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miércoles, 2 de febrero de 2022

El voto ponderado representa el sistema de privilegios y autoritarismo en la BUAP.

 

El voto ponderado representa el sistema de privilegios y autoritarismo en la BUAP.

Mtro. José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP
Sistema BUAP

 

Eliminar el sistema de privilegios y el autoritarismo pasa por eliminar el voto ponderado en la BUAP y reorganizar democráticamente a la BUAP para caminar por el sendero de la justicia social y la excelencia intelectual.

 

La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) es el universo común de varios sistemas. Todos los sistemas de la BUAP tienen un conjunto común de elementos (94,888 estudiantes, 7,312 profesores y aproximadamente 6,000 trabajadores no académicos) en distintos tipos de relaciones. Todas estas distintas relaciones dan lugar a sistemas distintos. También podemos combinar varias de ellas en nuevos sistemas más complejos. Lo único importante es que especifiquemos claramente en cada caso qué conjunto (o conjuntos) de cosas vamos a considerar como universo (o universos) del sistema, y en qué relaciones (funciones, propiedades o posiciones) vamos a fijarnos explícitamente. Con ello quedará definido el sistema a considerar.

Así tenemos, por ejemplo, los siguientes sistemas:

1) el sistema biológico, si nos fijamos en sus relaciones de parentesco biológico.

2) el sistema jurídico, si nos fijamos en sus relaciones de parentesco jurídico (deberes, obligaciones o subordinación).

3) el sistema afectivo, si nos fijamos en sus relaciones afectivas y sentimentales.

4) el sistema sanguíneo si nos fijamos en los grupos sanguíneos de la población.

5) el sistema protocolario, si nos fijamos en las relaciones de prioridad protocolaria que se manifiestan en el lugar ocupado por los integrantes en ciertas ceremonias.

4) el sistema de edades, si nos fijamos en sus edades y en sus interrelaciones de coetaneidad.

5) el sistema económico, si nos fijásemos en sus ingresos, gastos, ahorros, consumo, etcétera.

6) El sistema administración si nos fijamos en:

a) las entradas al sistema (requisitos de alumnos, maestros, trámites burocráticos, etc.), sus salidas (reprobación, deserción, certificación, etc.) sus estados internos (reglamentación, selección, condiciones físicas, poder, autoridad) y

b) ciertas relaciones entre sus entradas, estados y salidas, por ejemplo, eficiencia terminal, expulsiones, legitimación, etc.

7) el sistema docencia si nos fijamos en la relación de enseñanza-aprendizaje.

8) el sistema investigación.

9) el sistema de extensión universitaria.

10) el sistema de servicio social.

11) el sistema de autoridad.

Etcétera.

En concreto, el interés del siguiente análisis se centra en el sistema de autoridad y poder.

El objetivo del análisis es pensar, planificar y administrar la BUAP con un sentido integral, sistémico y modificar el sistema de privilegio y autoritarismo actual en otro más democrático. Es necesario transformar la BUAP a pensar la BUAP como una institución democrática en lo que se refiere a la elección de las autoridades y en sus prácticas cotidianas. Se trata de trasformar la BUAP en una institución de gran potencial, a través de los métodos democráticos, en lo que respecta a las funciones académicas (enseñanza, investigación y extensión) y sus relaciones con la sociedad. Se trata de rescatar el sentido público de la institución y de abrir las vías de comunicación con el exterior de la institución.

La propuesta concreta es la siguiente: la BUAP está en condiciones de modificar la actual Ley de la BUAP para eliminar el sistema de privilegios y el autoritarismo existente, eliminando el voto ponderado en la BUAP. Para ello será necesario eliminar el artículo 13 vigente.

Justificación de la propuesta.

El Diccionario panhispánico del español jurídico registra que el voto ponderado es el “procedimiento de toma de decisiones en una organización que atribuye valor desigual a los votos de los miembros, en atención a factores como su peso político, demográfico, extensión territorial, contribución financiera a la organización…”

El voto ponderado es un mecanismo que se definió en la Ley BUAP en 1991 en su artículo 13.

¿Cómo opera la ponderación de votos en la BUAP? El mecanismo consiste en no homogeneiza el valor del sufragio para toda la comunidad, por lo cual se estaría incurriendo en una suerte de discriminación que desemboca en diferencias cuya justificación racional más allá de beneficios electorales se desconoce. Al menos para los que tienen una visión democrática de las cosas.

Por el artículo 13 mencionado se instaura una relación de poder: el sector docente sería más importante- electoralmente hablando- que el de estudiantes, a pesar de que esta última población es la que mayor cantidad de universitarios aporta al total de personas que asisten a la institución. Y en consecuencia los votos de los trabajadores no académicos valen casi nada.

Veamos puntualmente como opera la ponderación.

De acuerdo al artículo 13 de la Ley BUAP, El Consejo Universitario estará integrado por:

I El Rector; (1 voto)

II Las autoridades personales de las unidades académicas; (43 votos)

III. Los consejeros representantes de los profesores, investigadores, alumnos y trabajadores no académicos, en los términos que establezca el Estatuto; (86 votos de los estudiantes y 86 votos de profesores e investigadores)

De acuerdo al texto de este artículo todo Consejero tendrá derecho a voz y voto, y el Rector tendrá voto de calidad. Las unidades académicas que tienen a su cargo la función docente, elegirán invariablemente un número igual de representantes de los profesores y de los alumnos. Cinco es el número de representantes en todas las unidades académicas (1 de la autoridad personal, 2 de profesores y 2 de alumnos)

Los trabajadores no académicos tienen derecho a elegir tres representantes (3 votos).

El Consejo Universitario, máxima autoridad de la BUAP, está compuesto de un total de 217 (100%) consejeros.

1 voto corresponde al rector (0.5%).

41 votos corresponden a las autoridades personales (18%).

86 votos corresponden a los profesores (40%) con una población de 7,312.

86 votos corresponden a los alumnos (40%) con una población de 94,888.

3 votos corresponden a los trabajadores no académicos (1.4%).

Los académicos tienen una representación del 58.5% (18% de autoridades personales, 40% de profesores y 0.5% del rector) con una población de 7,354.

Los alumnos tienen una representación del 40% con una población de 94,888.

Los trabajadores no académicos tienen una representación del 1.5% con una población aproximada de 6,000.

Fuente: anuario estadístico BUAP.

La democracia el método racional para la solución de problemas.

La estrategia básica consistirá en construir una universidad propensa a la solución de problemas y un problema que debe resolver de inmediato es el de la reorganización de su estructura académica. Es injustificable seguir pensando en una estructura que divorcia a la comunidad –sistema de facultades y colegios- y sanciona el disenso y la discusión, cuando el desarrollo del conocimiento apunta a la interdisciplinariedad. No olvidemos algo importante: la universidad debe resolver problemas y la solución de problemas pasa por la propuesta de audaces soluciones provisionales, sujetas a la crítica y a la superación de errores, seguidas por la crítica y a su vez por una auténtica posibilidad de cambio a la luz de la misma. No es posible exista una buena universidad sin actividades críticas. No es posible vivir bien sin mejorar nuestro pensamiento por medio de la crítica. No es posible en ayudar a mejorar a la sociedad sin excelencia académica y ésta pasa por la crítica.

La BUAP es la universidad pública de los poblanos. Y los poblanos sienten que no los atiende como es debido ya que por momentos hace caso omiso de los principios básicos que constituyen las políticas públicas. Veamos esto.

El principio general de las políticas públicas es: “Reducir al mínimo el sufrimiento evitable”. Tal postura tiene el efecto inmediato de llamar la atención sobre los “problemas”. Si, por ejemplo, las autoridades educativas pretenden aumentar al máximo las oportunidades de los jóvenes que están bajo su responsabilidad, pueden tener, comprensiblemente, dudas sobre el mejor medio de conseguirlo. Si, por el contrario, se propone “minimizar las desventajas”, su atención se verá inmediatamente dirigida a las escuelas peor acondicionadas, y se dará prioridad a estos problemas. En lugar de fomentar la construcción de utopías, pretende la localización y solución de males sociales específicos, por los que están sufriendo determinados seres humanos. De este modo, se trata de un punto de vista práctico, ante todo, y consagrado a los cambios. Empieza con la preocupación por los seres humanos, y lleva consigo una activa y permanente voluntad de renovación de instituciones. “Reducir al mínimo la infelicidad” no es simplemente una formulación negativa de la máxima utilitaria “aumentar al máximo la felicidad”. Hay una asimetría lógica, pues no sabemos cómo hacer feliz a la gente, pero sí sabemos cómo aminorar sus desdichas. En lugar de la mayor felicidad para el mayor número, debería exigirse la menor cantidad de sufrimiento para todos. Un ejemplo concreto aplicado a nuestra propia situación consiste en resolver el problema de demanda de miles de familias que quieren que sus hijos puedan continuar sus estudios. La solución no es cerrarles la puerta.

El segundo principio de política pública es: “aumentar al máximo la libertad de los individuos para vivir como quieran”. Esto requiere una subvención y promoción masiva de la educación, las artes, la vivienda, la sanidad y todos los aspectos de la vida social -pero siempre con el efecto de extender el margen de elección, y, por lo tanto, de libertad, al alcance de los individuos-. Este principio nos debe obligar a pensar en soluciones que enfrentan los jóvenes de hoy: cada día hay menos carga horaria laboral y cada día se incrementa el tiempo de ocio.

Es inmediata la necesidad de que los viejos universitarios ventilen esta cuestión con los jóvenes y sólo puede arrojar resultados fructíferos si se hace en un ambiente de convivencia democrático. Por la democracia es que se puede conseguir y mantener mejores niveles de vida para todos. Una sociedad con instituciones libres está prácticamente destinada a tener más éxito que otra cualquiera, tanto en el plano material como en otros. La democracia no es un lujo de sociedades de vida elevado sino la causa en la consecución y mantenimiento de altos niveles de vida. Una forma para instrumentalizar la democracia y aspirar a una mejora de la calidad de vida de los universitarios y, por ende, de los ciudadanos es definir políticas de gobierno racionales y críticas. Esto vale para la sociedad como para la universidad.

Por todo lo dicho, es necesario reorganizar democráticamente la BUAP para caminar por el sendero de la justicia social y la excelencia intelectual.

 

martes, 26 de mayo de 2020

¿Qué es un sistema?


¿Qué es un sistema?

José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP
wa: 2223703233

Comencemos con unos ejemplos.

Primer ejemplo: la máquina expendedora de cigarrillos. Este sistema puede analizarse desde un doble punto de vista:
A) desde los intereses del fabricante
B) desde los intereses del comerciante y el consumidor.

Desde el punto de vista del fabricante la máquina está formada de:
1) Individuos: palancas, resortes, piezas mecánicas y cajetillas.
2) relaciones: relaciones mecánicas.
3) contexto: espacio-temporal. ¿Dónde se colocarán y durante cuánto tiempo?

Desde el punto de vista del comerciante y el consumidor la máquina tiene:
1) Individuos:
a) entradas: introducir una moneda por la ranura, apretar un botón, etc.
b) salidas: devolver la moneda, expender un paquete de cigarrillos, etc.
c) estados internos: cargada, vacía, etc.
2) relaciones: entre entradas, estados y salidas.
3) Contexto espacio-temporal. ¿Dónde están instaladas y cuánto tiempo lleva llegar a ella?

Segundo ejemplo: el sistema solar.
Este sistema está compuesto por
1) Individuos: Sol, planetas, cometas, etc.
2) Propiedades (posiciones, interrelaciones): órbitas, velocidades y distancias.

Tercer ejemplo: el sistema escolar.
El universo de ese sistema puede considerarse desde diferentes puntos de vista. Puede considerarse el sistema formado por
1) Individuos: una serie de personas en
2) Relaciones:
a) de enseñanza-aprendizaje,
b) de investigación, etc.
3) Contexto-espacio temporal: en qué lugar y durante qué tiempo.
Este sistema define los intereses académicos del sistema educativo.

Por otro lado, puede interesar el sistema formado por:
1) Individuos: una serie de personas que tienen las siguientes
2) Relaciones:
a) las entradas al sistema (requisitos de alumnos, maestros, trámites burocráticos, etc),
b) sus salidas (reprobación, deserción, certificación, etc.)
c) sus estados internos (reglamentación, selección, condiciones físicas, poder, autoridad) y
3) Contexto espacio-temporal:
Este sistema interesa más al administrador y al político.

Incluso el sistema escolar considerando el mismo universo, puede definir otros subsistemas distintos. Basta considerar otras relaciones entre los individuos de ese universo. Por ejemplo, un subsistema de coetaneidad (una pirámide de edades) si nos fijamos en sus edades y en sus interrelaciones. Obtendremos otros sistemas distintos si nos fijamos en sus ingresos, gastos, ahorros, consumo, etc.; en este caso obtendríamos un cierto sistema económico. Si nos interesan sus relaciones de parentesco biológico, o de parentesco jurídico, o en sus relaciones afectivas y sentimentales, o en los grupos sanguíneos de la población, o en las relaciones de prioridad protocolaria obtendremos otros subsistemas. Todas estas distintas relaciones dan lugar a sistemas distintos. También podemos combinar varias de ellas en un nuevo sistema más complejo. Lo único importante es que especifiquemos claramente en cada caso qué conjunto (o conjuntos) de cosas vamos a considerar como universo (o universos) del sistema, y en qué relaciones (y funciones, propiedades o posiciones) vamos a fijarnos explícitamente. Con ello quedar definido el sistema. Un sistema con un solo universo es un sistema homogéneo. Un sistema con varios universos es un sistema heterogéneo.

Así pues, una institución escolar está formada por una serie de personas en diferentes tipos de relaciones: de enseñanza, de aprendizaje, de investigación, etc.

Termino como empecé con un ejemplo. El sistema “salón de clases”. Es un sistema formado por el universo formado por
1) Individuos: una serie de personas en
2) Relaciones de enseñanza-aprendizaje,
3) Contexto-espacio temporal: en el salón de clases equipado con pupitres, pizarrón, computadora, proyector, que hacen posible la divulgación de conocimientos y saberes de acuerdo a un horario.

¿Son el salón de clase, los pupitres, el pizarrón, etcétera parte del sistema de docencia? La respuesta no es difícil de responder.


martes, 18 de junio de 2019

Sistema Nacional de Mejora Continua de la Educación


Sistema Nacional de Mejora Continua de la Educación.
Mtro. José Antonio Robledo y Meza
Mtra. Karla Rodríguez Pérez
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
Cel: 2223703233

De acuerdo a la fracción IX del 3° constitucional el Sistema Nacional de Mejora Continua de la Educación deberá a) Realizar estudios, investigaciones especializadas y evaluaciones diagnósticas, formativas e integrales del Sistema Educativo Nacional. En esta reflexión solo prestaremos atención a este primer inciso de la fracción IX del 3° constitucional.
Evaluar el sistema educativo la educación no se limita a evaluar al docente que si bien es parte importante del sistema no puede sustituirlo.
El sistema educativo es un sistema complejo cuyos subsistemas son a su vez complejos. Veámoslo.
En esta reflexión consideraremos al sistema escolar como un sistema intencional que comprende tres niveles: básico, medio y superior. Es una reflexión filosófica en las que presentaremos las bases de una teoría que nos permita comprender la proyección del sistema escolar. Nos aproximaremos muy tangencialmente a las ciencias cognitivas debido a la necesidad de contar con una explicación materialista que nos permita predecir el futuro de instituciones que están estrechamente vinculada a los cerebros y mentes de quienes la conforman. Todo lo que se afirme es debatible y, por lo tanto, es necesario que se presenten refutaciones y contraargumentos a lo aquí expuesto.
Se trata de filosofar y, por ende, de producir nuevas maneras de ver la escuela mexicana, de pensar en ella, de formular preguntas y de ver qué es lo importante y por qué. Se trata de abrir un diálogo entre las mentes dispuestas a ello. Así que vale la pena mencionar, desde ya, cuales son los problemas tácticos en torno a esta cuestión y qué problemas se tratarán de resolver.
Habrá de identificarse, en este diálogo, los errores conceptuales acerca de los fenómenos que interesan, las opciones teóricas existentes y los requisitos que hay que cumplir para ofrecer una explicación adecuada del futuro de la escuela mexicana.
Habrá que reconocer la dificultad que ofrece el objeto más complejo que hasta ahora se ha encontrado en el universo: el cerebro humano y lo a él está asociado: la mente humana.
Reiteramos que la escuela mexicana se ofrece como un objeto complejo y digno de ser pensado al margen de intuiciones facilonas y persistentes. El análisis filosófico que presentaremos debe producir perplejidad pero estamos obligados a no quedarnos en ella.
Cuando el niño y joven sea hombre, es preciso que por su educación no olvide que no es lícito pensar exclusivamente para sí mismo, que no es moralmente aceptable olvidarse de la humanidad y de la patria.
La escuela entonces recuperará la potencia suficiente para coordinar las líneas directrices del carácter nacional, y delante de la conciencia del pueblo mexicano proyectar el faro del ideal, de un ideal de amor, de justicia, de verdad, de bondad y de belleza.
La escuela por construir no debe reducir todo a reglamentos que hagan de los espacios de trabajo en espacios de labor malhumorada. La nueva escuela deberá surgir de la conjunción de dos culturas: la del libro de papel y las nuevas tecnologías porque ambas son vehículos de contacto intelectual entre los humanes del pasado, del presente y el futuro. De entrambas culturas deberá surgir la nueva escuela pública mexicana.
Los egresados de la escuela mexicana deberán aceptarse como deudores de la substancia popular y que asumen como ideal político y social el que se resume así: el Pueblo Soberano como base, la Nueva República como Fin y la Cuarta Trasformación como medio.
La escuela pública mexicana está encargada, ni más ni menos, de la educación nacional en todos los niveles: básico, medio y superior. La escuela mexicana deberá organizar la selección de sus elementos en todos los niveles de manera tal que el nivel medio reciba lo que envía el básico y lo que aquél envía al superior.
Los criterios que deben guiar la educación están especificados en el artículo 3° constitucional.

Sistema escuela mexicana-Sociedad
Podemos considerar varios sistemas sociales que tengan como universo común el conjunto de elementos de la escuela mexicana. La escuela mexicana es un universo formado por: una serie de personas –alumnos, profesores, administradores, etc.-
El sistema escuela mexicana en la relación de enseñanza y de aprendizaje. A este sistema lo denominaremos sistema de docencia; en la relación de investigación lo denominaremos sistema de investigación; considerada por las entradas al sistema (requisitos de alumnos, maestros, trámites burocráticos, etc.), sus salidas (reprobación, deserción, certificación, etc.) sus estados internos (reglamentación, selección, condiciones físicas, poder, autoridad) y ciertas relaciones entre sus entradas, estados y salidas, por ejemplo, eficiencia terminal, expulsiones, legitimación, etc., lo llamaremos sistema de administración.
Hay otros sistemas más: pirámides de edades (si nos fijamos en sus edades y en sus interrelaciones de coetaneidad), económico (si nos fijásemos en sus ingresos, gastos, ahorros, consumo, etcétera; biológico (si nos fijamos en sus relaciones de parentesco biológico); jurídico (si nos fijamos en sus relaciones de parentesco jurídico); afectivo (si nos fijamos en sus relaciones afectivas y sentimentales; sanguíneo (si nos fijamos en los grupos sanguíneos de la población); protocolario (si nos fijamos en las relaciones de prioridad protocolaria que se manifiestan en el lugar ocupado por los integrantes en ciertas ceremonias); político-burocrático (si nos fijamos en las relaciones de poder, subordinación); y podemos seguir estableciendo “n” sistemas de la escuela mexicana.
Todas estas distintas relaciones dan lugar a sistemas distintos. También podemos combinar varias de ellas en un nuevo sistema más complejo. Lo único importante es que especifiquemos claramente en cada caso qué conjunto (o conjuntos) de cosas vamos a considerar como universo (o universos) del sistema, y en qué relaciones (y funciones, propiedades o posiciones) vamos a fijarnos explícitamente. Con ello quedará definido el sistema.
El Sistema Nacional de Mejora Continua de la Educación deberá para cumplir con sus tareas (a) Realizar estudios, investigaciones especializadas y evaluaciones diagnósticas, formativas e integrales del Sistema Educativo Nacional) deberá considerar lo siguiente:
PRIMERA CONSIDERACIÓN: Tres son los niveles escolares atendidos por la escuela mexicana: básico, medio y superior. En todos ellos existen alumnos, profesores e investigadores en específicas a) relaciones económicas: ingresos, gastos, ahorros, consumo, etc.; b) específicas relaciones de poder y subordinación tanto al interior como al exterior; c) específicas relaciones afectivas y sentimentales tanto al interior como al exterior.
SEGUNDA CONSIDERACIÓN: es necesario pensar y planificar actividades que permitan mejorar las relaciones económicas, políticas y afectivas y que consientan integrar a los miembros de la comunidad en torno a una “Ética de la escuela mexicana”.
OBJETIVO: el fin es pensar, planificar y administrar la escuela mexicana con un sentido integral, sistémico. Si bien ahora existen miles de escuelas en México es necesario transformarlas en una sola guiados por una “Ética de la escuela mexicana”. En pocas palabras es necesario invitar a las comunidades a pensar la escuela mexicana como una institución integrada a una sociedad a través de relaciones económicas, políticas y culturales específicas. Si estas últimas cambian aquella debe hacerlo. La escuela mexicana debe constituirse en una institución cuya función central sea el campo cultural donde se debe ejecutar excelente docencia, producir investigación disciplinaria, multi e interdisciplinaria que contemple sus recursos intelectuales desde el nivel básico hasta el posgrado y que está subordinada a específicas relaciones sociales.
Debemos pensar la escuela mexicana como una institución de gran potencial en lo que respecta no solamente a la enseñanza, investigación y extensión sino pensarla como un sistema que debe construir los canales de comunicación entre el nivel básico y los institutos y en lo que respecta a la transformación de las vigentes relaciones económicas, políticas y culturales en un mundo relacionado globalmente.
PROPUESTA: la escuela mexicana estará en condiciones de integrarse socialmente siempre y cuando se formulen propuestas guiadas por una Ética-escuela mexicana. Y solo se podrá definir esta ética si se formulan ideas y se discuten abiertamente.
Partamos de lo que éticamente está plasmado en el tercero constitucional.
1) Toda persona tiene derecho a recibir educación (no importando género, edad, creencias religiosas…)
2) La educación tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la patria, el respeto a los derechos humanos y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia.
3) Los materiales y métodos, la organización, la infraestructura, la idoneidad de los académicos y directivos garanticen el máximo logro de aprendizaje de la comunidad…
4) la educación será laica, basada en los resultados de la investigación científica, contrarrestará los servilismos, los fanatismos, los prejuicios…
5) será democrática en su estilo de vida… no solamente en consideración de su estructura jurídica y régimen político
6) atenderá la comprensión de nuestros problemas, aprovechamiento de nuestros recursos, defensa de nuestra independencia económica y la continuidad y acrecentamiento de nuestra cultura.


domingo, 31 de marzo de 2019

La necesaria presencia del filosofar en los curricula del sistema escolar mexicano

Fundamentos filosóficos para la reforma al 3° constitucional.

José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP
Representante de “Universitarios y Ciudadanos en la Transformación”
wa: 2223703233

El Pueblo Soberano como base, la Nueva República como fin y la Cuarta Transformación como medio. Esas son las “ideas-fuerza” que exige la participación creativa del filósofo que está obligado frente a esta circunstancia original a pensar de la misma manera.

Construir el concepto de “Pueblo Soberano” y sobre esta base construir el significado ético de la “Nueva República” exige propuestas sobre como transitar de la realidad presente hacia el objetivo propuesto; es concebir un proceso político ahora nombrado “Cuarta Transformación”.

La reforma educativa que está por aprobarse será el recurso de las autoridades electas para formar a los ciudadanos que trabajen día a día hacia la construcción de la Nueva República. El nuevo sistema escolar deberá estar organizado para educar a los nuevos ciudadanos que requiere la Nueva República bajo tres premisas: la educación no es un privilegio sino un derecho del pueblo; es de "interés supremo" la educación para las y los niños y los jóvenes deberá atender los principios de integralidad, equidad y excelencia.

Si tomamos en cuenta estas premisas se desprende la necesidad del filosofar en los curricula del sistema educativo desde el nivel básico hasta el nivel superior.

Es en el aprendizaje del filosofar donde aparece la promoción de las destrezas, las habilidades, los conceptos, las normas, valores y virtudes racionalmente pertinentes.

La expresión imaginativa y el pensamiento crítico como aspectos fundamentales del filosofar a lo largo de la historia de la humanidad han hecho posible la inteligencia flexible.

Es en el filosofar donde se han expresado y justificado los propósitos comunes, el pluralismo, el deseo de igualdad y excelencia educativa además de garantizar la equidad de la educación.

Si la educación pública es un recurso del Estado para promover de manera simultánea la igualdad de oportunidades educativas y la excelencia académica, entonces nada estaría más alejado de los verdaderos derechos de los mexicanos que una educación mediocre teniendo la posibilidad de algo mejor.

De aquí que se proponga como metas educativas en el sistema escolar el desarrollo de la expresión imaginativa y del pensamiento crítico. La imaginación hace posible ver el mundo de otra manera, permite ver posibilidades y fomenta una percepción de las alternativas.

Establecer el pensamiento crítico como meta educativa es poner un especial énfasis en problemas que no tienen respuestas claras y que son asuntos controvertidos.

La expresión imaginativa y el pensamiento crítico son fundamentales para cualquier definición de excelencia en la educación. La expresión imaginativa y el pensamiento crítico son la llave de la inteligencia flexible.

La necesaria presencia del filosofar en los curricula del sistema escolar mexicano.
¿Cómo implementar el filosofar durante todo el proceso escolar desde el nivel básico hasta el superior?

La respuesta es sencilla en su formulación y consiste en vincular los talantes imaginativo y crítico propio del filosofar con la práctica y desarrollo de las diferentes habilidades lingüísticas, esto es, practicando y desarrollando en todo momento tres cosas:
1) las operaciones lingüísticas: hablar, escuchar, entender, escribir, leer, interpretar, traducir, etc.;
2) los modos lingüísticos: monologar, dialogar, discutir, razonar, planear, etc.;
3) los actos lógico-lingüísticos: describir, preguntar, ordenar, expresar, etc.

De aquí se desprende la importancia del uso del idioma español en la reforma educativa.

La función fundamental del lenguaje es permitir la comunicación entre los humanes; por medio del lenguaje no solo trasmitimos información de una manera objetiva, sino que además se transmiten órdenes, dudas, deseos y necesidades.

Es muy importante que a lo largo de los estudios los infantes y jóvenes vayan familiarizándose con las seis funciones básicas del lenguaje:

1) Función representativa o referencial. Es la orientada al contexto o referente. Transmite contenidos objetivos referidos a la realidad extralingüística. Exposiciones de hechos, realidades… Esta función está libre de subjetividad su entonación es neutra, está en modo indicativo, la adjetivación valorativa está ausente, requiere de un léxico denotativo. Aparece en estado puro en el lenguaje científico.

2) Función apelativa o conativa. Se centra en el receptor. Aparece cuando el objetivo de la comunicación es provocar una determinada reacción en el oyente. Es la función de mandato y pregunta. Sus recursos lingüísticos son los vocativos, el modo imperativo, las oraciones interrogativas, la utilización deliberada de elementos afectivos y adjetivos valorativos, los términos connotativos y toda la serie de recursos retóricos. Se da en lenguaje coloquial, es dominante en la publicidad y propaganda política e ideológica en general.

3) Función expresiva o emotiva. Es la orientada al emisor. Permite inferir la subjetividad del hablante, su estado emocional. Son propias las interjecciones, el énfasis en la entonación, las interrupciones, la alteración del orden de las palabras, las exclamaciones, los elementos emotivos de todo tipo (diminutivos, aumentativos, despectivos), los adjetivos valorativos, los términos connotativos y el modo subjuntivo optativo. Esta función está presente en el lenguaje coloquial, literario con frecuencia y en periodismo de opinión.

4) Función fática. Está orientada al canal. La finalidad es establecer, prolongar o interrumpir la comunicación, o bien comprobar si existe “contacto”. Su contenido informativo es nulo o escaso, de alta redundancia y previsibilidad en determinadas ocasiones. Está presente en la charla intrascendente sobre el tiempo, la salud y otros tópicos. No se pretende intercambiar información sino mostrar la buena disposición mutua.

5) Función metalingüística. Es la centrada en el código. Cuando la lengua se toma a sí misma como referente, cuando la lengua habla de la lengua.

6) Función poética. Es la orientada al mensaje. Aparece siempre que la expresión atrae la atención sobre su forma. En sentido técnico, posee una elevada información. Constante en lenguaje publicitario. Cualquier manifestación en la que se utilice a propósito el lenguaje con propósito estético o chocante. Sus recursos son variadísimos, todas las figuras estilísticas y juegos de palabras.

Lenguaje y lógica.

Junto con esta sostenida familiarización con las funciones del lenguaje es necesario también conjuntar el estudio y la práctica de la lógica.

La propuesta de impulsar el filosofar en todos los curricula del sistema escolar descansa en un método que internaliza, a fuerza de usarse, la condición lógica de manera relajada, sin sentirse (como se pasa el tiempo cuando se juega), de manera que aflore de manera automática y casi inconsciente en las futuras actividades del estudiante, del ser humano, del profesional, del ciudadano educado. La condición lógica debe escapársele sin que él se dé cuenta. Y esto es posible porque el arte se adquiere con la práctica. La estrategia propuesta con sus específicas tácticas es una adaptación de los métodos utilizados por Giovanni Morelli (detalles ilustrados en la historia del arte), Sherlock Holmes (pistas en la criminología) y Sigmund Freud (síntomas en el psicoanálisis) y socializados por Carlo Ginzburg.

Propósitos generales.

Los niños y jóvenes hoy día deben vincular al aprendizaje significativo de sistemas conceptuales o conocimientos un conjunto de habilidades intelectuales que les permita aprovechar los diferentes tipos de lenguajes para ejercer, permanentemente, su condición de estudiantes, esto es, ser sujetos persistentes de aprendizaje.

Importante resulta llamar la atención de que el estudio es siempre un intento deliberado y sistemático para adquirir, retener, diferenciar y organizar cualquier tipo de información y conocimientos. Como actividad el estudio permite ejercitar el entendimiento para aprender, conocer y comprender; las tres son las más amplias y fundamentales capacidades desde el punto de vista educativo que todos los niños y jóvenes pueden y deben desarrollar.

Una enseñanza con pretensiones universales deberá estar asociada a la justificación racional y al método crítico. No se limita a la intención de suscitar creencias únicamente, sino lograrlas por medio del juicio libre y racional del estudiante y aprender significa tener la capacidad de aceptar creencias racionales.

Según Villoro existen dos normas básicas para dar a las creencias una justificación racional:

1.- Todo sujeto debe procurar para sus creencias una justificación lo más racional posible, de acuerdo con la práctica que esas creencias pretenden guiar y con el tipo de conocimientos que se proponga alcanzar.

2.- Todo sujeto tiene el deber de atenerse, en sus creencias a sus propias razones, tal como a él se le presentan; y concluye este autor: la unión de ambas normas, es decir, la obligación de transmitir el conocimiento sin violentar la libertad de creencia del otro, es un ideal ético de todos los procesos de educación y de aculturación racionales y, a la vez, libertarios. Establece el deber de comunicar el conocimiento de tal modo que el otro puede hacer suyas las razones en que se funda y, después de ponderarlas, aceptarlas como propias. Compartir el conocimiento adquirido, no por autoridad sino por la presentación de las razones en que se justifica, de tal modo que el otro, al considerarlas, pueda llegar por sí mismo a la verdad: ideal de la educación y de la transmisión de la cultura, rota innumerables veces por los métodos de adoctrinamiento represivos, al servicio de la dominación de unos hombres por otros.[1]

Recoger estos ideales y estructurar actividades instruccionales que nos permitan conservarlos vigentes es intención de quienes hacemos esta propuesta de reforma educativa.

La importancia del talante crítico es relevante a la condición de la ciudadanía que habrán de adquirir nuestros niños y jóvenes; es por eso que existe una estrechísima vinculación entre dicho talante y el dominio de los diferentes tipos de lenguajes pero especialmente del español. Básicamente por el español es que poseemos el poder del pensamiento abstracto que nos permite conceptualizar y relacionarnos con el mundo tal y como lo hacemos; por medio del español nos hacemos personas, i.e., nos hacemos individuos dentro de una amplísima comunidad: la humanidad. Por medio del español nombramos nuestras experiencias, nuestras relaciones sociales, los objetos con los que nos encontramos; sin el español serían imposibles todas aquellas manifestaciones característicamente humanas. Los lenguajes son la vía por la cual transmitimos y aprendemos conceptos y éstos son los componentes más importantes del intercambio cultural. Sin conceptos, o mejor dicho, sin sistemas conceptuales serían imposibles las experiencias humanas. Por medio de los lenguajes podemos desarrollar diferentes operaciones lingüísticas y hacerlas de diferentes modos, para así desempeñar varios tipos de actos lingüísticos. Desarrollaremos a continuación estos planteamientos.

La lógica como arte y el aprendizaje como una condición para toda la vida.

En nuestros planteamientos anteriores hemos revelado la importancia del desarrollo de las habilidades lógico-lingüísticas en el desarrollo actitudinal, formativo y cognitivo de los niños y jóvenes. Las habilidades amplias de leer, escribir, escuchar, son importantes para el aprendizaje e implican un gran componente de aprendizaje cognitivo. Este aprendizaje conduce a reconocer el valor del aprendizaje mismo y a asumir el aprendizaje como una condición para toda la vida. Sin embargo, intentar adquirir estas amplias capacidades nos conducen a tener conciencia de las dificultades que hay que superar para lograrlo. De aquí que resulta paradójico intentar la enseñanza de las habilidades lingüísticas utilizando modelos de aprendizaje mecanicistas o conductistas. Las habilidades de leer, escuchar y escribir requieren primordialmente de un desarrollo cognitivo adecuado aunque no se descarta, por supuesto, el desarrollo de, por ejemplo, habilidades motoras antes de intentar aquél, cosa que se hará y se realizará en otras actividades escolares.

Las habilidades lógico-lingüísticas.

Una forma de suscitar aprendizajes significativos es ejercitando las habilidades lógico-lingüísticas de los estudiantes. Estas habilidades les permitirán construir conceptos los cuales servirán para construir permanentemente distintas actividades cognoscitivas. Para esta clarificación de conceptos, y de sus relaciones, es útil el uso de la lógica. La lógica tiene como funciones principales dos: la de ser órgano de la crítica y la de ser el recurso de la creatividad. Es órgano de la crítica ya que es la teoría de la validez del razonamiento lógico (deducción e inducción), esto es, de absolutamente todas las teorías científicas. Es el recurso de la creatividad (inducción o paradigma indicial) en todos los ámbitos de la vida humana.

Aunque el estudio de la lógica es recomendaba por la satisfacción intelectual que proporciona lo es, también, porque es de gran utilidad el radio de sus aplicaciones que comprende esferas tan diversas del saber cómo la matemática, la lingüística, la informática, las ciencias naturales y sociales, la jurisprudencia o las humanidades. De hecho, la lógica es ingrediente básico del bagaje cultural del hombre del siglo XXI e instrumento imprescindible para el ejercicio de una tarea seria en ciencias o en humanidades. Y acaso sea el medio más idóneo para construir el tantas veces buscado “puente” entre la cultura de letras y la cultura de ciencias.

Así pues, para alcanzar el objetivo complejo de formar personas “críticas y creativas” es necesario un programa de largo alcance; como es “lógico” para llegar a la meta es necesario dar la primera zancada.

Aplicando el método indicial y al igual que nuestros antepasados que se jugaban la vida destacando ciertos indicios de otros para así elegir la presa que habría de aliviarles el hambre, es posible convertir los espacios de estudio de la lógica en espacios vitales donde se socialice el paradigma epistemológico que reúne las condiciones de rigor y precisión que habitualmente se asocian con la construcción de los conocimientos humanístico y científico. Un espacio donde se estimule el conocimiento, la disposición y las habilidades que requiere una persona para sobrevivir.

Es así que la propuesta destaca la práctica de las diferentes habilidades lingüísticas apreciadas por todos. Al desarrollarse el espacio de crítica y creatividad la escuela irá convirtiéndose en el lugar donde se practiquen las diferentes operaciones lógico-lingüísticas ya que se incitará a los alumnos a hablar, a escuchar, a entender, a escribir, a leer, a interpretar, a traducir y sobre todo ¡¡¡estudiar!!!

En tales condiciones no habrá obstáculos para que los aprendices –incluido los maestros- ejerciten los diferentes modos lógico-lingüísticos: dialogar, discutir, razonar, planear, monologar.

Y practicar los distintos actos lógico-lingüísticos: describir, preguntar, ordenar, expresar...

Este camino de habilitación lógico-lingüística nos pondrá sobre la ruta de alcanzar la formación de ciudadanos educados capaces de organizar una discusión y buscar alternativas.

Sobre la marcha y a fuerza de aplicar constantemente las operaciones, los modos y actos lingüísticos se alertará sobre la distinción de los distintos actos de habla (oraciones, proposiciones, aseveraciones y enunciaciones), sobre los diferentes usos del lenguaje (emotivo, metafísico, retórico, eufemístico, informativo, directivo y lógico), sobre los disímiles tipos de discusiones (querellas, debates, discusión crítica, justificación, defensa), sobre las posibles estrategias para buscar información y evidencias, sobre las distintas manera de entablar una negociación, y las maneras en que se puede llevar a cabo una deliberación para la acción.

En algunos momentos en que se reitere la práctica de las operaciones lingüísticas se destacará el valor de actividades como el saber escuchar (principios de caridad y humanidad), el saber contextualizar, el conocer las ventajas de repetir, parafrasear, distinguir, dar y usar ejemplos, contraejemplos, pseudo-ejemplos, pseudo-contraejemplos y reducción al absurdo, y la importancia de buscar apoyos.

De la misma manera y casi sin sentirlo los alumnos deberán aprender a participar en una discusión y cuales son su reglas (turnos para hablar, locuciones permisibles, relevancia, cooperación, compromisos derivados de locuciones, cuándo y cómo terminar), saber cómo organizar una discusión (señalar el objetivo, clarificación, apoyo, examen de alternativas, discusión, conclusiones), saber cómo se analiza y construye un argumento (identificar el tema, clarificar los términos clave, eliminar ambigüedad y vaguedad, distinguir extensión e intensión de un concepto, manejar distintos tipo de definición y sus reglas (nominal, real, normativa, descriptiva), identificar la conclusión y las premisas mediante partículas indicadoras, eliminar material), conocer las características de una buena conclusión y la distinción entre la defensa con razones de las dogmática.)

Lo importante de esta propuesta consiste en crear un ambiente de trabajo que haga posible las mejores condiciones para que los estudiantes –incluyendo al maestro- estructuren significativamente el conocimiento adquirido, detecten y formulen problemas y los resuelvan con método. Que los participantes se diviertan a lo largo de su formación es una virtud ineludible de la propuesta. Se trata de dar prioridad al hecho de que el niño o joven ejercite las estructuras lógicas y utilizarlas en sus actividades diarias y, sobre todo, en la presentación de sus propias ideas.

Etapa posterior

Más adelante se podrá completar el entrenamiento pasando en limpio argumentos, evaluando premisas, evaluando fuentes e inferencias, reconociendo falacias y adquiriendo conocimientos de la lógica como ciencia (reconocer y usar funciones de verdad, tautologías, contingencias, contradicciones; reglas de inferencia, de equivalencia y cuantificación), conocimientos sobre la historia de la lógica (silogística, fundamentación lógica de la matemática, teorema de incompletud de Gödel, extensiones de la lógica).

Diagnóstico y objetivos.

Exigencias del mundo de hoy y mañana.

La presente propuesta es una respuesta a la conjunción de fenómenos varios: la demanda social de formación en los usos de lenguajes, lógica y computadoras y el de desarrollar la habilidad para adaptarse a los permanentes cambios de la tecnología; la creación y manejo de la información, la resolución de problemas, la mejora continua, el desarrollo de proyectos y la planeación estratégica, entre otros.

De entre los requerimientos sociales más mencionados destacan las siguientes: tener liderazgo, saber planear, saber tomar decisiones, coordinar, negociar, comunicar, organizar, trabajar en equipo, autoaprendizaje y razón lógica, entre otras; dar respuesta a las quejas por la incoherencia en los modos verbal y formal de captar los fenómenos y los razonamientos a ellos ligados.

Pues bien, la enseñanza de la “lógica como arte” es una respuesta a estas exigencias del mundo de hoy y del mañana ya que como lo han mostrado otros estudios[2] es posible establecer una formación que desarrolle y perfeccione en los individuos una estimulación intelectual y la formación en lógica por medio de juegos y enigmas. Mediante estos instrumentos es posible desarrollar la capacidad de formalizar, esquematizar, modelizar, razonar y generalizar y donde los dos tipos de actividad mental –verbal y formal- aparecen respaldándose uno en el otro.

Objetivos de la “lógica como arte”.

Desarrollar las diferentes habilidades lingüísticas
Operaciones lingüísticas: hablar, escuchar, entender, escribir, leer, interpretar, traducir, etc.
Modos lingüísticos: monologar, dialogar, discutir, razonar, planear, etc.
Actos lingüísticos: describir, preguntar, ordenar, expresar, etc.

Desarrollar habilidades de la lógica como arte (de lo que se dice debe poseer una persona lógica: conocimientos, disposición y habilidades).

Desarrollar habilidades para
Estructurar significativamente el conocimiento
Detectar y formular problemas
Resolver problemas (metodología)

Desarrollar la habilidad para establecer relaciones interdisciplinarias

Primera Etapa
Saber escuchar: principios de caridad y de humanidad.
Para entender todo tipo de creencias se deben tomar en cuenta dos principios filosóficos: el Principio de Caridad de Donald Davidson, que recomienda interpretar acciones irracionales de tal forma que tengan un sentido. Con la intención de establecer un punto de acuerdo con los “otros”, aquellos que tienen puntos de vista distintos, estas creencias se deben asumir como correctas. La virtud de este principio es no condenar al que tiene puntos de vista diferentes al propio y aceptarlos como supuestos interpretativos.
Por otra parte existe el Principio de Humanidad, de Richard Grandi, filósofo que señala que “es mejor atribuir a las creencias una falsedad explicable, que puede ser corregida, que una verdad misteriosa”. Porque si se tomará sólo el primer principio, no se podría aceptar que una creencia está equivocada.
Saber cuándo y qué preguntar
Saber cuándo la evidencia es insuficiente
Aprender a: buscar información, buscar evidencia, a negociar, a explicar, a deliberar para la acción.
Buscar alternativas
Participar en una discusión
Saber participar en una discusión (reglas para la discusión): turnos para hablar, locuciones permisibles, relevancia, cooperaciones, compromisos derivados de locuciones, cuándo y cómo terminar.
Organizar una discusión
Saber cómo organizar una discusión: señalar el objetivo, clarificación, apoyo, examen de alternativas, discusión, conclusiones.
Distinguir los usos de las discusiones: querellas, debates, discusión crítica, justificación, defensa.
Distinguir distintos actos de habla: oraciones, proposiciones, aseveraciones y enunciaciones.
Distinguir los usos del lenguaje: emotivo, metafórico, retórico, eufemístico, informativo, directivo y lógico.
Apoyar con razones
Aceptar consecuencias
Saber contextualizar, repetir, parafrasear, dar ejemplos, buscar apoyos, usar ejemplos, usar contraejemplos, usar y distinguir pseudo-ejemplos, usar y distinguir pseudo-contraejemplos, usar reducción al absurdo.
Clarificar el discurso
Tomar en cuenta el contexto de discusión
Reconocer la estructura de un argumento

SEGUNDA ETAPA
Saber analizar un argumento: identificar el tema, clarificar los términos clave, eliminar ambigüedad y vaguedad, distinguir extensión e intensión de un concepto, manejar los distintos tipos de definición (nominal, real, normativa, descriptiva) y sus reglas, identificar la conclusión y las premisas mediante partículas indicadoras, eliminar material: repeticiones, disgresiones, ilustraciones, retórica.
Saber cómo pasar en limpio un argumento: uniformar expresiones, diagramar argumentos y debates complejos: divergentes, convergentes y encadenados (seriales), añadir premisas implícitas, añadir conclusiones implícitas, identificar consecuencias teóricas y prácticas.
Evaluar premisas: verdad, probabilidad, aceptabilidad, relevancia, suficiencia (cuando vale un ejemplo y contraejemplo).
Evaluar las fuentes: usar fuentes confiables y mencionarlas, identificar fuentes expertas y reconocidas, exigir que las fuentes usen procedimientos establecidos y confiables, la mínima inferencia, reportes actualizados, reportes directos, documentados y corroborados, condiciones adecuadas de observación, incluyendo instrumentos.
Evaluar inferencias: distinguir verdad de validez, reconocer el tipo de argumentos (y de evidencia): deductivos, inductivos, abductivos, por analogía, probabilísticos, estadísticos, reconocer las relaciones entre partes de un argumento: causales, temporales, retóricas, lógicas.
Reconocer las más comunes falacias formales, materiales y probabilísticas.

Recursos didácticos.

1.- Ilusiones ópticas.

A través de los sentidos, entre ellos la vista, percibimos la realidad, una realidad que el cerebro procesa e interpreta según las formas, significados e incluso emociones retenidas en la memoria. Esta interpretación hace que en ocasiones nuestro cerebro “nos engañe” al distorsionar lo que vemos en base a nuestra experiencia.

2.- Acertijos.

Según el diccionario de la Real Academia Española “acertijo” (de acertar) es un enigma o adivinanza que se propone como pasatiempo. || 2. Cosa o afirmación muy problemática.

3.- Adivinanzas.

Son ejercicios que se proponen para retar a descubrir lo oculto. El procedimiento utilizado para realizar estos descubrimientos son las conjeturas. Poco a poco hasta llegar a vislumbrar o distinguir la respuesta correcta.

4.- Narraciones policiales.

Por medio de estos “engaños”, enigmas, adivinanzas, problemas y narraciones el curso suscitará las prácticas lógico-lingüistas tanto en el plano verbal como escrito. Un ejemplo de cómo se hará esta relación entre pasatiempos y prácticas lógico-lingüistas se puede ver en el diseño de una de las sesiones.

Evaluación de la enseñanza.

La enseñanza de la “lógica como arte” se propone la adquisición de capacidades abiertas, esto es, capacidades que nunca llegan a dominarse totalmente. El éxito de la enseñanza se comprobará sólo y solo si los aprendices muestran que han adquirido las capacidades abiertas propuestas en los objetivos. Y ¿cuál es la prueba de que el aprendiz ha adquirido una capacidad abierta? La siguiente: dará pasos que no se le enseñó a dar. Dará pruebas de que “hace lo inesperado, lo hace bien, con eficiencia y en el momento preciso”, esto es, que la adquisición de estas capacidades lo llevan a actuar con inventiva.

Finalmente el aprendiz que logre los objetivos planteados deberá sentir algún placer en su logro.

No debe olvidarse que de todas las capacidades amplias la de aprender es la fundamental desde el punto de vista educativo y las escuelas aunque no crean esa capacidad pueden hacer mucho por desarrollarla.

Es por estos argumentos que “Universitarios y Ciudadanos en la Transformación” se pronuncian por la explicita mención la enseñanza del filosofar en el artículo Tercero Constitucional.

“Universitarios y Ciudadanos en la Transformación”:

José Antonio Robledo y Meza, Marco Aurelio Gutiérrez, Roberto González Coyomani, Karla Pérez Rodríguez, Gonzalo Salgado Villa Martín González Rojas, Miguel Saúl Mones Azcatl, Angélica Guadalupe Salazar Ruiz, Gabriela Aguilar Hernández, Juvenal Cruz Vega, María Soledad Lucila León Herrera, Gerardo Urbina Flores, Verónica Urbina Flores, Martha Ligia Urbina Flores, Adriana Hernández Echavarría, Fabiola Hernández Echavarri, Adriana Hernández Echavarri, Gregorio Rogelio Cruz Reyes, físico-matemáticas, Elizabeth Gutiérrez Olmos, Isaac Salvador Zepeda, Agustín Sánchez Reyes, Lino Meza León, Arturo Vargas Olazagasti, Manuel Hernández Báez, Norma Barranco Torres, Xochitl Patricia Campos López, Diego Martín Velázquez Caballero, Karen Velasco Díaz, Jesús Alejandro Osorio Rendón, Genaro Medina Popoca, Erasmo Moreno Mendoza, Sergio Jesús Silva Castillo, Julia Adriana Rosas Rocha, Rosendo Cortés Tejeda, Axel Silva Zamora, Arturo Romero Contreras, María Dolores Román Domínguez, Gabriela López Ríos, Luis Gómez Moreno.
Proyectos asociados: México el árbol de los mil frutos”, “tlciudadana”, “Radio Temiki”, “Sphaera”.


[1] Luis, Villoro, 1982, Creer, Saber, Conocer. México, S. XXI. 282-286.
[2] Jean Friant e Yvon L’Hospitalier, 1987, Juegos lógicos en el mundo de la inteligencia artificial, Barcelona, Gedisa.

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