo de París, Occam sentenció: “Las aserciones principalmente filosóficas, que no conciernen a la teología, no deben ser condenadas o interdictas por nadie, ya que en ellas cada uno debe ser libre de decir libremente lo que guste” (Dialogus Inter magistrum et discipulum de imperatorum et pontificum potestates, I, II, 22 [escrito después de 1327]). Más adelante durante el Renacimiento y la Ilustración se consolida la progresiva prevalencia del laicismo en la vida política y civil de Occidente. Es importante recordar el célebre caso del siglo XVII. Galileo Galilei, reafirmó el principio de laicismo formulado por Occam con respecto a la ciencia, polemizando contra los límites y los obstáculos opuestos a la ciencia por la autoridad eclesiástica.

El principio del laicismo ha sido uno de los fundamentos de la cultura moderna y, por lo tanto, ha resultado indispensable a la vida y al desarrollo de todos sus aspectos. El laicismo, en efecto, es en el plano de las relaciones de las actividades humanas entre sí, lo que es la libertad en el plano de las relaciones de los hombres entre sí; el laicismo es el límite o la medida que garantiza a esas actividades la posibilidad de organizarse y desarrollarse, como la libertad es el límite y la medida que garantiza a las relaciones humanas la posibilidad de mantenerse y desarrollarse.

Aquí surgen las preguntas ¿a quién interesa la defensa del laicismo? ¿La defensa del laicismo es de interés público? Respondemos que el principio del laicismo interesa a todos ya que la administración del Estado, las ciencias, la cultura, la educación y, en general, las esferas de la actividad humana, se organicen y rijan por principios que puedan ser reconocidos por todos, o sea que resulten independientes de la inevitable disparidad de creencias y de ideologías y que, por lo tanto, hagan eficaces y fecundas las actividades en las que se fundan.

No otro es el sentido que el México republicano vigente se acompañara de la reforma educativa encabezada por Gabino Barreda Flores en 1867 donde la Ley Orgánica de Instrucción organiza la enseñanza laica.

Finalmente, concebir la educación como derecho humano es aceptar que la educación es valiosa porque permiten a las personas su realización y en consecuencia, subsume aquellas libertades, facultades, instituciones o reivindicaciones relativas a bienes primarios o básicos que incluyen a toda persona, por el simple hecho de su condición humana, para la garantía de una vida digna.

Con estas premisas podemos derivar un marco jurídico que exprese nuestros propósitos comunes, nuestro pluralismo, nuestro deseo de igualdad y excelencia educativa. Esto quedará claramente expresado en la demanda de que cada uno de los planteles del sistema educativo proporcione a los futuros ciudadanos los métodos, el conocimiento, las actitudes y los instrumentos que les permitan participar plenamente en la vida democrática y ejercer sus derechos y obligaciones. Para alcanzar esto se requiere de una educación que favorezca la adquisición de conocimientos básicos, el pensamiento crítico y la imaginación. Estas tres cosas es lo que definirían una educación con orientación a la excelencia. Cada retroceso en este sentido devaluaría a los estudiantes y pondría en peligro nuestra democracia.

Así pues, teniendo como base lo anteriormente dicho derivo cuatro propuesta para incluir en el marco jurídicos de la BUAP.

1) La misión de la BUAP está vinculada indisolublemente a la educación como un derecho humano fundamental.
2) El derecho humano a la educación obliga a ofrecer igualdad de oportunidades y el acceso universal a la educación de la mejor calidad posible; el horizonte es la educación de excelencia para todos.
3) La BUAP se compromete a fomentar las bases y las condiciones para alcanzar una educación de calidad sostenible.
4) El criterio laico es el fundamento del principio universal de la autonomía de las actividades universitarias, por lo tanto, tales actividades deben desarrollarse según reglas propias de la academia, que no le sean impuestas desde fuera, con finalidades o intereses diferentes a los que ellas mismas se dan. De esta manera el principio de autonomía servirá para sustraer la esfera del saber, a las influencias extrañas y deformadoras de las ideologías políticas, de los prejuicios de clase o de raza, etc. El saber humanístico y el conocimiento científico exigen para su desarrollo de la autonomía de sus reglas.

Puebla, Pue. Paseo de las Fuentes, 13 de julio de 2019

viernes, 12 de julio de 2019

¿Cuál es la propuesta BUAP para definir su organización y orientación en el futuro inmediato?

¿Cuál es la propuesta BUAP para definir su organización y orientación en el futuro inmediato?

José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP
robledomeza@yahoo.com.mx
Cel: 2223703233

Podemos considerar varios sistemas que tengan como universo común el conjunto de elementos de la BUAP. Así tendríamos los sistemas de: docencia, investigación, administración, económico, pirámide de edades, biológico, jurídico, afectivo, sanguíneo, protocolario, burocrático… Podemos establecer “n” sistemas de la universidad mexicana estableciendo distintas relaciones; distintas relaciones dan lugar a sistemas distintos. También podemos combinar varias relaciones en nuevos sistemas más complejos. Lo único importante es que especifiquemos claramente en cada caso qué conjunto (o conjuntos) de cosas vamos a considerar como universo del sistema, y en qué relaciones (y funciones, propiedades o posiciones) vamos a fijarnos explícitamente. Con ello quedará definido el sistema.
Nuestra reflexión está motivada por el artículo de Germán Sánchez Daza “Los rechazados de la BUAP y el derecho a la educación” publicado en:

https://thepueblatimes.mx/2019/07/11/los-rechazados-de-la-buap-y-el-derecho-a-la-educacion/
https://www.e-consulta.com/opinion/2019-07-11/los-rechazados-de-la-buap-y-el-derecho-la-educacion

Comenzaremos con la información disponible en torno al sistema de administración. Este sistema considera las entradas al sistema (requisitos de alumnos, maestros, trámites burocráticos, etc.), sus salidas (reprobación, deserción, certificación, etc.) sus estados internos (reglamentación, selección, condiciones físicas, poder, autoridad) y ciertas relaciones entre sus entradas, estados y salidas, por ejemplo, eficiencia terminal, expulsiones, legitimación, etc.
Don Germán nos informa -de acuerdo a los resultados del examen de admisión BUAP 2019- , que “en términos globales arroja una demanda total de 46,467 jóvenes, que buscaron ingresar a la institución pública en su nivel de educación superior y de más de 15 mil en el de media superior, siendo rechazados 24,232 (52% los porcentajes entre paréntesis son de jarm) y más de 6 mil (40%), respectivamente. Es decir que más de 30 mil no fueron aceptados, prácticamente el 50%. Esto pese a que buena parte de ellos se puede considerar que aprobaron el examen; pongamos el caso de las preparatorias urbanas: si tomamos como aprobatorio un puntaje de 600, entonces 3,790 no fueron aceptados por los límites marcados por la institución, pero si consideramos como puntaje mínimo el de 550 el número asciende a 4,897 (BUAP, 2019); rechazados pese a demostrar habilidades y conocimientos para realizar sus estudios.”

Por supuesto que la consideración de don Germán es “en términos globales” y es obligación de quienes administran la BUAP dar la información específica que permita comprender más objetivamente el fenómeno. 

Es importante que nos proporcionen las razones de “rechazo” de “más de 30 mil jóvenes” sobre todo a la luz de lo mandatado en el artículo Tercero Constitucional que exige reorganizar y reorientar a las instituciones de educación superior, teniendo como premisas los siguientes criterios orientadores:

a) la universalización de todo el sistema educativo y, por ende, de la educación superior, al entender que el derecho a la educación es considerado un derecho humano;
b) la educación debe ser de libre acceso a todo aquel que quiera, en forma gratuita; que significa el garantizar el acceso de los jóvenes, que este acceso no sea diferenciado por orígenes étnicos ni regionales ni de clase, ingreso o género y que sea también de calidad; especialmente se debe atender a la población joven indígena principalmente a las mujeres. Por lo anterior, se deriva el que no haya rechazados y de que se cumpla la gratuidad de la educación a todos los niveles;
c) el atender al crecimiento de la matrícula con equidad y excelencia;
f) lo que obliga a diseñar una propuesta para aprovechar mejor la capacidad instalada y crecer con lo que ya se tiene.
Lo que la Constitución establece son las orientaciones para la reorganización y reorientación de las instituciones de educación superior; son las propias instituciones las que deben definirlas.

¿Cuál es la propuesta de la BUAP?

miércoles, 19 de junio de 2019

Guadalupe-Tonantzin nuestra madre


Guadalupe-Tonantzin nuestra madre
Por: Lizzet González García
WA: 2225501220

La verdad es que tengo muy pocos recuerdos de cuando fuimos uno el señor Ometéotl y yo; creo que tenía visión, oído, tacto y todos los demás sentidos; aunque realmente no sé para qué estaban esos atributos en nosotros si no había nada que ver, escuchar o tocar. Yo jamás nací, he existido desde el comienzo de todo; incluso antes del tiempo.

En un inicio cuando moré, si se le puede llamar así, en el señor Ometéotl; fuimos una sola conciencia, de hecho, no tuve conciencia propia hasta que él decidió que debíamos separarnos. Creo que lo que quería Ometéotl era una extensión de su amor, comprensión y cariño; atributos que, por supuesto se encontraban en él, mismos de los que después me colmó.

Mis características debían especializarse o agudizarse, yo fui uno de los más grandes proyectos del señor Ometéotl; debía ser una guerrera, pero delicada a la vez; debía tener un carácter fuerte, pero también debía saber dar palabras de aliento; debía velar los sueños de otros anteponiéndolos incluso antes que los míos; en mí se eliminó cualquier posibilidad de experimentar egoísmo, cansancio o sueño. Era yo quien debía tener brazos fuertes que resistieran cualquier carga, pero unas manos delicadas que supieran acariciar; se me proveyó la suficiente sapiencia para poder resolver cualquier tipo de problema; se me procuró el poder de curar cuerpos y corazones heridos. Se me dieron piernas fuertes para acompañar a los míos por los más sinuosos senderos; y unos labios suaves para poder besar y transmitir todo mi ser y mi amor. Se me facilitó la capacidad de alimentar con mi propio cuerpo a otros; incluso mi cuerpo sería la primera morada de cualquiera de los seres que decidiera crear el señor Ometeotl y esto es porque me había separado de él para que pudiera ser madre. Así es, yo soy Tonacacíhualt, la primera madre, algunos prefirieron llamarme Coatlicue.

Después de mi separación, comenzó a haber cosas para ver, escuchar y tocar; puesto que Ometéotl dedicó su ser a la creación de los trece cielos y los nueve infiernos; dejando un espacio entre ambos para lo que fue la creación del Tlaltipac.

Yo moraba en el Teteocán que se encontraba en el duodécimo cielo; pero también tenía acceso al Omeyocan o Tamoanchan; este lugar era solo para mí, era mi propia morada, incluso hice un árbol, el Chichihuacuauhco, un árbol de senos que me ayudaba a amamantar a las almas de los hombres que eran enviados al Tlaltipac para que su espíritu llegara con una fortaleza inquebrantable, llenos de amor, bondad y compasión por los otros.

Ometéotl había impuesto una regla, y ésta era que las diosas como yo, solo podíamos quedar en cinta una sola vez. Entonces, quedé en cinta una vez que me corté con un cuchillo de obsidiana, di a luz a una hermosa niña que se convirtió en la diosa Coyolxauhqui; pero mi matriz fue tan fértil que junto con Coyolxauhqui nacieron otros 400 vástagos; todos mis hijos y yo vivíamos en el Teteocán.

Los hijos son algo maravilloso, te hacen experimentar el amor más puro y sincero en el universo; sabes que rebasas tus límites por ellos; no sabes realmente lo que eres y de qué estás hecha hasta que ellos sacan ese verdadero ser. Sin embargo, como es bien sabido, los hijos también son los jueces más rigurosos y esto lo comprobé una vez que me acaeció un evento muy extraño que incluso a mí misma me costó trabajo comprender. Y es que alguna vez, mientras barría en el Tamoanchan, a lo lejos miré que se me aproximaba una pluma muy hermosa, que encontró su lugar en mi regazo mientras me dedicaba a reposar un momento; pero cuando reanudé mi faena, me di cuenta de que había quedado en cinta una vez más. Varios de mis hijos al enterarse tomaron esto como una falta muy grave; puesto que todos sabían que una diosa solo podía estar en cinta una sola vez. Coyolxauhqui aprovechó la ira de mis demás hijos para alentarlos a que me asesinaran por mi falta.

Lo único que me quedó fue huir; debía hacerlo porque en mí había una vida que proteger, no pude quedarme ni en el Teteocán y mucho menos en el Tamoanchan; me fugué con el corazón roto y el alma hecha trizas, no podía creer que mis propios hijos me dieran la espalda. Cuahuitlicac, uno de mis vástagos, me ayudó a esconderme durante todo el tiempo de gestación en un cerro ubicado en el Tlaltipac, el cerro de Coatepec. Tuve bastante miedo porque en ese entonces el Tlaltipac se encontraba momentáneamente deshabitado; solo éramos Cuahuitlicac, el bebé que llevaba en mis entrañas y yo en ese lugar que de momento estaba olvidado por los habitantes del Teteocán.

Cuahuitlicac no podía desaparecerse por completo del Teteocán, le pedí que volviera para que nadie sospechara de él y le pudieran causar algún daño por culpa mía; y así lo hizo. En los momentos de ausencia de Cuahuitlicac conversaba con el ser que se gestaba en mi interior y para mi asombro, este ser me respondía para tranquilizarme; para decirme que todo estaría bien, que Ometéotl tenía una misión especial para él en el Tlaltipac; una misión que implicaba a los hombres que serían creados durante una quinta era solar. Y eso lo comprendí en un futuro, cuando miré a mi hijo servir como guía de uno de los pueblos que habitaron sobre el Tlaltipac; uno de los pueblos que se convertirían en uno de los imperios más poderosos después de esta travesía, los Aztecas.

En una de las veces, que me visitó Cuahuitlicac; momento en el que comencé con dolores de parto, Coyolxauhqui lo siguió y percatándose del lugar en el que estábamos, no dudó en ir en busca de sus hermanos para darme muerte. A los habitantes del Tlaltipac se les contó por mucho tiempo que la luna que alumbraba sus noches había sido resultado del sacrificio de uno de los dioses del Teteocán, se relataba que había sido el sacrificio de Nanáhuatl; y aunque muy pocos la saben, lo que les voy a contar es lo que en realidad sucedió.

Al momento en que parí a mi hijo Huitzilopochtli, quien nació con el tótem de un colibrí, adquirió de inmediato una forma adulta y una armadura que le permitió protegerme de los ataques de mis primeros 400 hijos, los Centzon Huiznáhuac; le tuvieron tanto miedo al poder que emanaba de Huitzilopochtli que mejor huyeron hacia el sur, convirtiéndose en las estrellas que adornaron el cielo y ayudan a alumbrar la noche en la tierra. Mi pobre hija Coyolxauhqui tuvo un final más trágico, pues, aunque traté de evitarlo, la rabia de Huitzilopochtli era tanta que lo cegó y lo llevó a cortarle la cabeza a su hermana mayor, Coyolxauhqui, y mientras su cuerpo desmembrado rodaba colina abajo del cerro de Coatepec, su cabeza volaba por los aires hacia lo más alto en el cielo.

Ya no pude hacer nada, todo ese suceso me pesó mucho, lo único que pude hacer por mi hija para mantenerla viva fue permitirle convertirse en un astro de luz que, a mi parecer, es el más bello durante la noche, le concedí un resplandor fastuoso, la convertí en la luna. Pedí a Ometéotl que esta historia no se contara a los hombres y aunque fue así durante algún tiempo, finalmente la verdad salió a la luz.

Una madre no puede dejar de querer a ninguno de sus hijos; a pesar de las faltas cometidas, los errores o los traspiés que éstos lleguen a cometer; nos duele en el alma que los hijos sufran; quisiera uno evitarles cualquier tropiezo o humillación; sin embargo existen veces en las que no se puede y menos aun cuando en la era del quinto sol se nos prohibió intervenir en la vida de los hombres sobre el Tlaltipac, a quienes la ambición y el deseo de riquezas los llevó a cometer actos fatales en contra de sí mismos. Entonces había guerras entre los hombres, peleaban por territorios sin darse cuenta de que los dioses les habían permitido habitar donde quisieran sin necesidad de pelear por ello; reñían por tesoros y riquezas, sin saber que la mayor de ellas era vivir sobre la tierra para poder mirar, tocar y escuchar todo lo que ésta les ofrecía; contendían para despojar al otro de lo que ostentaba.

Hubo una vez en la que a uno de los pueblos del Tlaltipac no solo quisieron despojarlo de sus riquezas o tesoros; también intentaron borrar de su memoria la existencia de los habitantes del Teteocán. Hubo una vez en la que se intentó sustraer sus creencias, su cultura y cosmovisión. Lo que no sabían los sustractores, era que las almas de los sisados habían sido alimentadas en el Tamoanchán con el Chichihuacuauhco y jamás olvidarían su origen; jamás olvidarían que los del Teteocán les había provisto de cuanto habían disfrutado en la tierra. Jamás olvidarían a su Coatlicue; aunque ahora me llamen Guadalupe-Tonantzin.

Puebla, Pue. 18 de junio del 2019

Autonomía, laicismo, democracia y la universidad pública mexicana


Autonomía, laicismo, democracia y la universidad pública mexicana.
Mtro. José Antonio Robledo y Meza
Mtra. Karla Pérez Rodríguez
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
wa: 2223703233

De la evolución de tres conceptos podemos entender lo que hoy es la autonomía de una universidad pública y podemos derivar su proyección para el futuro. Nos referimos a los conceptos de “autonomía”, “laicismo” y “universidad pública”.
Para comprender el sentido de la autonomía de las universidades públicas y su proyección al futuro, es necesario conocer la evolución y aplicación del principio laico.

El laicismo surge a fines del siglo V (492) durante el papado de Gelasio I, quien expuso la teoría de las “dos espadas” en un tratado y en algunas cartas. Fue probablemente el primero en apelar con claridad al principio del laicismo, desconocido por la Antigüedad clásica, ya que ésta no conoció conflicto alguno de principios entre las diferentes actividades humanas.

El principio laico fue introducido en el mundo académico por Guillermo de Occam. A principios del siglo XIV y a propósito de la condena de algunas de las proposiciones de Santo Tomás, de parte del Obispo de París, Occam sentenció: “Las aserciones principalmente filosóficas, que no conciernen a la teología, no deben ser condenadas o interdictas por nadie, ya que en ellas cada uno debe ser libre de decir libremente lo que guste” (Dialogus Inter magistrum et discipulum de imperatorum et pontificum potestates, I, II, 22 [escrito después de 1327]). Más adelante durante el Renacimiento y la Ilustración se consolida la progresiva prevalencia del laicismo en la vida política y civil de Occidente. Es importante recordar el célebre caso del siglo XVII. Galileo Galilei, reafirmó el principio de laicismo formulado por Occam con respecto a la ciencia, polemizando contra los límites y los obstáculos opuestos a la ciencia por la autoridad eclesiástica.

El principio del laicismo ha sido uno de los fundamentos de la cultura moderna y, por lo tanto, ha resultado indispensable a la vida y al desarrollo de todos sus aspectos. El laicismo, en efecto, es en el plano de las relaciones de las actividades humanas entre sí, lo que es la libertad en el plano de las relaciones de los hombres entre sí: es el límite o la medida que garantiza a esas actividades la posibilidad de organizarse y desarrollarse, como la libertad es el límite y la medida que garantiza a las relaciones humanas la posibilidad de mantenerse y desarrollarse. El saber humanístico y el conocimiento científico exigen la autonomía de sus reglas, o sea el laicismo.

Aquí surgen las preguntas ¿a quién interesa la defensa del laicismo? ¿La defensa del laicismo es de interés público? Respondemos que el principio del laicismo interesa a todos ya que la administración del Estado, las ciencias, la cultura, la educación y, en general, las esferas de la actividad humana, se organicen y rijan por principios que puedan ser reconocidos por todos, o sea que resulten independientes de la inevitable disparidad de creencias y de ideologías y que, por lo tanto, hagan eficaces y fecundas las actividades en las que se fundan.

El criterio laico es el fundamento del principio de la autonomía de las actividades humanas, o sea la exigencia de que tales actividades se desarrollen según reglas propias, que no le sean impuestas desde fuera, con finalidades o intereses diferentes a los que ellas mismas se dan. Este principio es universal y puede ser invocado a nombre de cualquier de cualquier actividad “legítima” (que no obstaculicen, destruyan o imposibiliten a las demás). El principio de autonomía ha servido para sustraer la esfera del saber, a las influencias extrañas y deformadoras de las ideologías políticas, de los prejuicios de clase o de raza, etc.
No otro es el sentido que el México republicano vigente se acompañara de la reforma educativa encabezada por Gabino Barreda Flores en 1867 donde la Ley Orgánica de Instrucción organiza la enseñanza laica.

El principio del laicismo y la lucha por la autonomía en los campos de la enseñanza y la investigación ha sido uno de los fundamentos de la cultura moderna y, por lo tanto, ha resultado indispensable a la vida y al desarrollo de todos sus aspectos.

El laicismo es en el plano de las relaciones de las actividades humanas lo que es la libertad en el plano de las relaciones de los hombres: es el límite o la medida que garantiza a esas actividades la posibilidad de organizarse y desarrollarse, como la libertad es el límite y la medida que garantiza a las relaciones humanas la posibilidad de mantenerse y desarrollarse. El saber humanístico y el conocimiento científico exigen para su desarrollo de la autonomía de sus reglas.

A décadas de haber obtenido la autonomía varias de las universidades públicas resulta relevante que a partir del principio de laicidad que da sentido a la autonomía se dé respuesta a las muchas son las interrogantes existentes en torno a la naturaleza y legitimidad de la Universidad pública. Destacan en estos momentos, por ejemplo, la problemática definida por las cuestiones siguientes: ¿Cómo concebir la forma de educación? ¿La educación debe ser un fin en sí misma o debe ser pragmática y orientada a una profesión? ¿Qué tipo de aprendizaje debe atender y de qué manera está vinculada la educación general con él? ¿Conforme a que criterio de cultura (calidad y cantidad de las materias de enseñanza), deben formularse los planes de estudios? ¿Cuáles deben ser las actividades a desarrollar por los estudiantes? ¿Qué áreas de conocimiento y disciplinas deben proponerse dentro del tronco común? ¿Bajo qué criterios se impulsa una investigación y no otra?

La Universidad pública mexicana tiene dos fuentes de legitimidad. En primer lugar, ser una institución pública y, en segundo lugar, por su especificidad de ser una universidad. Esto nos conduce a la necesidad de referirnos a los fundamentos epistemológicos que pueden sustentar la educación en una universidad. Formular tal epistemología requiere de formular una concepción de la enseñanza y una del aprendizaje, con la definición, por supuesto, del tipo de conocimientos que justifiquen ambas teorías.

Hoy día, podemos decir que la escuela pública debe configurarse como el instrumento central de la oportunidad y la igualdad, de la reforma social, de la justicia social, de la productividad económica y del aprendizaje individual y socialmente relevante. Esto lo podemos constatar si observamos el marco jurídico de la educación pública –Constitución (Artículos 3, 5, 44, 45) y debe quedar claramente formulada en Ley General de Educación.

La sociedad mexicana -como sociedad democrática- al estar fincada en el sufragio universal está indisolublemente unida a la escolarización universal. Una sociedad democrática debe capacitar para el diálogo racional, para los acuerdos responsables y una conducta apegada a la ley, por ello debe proporcionar igualdad de oportunidades educativas: dando la mayor cantidad -y de la mejor calidad posible- de educación pública. Los cambios que precisamos deben asegurar la continuidad en la historia de nuestra sociedad e instituciones.

En otro instrumento jurídico -la Declaración de los Derechos Humanos- se alude, en su segundo párrafo, a los fines de la educación y a los valores que han de inspirarla, poniendo énfasis en aspectos que contribuyen a la formación de los ciudadanos del mundo: la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y grupos étnicos o religiosos, así como la promoción de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.

Con estas premisas podemos derivar que el marco jurídico aludido expresa nuestros propósitos comunes, nuestro pluralismo, nuestro deseo de igualdad y excelencia educativa. Esto queda claramente expresado en la demanda de que cada uno de los planteles del sistema educativo proporcione a los futuros ciudadanos el conocimiento, las actitudes y los instrumentos que les permitan participar plenamente en la vida democrática y ejercer sus derechos y obligaciones. Para alcanzar esto se requiere de una educación que favorezca la adquisición de conocimientos básicos, el pensamiento crítico y la imaginación. Estas tres cosas es lo que definirían una educación con orientación a la excelencia. Cada retroceso en este sentido devaluaría a los estudiantes y pondría en peligro nuestra democracia.

México el árbol de los mil frutos tiene sitio web

Acompáñanos a nuestro sitio donde encontrarás todo el contenido al día como se hacía en éste blog. Da click en la imagen: