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sábado, 19 de febrero de 2022

In Memoriam a 204 de su natalicio Gabino Eleuterio Juan Nepomuceno Barreda Flores

 



In Memoriam a 204 de su natalicio

Gabino Eleuterio Juan Nepomuceno Barreda Flores

19 de febrero de 1818 – 10 de marzo 1881

Mtro. José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP

Hay en los tribunales de la historia hombres que suscitan el interés de otros por conocerlos y que encuentran por doquier solo resquicios. Hombres que frente a la mirada de otros tienen un velo que los convierten en un auténtico misterio cuya verdad se mantiene en secreto. Hombres cuyos perfiles se adivinan como en la sombra proyectada sobre la caverna platónica, pero cuya alma nunca será accesible si no se está dispuesto a romper con las cadenas y caminar hacia la luz.

Quien dirige la mirada hacia el último tercio del siglo XIX mexicano encontrará en el horizonte la figura de un hombre entre real y mítico, fundador y primer director de la Escuela Preparatoria, y que llevó por nombre el de Gabino Eleuterio Juan Nepomuceno Barreda Flores.

Gabino Eleuterio Juan Nepomuceno Barreda Flores nació en la ciudad de Puebla el 19 de febrero de 1818. De su infancia nada sabemos aún y la información disponible nos indica que para 1827 estudia jurisprudencia. Según Fuentes Mares “Su innata aversión al estudio de conocimientos carentes de demostración al estilo de la ciencia natural -cual la jurisprudencia y la filosofía tradicional-, se traduce en la repulsión del título de licenciado en derecho, a pesar de sus estudios finalizados con inusitada brillantez.”

Después de terminar la carrera, se interesó por la química que estudia en el Colegio de Minería. El 26 de octubre de 1843 Barreda se inscribe en el Establecimiento de Ciencias Médicas (la Escuela de Medicina en el principio del siglo XIX).

El 26 de octubre de 1846 Gabino Barreda presenta exámenes del tercer año de medicina aprobándolos con la calificación “A.A.A.S.S.S” (la máxima calificación posible). Obtuvo también el primer lugar en las oposiciones sobre ejercicios prácticos de anatomía y operaciones.

Durante 1847 Barreda se alistó durante la guerra contra los Estados Unidos en los servicios de sanidad participando en combate. Sirvió como voluntario en el “Batallón Independencia”, y en junio en el Cuerpo Médico Militar como cirujano.

En compañía del doctor Juan Navarro, catedrático de clínica interna, Barreda atendió a los heridos de la batalla de Padierna en un hospital provisional instalado en la “Casa del Risco”, ubicada en la plaza de San Jacinto, cayendo prisionero después de la batalla del Molino del Rey. Más tarde se traslada a París viviendo de 1847 a 1851 y donde Pedro Contreras Elizalde lo interesó en los cursos de Comte. El once de marzo de 1849 Barreda, en el Palais Royal, tiene la oportunidad de escuchar de viva voz a Augusto Comte en las sesiones dominicales del “Curso de filosofía sobre la historia general de la humanidad”.

En mayo 5 de 1862 Barreda suscribe junto con Francisco Díaz Covarrubias, José de Jesús Díaz Covarrubias, Antonio Martínez de Castro y otros 12 miembros del Ayuntamiento de la ciudad de México un Manifiesto celebrando la victoria del cinco de mayo y exhortando a la población a guardar la compostura frente a los prisioneros de guerra, a mostrar que son “un pueblo verdaderamente culto y civilizado”. En 1863, Barrera parte para Querétaro acompañando a Juárez.

El 3 de mayo de 1863 Barreda publica su artículo titulado “La Educación Moral” leído posiblemente la Academia de Medicina de México.

Antes de terminado el año de 1863, Barreda pasa a vivir a Guanajuato, ejerciendo la medicina. Se negó a aceptar del “gobierno de la intervención todos los honores con que pretendió atraerlo, como el nombramiento de Miembro de la comisión científica de México, no obstante, la nota laudatoria de Víctor Duruy, que la acompañaba”.

El 16 de septiembre de 1867 Barreda pronuncia en Guanajuato, a petición del Ayuntamiento, la “Oración cívica” con motivo de la conmemoración de la Independencia. Este documento es de los más importantes en la constitución del orden republicano vigente hasta hoy día.

A la semana siguiente Barreda pasa a vivir a la ciudad de México y se integra a la Comisión General del Plan de Estudios de la Instrucción Pública responsable de la gran reforma educativa promovida por los juaristas que entre otras reformas fundó la Escuela Preparatoria y de la cual el primer director fue el mismo Barreda.

Barreda deja la dirección de la Escuela Preparatoria el día 28 de febrero de 1878, por oposición de los liberales de la escuela russoniana y de los católicos; Porfirio Díaz lo nombra ministro en Berlín.

En abril 8 de 1878, Barreda recibe la medalla conmemorativa de la guerra con los Estados Unidos y el día 19 del mismo mes Barreda se embarca para Europa en el vapor francés “Lafayette” acompañado de su esposa y sus cuatro pequeños hijos.

El 17 de octubre de 1880 Barreda regresa a México. Durante la recepción en la casa del lic. Fuentes fue distribuido un folleto impreso por Gonzalo A. Esteva con el título de Dr. Gabino Barreda propagador del Positivismo en México y fundador de la Escuela Nacional Preparatoria. Contenía un retrato de Barreda, unos apuntes biográficos traducción del francés ya publicados en Extrait de L'Histoire general des Hommes du XIX siecl‚ vivant ou morts de toutes les nation, con un apéndice de el doctor Manuel Flores.

El día 10 de marzo de 1881 muere en la ciudad de México don Gabino Eleuterio Juan Nepomuceno Barreda Flores a las siete de la noche.

 

viernes, 17 de diciembre de 2021

In Memoriam Fernando del Paso Morante

In Memoriam Fernando del Paso Morante (Ciudad de México1 de abril de 1935-Guadalajara14 de noviembre de 2018)

 

Hace algunos ayeres supe de la conferencia dictada por don Fernando del Paso en El Colegio de Michoacán dentro del coloquio “Historia y Novela Histórica”, Zamora, Mich., 16 de agosto de 2001... Como no pude ir al coloquio le pedí una copia y amablemente me la envió... a continuación la comparto.

Mtro. José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP

 

NOVELA E HISTORIA

Fernando del Paso

Transcripción ligeramente corregida de la conferencia dictada por Fernando del Paso en El Colegio de Michoacán dentro del coloquio “Historia y Novela Histórica”. Zamora, Mich., 16 de agosto de 2001

Doy gracias de la manera más cumplida por la invitación de El Colegio de Michoacán para participar en este coloquio en compañía de tan distinguidos colegas y también agradezco los comentarios que, en ausencia, expresa sobre Noticias del Imperio mi querido amigo Vicente Quirarte. Desde que terminé esa obra, me propuse no volver a leer nada sobre Carlota y Maximiliano porque después de diez años estaba completamente saturado del tema. Sin embargo, creo que, una vez publicada la novela, quedé condenado de por vida a que se esperen de mis opiniones sobre lo que es la novela histórica, sobre la función de la historia en la novela y sobre el papel de la novela en la historia.

Como no soy especialista en historia, ni en literatura, ni siquiera en novela histórica, me limitaré a hablar sobre mi experiencia como novelista en lo que se refiere a este último género, después de algunas breves consideraciones sobre el tema en general. En mi opinión, y creo que la comparto con muchos, toda novela es histórica en la medida en que refleja, con mayor o menor exactitud, o recrea, con mayor o menor talento, las costumbres y el lenguaje de una época, los hábitos y el comportamiento de una sociedad o de una parte de ella.

De esta manera, es evidente que la Comedia Humana de Balzac y, en menor medida, Los Rougon-Macquart de Zola nos ofrecen unos interesantísimos frescos históricos de la Francia del Siglo XIX y aquí me atrevería a incluir a todas las novelas y aún a ciertos relatos novelados no exentos de cursilería, como los de Victoriano Salado Álvarez, porque incluso ellos proporcionan una rica y muy aprovechable información, como ocurrió en mi caso.

Y aquí entramos a otro aspecto del tema: creo que la novela histórica se liga con la biografía novelada, donde tenemos grandes exponentes como Dimitri Merezkovskij y Stefan Sweig, por citar sólo algunos ejemplos entre la biografía novelada y la farsa (o la parodia que son igualmente válidas). Creo que entre ambos extremos existe una gama enorme de posibilidades. Pongo como ejemplo al tirano Lope de Aguirre, el vasco loco, que emuló la odisea amazónica Orellana y que no sólo se rebeló contra el Rey de España, sino que desafió la ira de Dios.

En un momento dado me interesé mucho por lo que se había escrito sobre Lope de Aguirre, en particular por las que son, quizá, las cuatro mejores novelas. El pequeño curso titulado “Cuatro autores en busca de un tirano” se basó en cuatro conferencias que escribí sobre El Camino del Dorado del venezolano Uslar Pietri; La epopeya equinoccial de Lope de Aguirre de Ramón J. Sender; Aguirre, Príncipe de la Libertad de Miguel Otero Silva; y Daimón de Abel Pose. Las tres primeras tratan el tema con mayor o menor fortuna y apego a la historia. Probablemente la de Otero Silva tiene una mayor carga poética es y le siguen esa pequeña obra maestra que es El Camino del Dorado de Uslar Pietri y una muy detallada de Ramón J. Sender, pero la cuarta, Daimón de Abel Pose, es una inmensa parodia de la tragedia y epopeya de Lope de Aguirre, una parodia del realismo fantástico estilo Gabriel García Márquez o Isabel Allende, y una parodia de lo que se ha llamado el post-modernismo.

El escritor que se dedica a la novela histórica, señala Otero Silva, goza de varias ventajas frente a la historia. Por ejemplo, no necesita poner notas al pie de página ni citar la bibliografía. Creo que no está mal mencionar, cuando menos, las fuentes principales; lo hizo Carlos Fuentes en Terra Nostra, pero no Vargas Llosa en La Fiesta del Chivo, lo cual le valió, justificada o injustificadamente, que un historiador lo acusara de plagio. La acusación, en mi opinión, era injustificada porque se trataba de uno de esos historiadores que se sienten propietarios de la historia. Pero nadie es propietario de la historia y menos aún de las creaciones populares como los corridos o las canciones.

El novelista también tiene la libertad de elegir entre varias posibilidades que no se pueden demostrar, es decir, las posibilidades de que un hecho no hubiera sucedido así, sino de otra manera. Siempre suelo dar el ejemplo de Concepción Sedano, la amante que, se dice, tuvo Maximiliano en Cuernavaca. Digamos que un “x” número de historiadores, la mitad por decir algo, considera que el tema es trivial y no vale la pena tratarlo. Pero otros historiadores, algunos importantes, piensan que no es tan trivial el hecho de que Maximiliano tuviera una amante porque se necesitaban dos días para llegar de México a Cuernavaca y dos de regreso. Los frecuentes viajes a esa ciudad distraían a Maximiliano de responsabilidades fundamentales en su gobierno. No es un asunto trivial y, de hecho, dio la oportunidad para que Carlota demostrara su gran carácter y, sobre todo, su capacidad de decisión, que le faltaba en alto grado a Maximiliano.

Ahora bien, los historiadores que no se ponen de acuerdo si Concepción Sedano era la amante de Maximiliano en Cuernavaca, o si lo distraía de labores administrativas y gubernamentales, porque nunca sabrán quién era esta mujer, si era la esposa o la hija del jardinero en jefe. Yo elegí que a la esposa porque quise hacer un ejercicio poético sobre el abuso del poder.

De haber sido la hija, el padre no se habría disgustado tanto de que fuera la amante del Emperador y hasta hubiera buscado obtener algunas ventajas. En cambio, me propuse dibujar al jardinero Sedano como un hombre honrado, inmensamente enamorado de su mujer y temeroso de Dios, lo cual también quería decir que veía el dedo de Dios en el Emperador de México, puesto que los mismos emperadores creían que gobernaban por designio divino. De este modo, quise pintar la humillación enorme del marido de Concepción Sedano. Y ahí está precisamente la libertad del novelista: puede escoger entre varias posibilidades que nos ofrece la historia sobre algunos sucesos que posiblemente nunca habrán de aclararse.

Sin embargo, mi interés por la historia surgió en mi primera novela, José Trigo, donde se vislumbra, a vuelo de pájaro, la historia de México (y, en particular, la historia de Nonoalco Tlatelolco), la historia de los cristeros y la historia del ferrocarril, no solamente del ferrocarril en sí como máquina o medio de transporte, sino de los ferrocarriles en México y el mundo, así como la historia de los movimientos obreros con sus respectivas represiones.

En el primer caso, los dos capítulos que bauticé como la “Cristiada” no se apegan a la historia sino que, más bien, despegan de ella y levantan el vuelo, cosa que sucede también con muchas novelas que parten de casos muy concretos. Ángeles Mastretta escribió una novela inspirada en la vida de ese gran cacique que fue Maximino Ávila Camacho, pero de pronto despega hacia otra parte y lo transforma casi en otro personaje. Bueno, eso no importa porque al fin y al cabo estamos ante una novela.

Aunque esos dos capítulos están precedidos de noticias históricas y periodísticas de la época (como en la trilogía de John Dos Pasos), se trata, en realidad, de una ficción cuyo andamiaje interior o esqueleto está basado en la mitología hebreo-cristiana, ya que recrea el Éxodo, el Cantar de los Cantares, el episodio de David y Betsabé y, sobre todo, la expulsión  del paraíso.

El segundo caso, la historia de los ferrocarriles se basa tanto en la mitología cristiana como en la de Anáhuac. En aquel tiempo yo estaba muy influido por Ulises, un libro cuyo andamiaje es la odisea de Homero. Tal vez la falta de seguridad me hizo acudir a símbolos muy conocidos de manera que el personaje principal no es José Trigo (que es, como el lenguaje, sólo un pretexto o un hilo conductor de la historia y las historias particulares), sino Luciano, el ferrocarrilero rebelde, y Manuel Ángel, el ángel punitivo. Luciano representa al ángel caído, luzbel; y Manuel Ángel al ángel punitivo, que acaba matando a Luciano no por una rivalidad política sino amorosa (un poco como en Las manos sucias de Jean Paul Sartre).

En la mitología náhuatl Luciano es Quetzacóatl y Manuel Angel, Tezcatlipoca. No sé si la historia se lleve en la sangre, pero desde que descubrí que el famoso tío Borja, colgado en una de las paredes de la sala de mis tías, era Francisco del Paso y Troncoso (quien tenía su nombre por San Francisco de Borja y no por San Francisco de Asís), me apasioné por la mitología náhuatl no al grado de hacerme un experto, pero si la utilicé lo mejor que pude en José Trigo.

En lo que respecta a los movimientos obreros, hice una mezcla de las protestas de los ferrocarrileros de los años cuarenta y cincuenta y los junté en un solo movimiento que culminó con una matanza en Tlatelolco, que en mi novela es una especie de Apocalipsis y ha sido considerada premonitoria, ya que José Trigo se publicó dos años antes de la masacre de 1968.

Esta masacre se transforma en el llamado capítulo pivote porque la novela entera gira alrededor a ella. Y fue el capítulo pivote de Palinuro de México cuando mi personaje se me impuso como estudiante de medicina de esa generación y me impuso también su muerte en 1968. No es una pose de los novelistas: Los personajes escogen su destino. A la mitad del camino, se me presentó un doble problema, porque lo que yo quería era recrear mi infancia y, sobre todo, mi adolescencia como estudiante en la Preparatoria de San Ildefonso y sus alrededores. Todo ese sitio maravilloso que está en plena decadencia: de la calle de Santo Domingo a Justo Sierra lleno de tiendas, de torterías, de merengueros que perdían la mercancía en volados y de evangelistas que escribían las cartas de los que no podían escribir. En fin yo quería recrear esa parte tan rica y colorida de la ciudad, con sus cantinas y cabarets y se me presentó un personaje que vive en 1968 y que ya estudiaba en Ciudad Universitaria, un lugar frío y lejano.

El otro problema es que yo había escrito una novela en toda mi vida y que el personaje ya había muerto en Tlatelolco. No podía escribir una segunda novela y matar al personaje en el mismo lugar. Entonces decidí que Palinuro muriera a consecuencia de una paliza que recibe en el Zócalo y, a pesar de que mi personaje era de 1968, lo hice vivir en la ciudad de México de los años cincuenta. Al mezclar dos tiempos distintos, mi personaje enfrentó lo más grave de 1968, pero vivió en los años cincuenta de mi juventud y hasta ahora no he recibido ninguna protesta por eso.

Algo hay también de la historia de la primera guerra mundial, muy influida por la historia personal de mi tío húngaro Soltan Mest, (que se convirtió en el tío Esteban en Palinuro de México) y del posible destino del escritor y periodista Ambroise Bierce, que se unió a Pancho Villa cuando ya tenía más de setenta años y despareció sin que nunca se supiera que había pasado con él. Sigue en el misterio si lo fusiló Pancho Villa por creerlo espía o si cayó a un barranco o si falleció de un infarto. El capítulo llamado “una bala cerca del corazón” está basado en esa posibilidad (en qué fue lo que le pasó) y en un cuento del propio Bierce: “El sargento Parker Adison, filósofo”.

En Palinuro el personaje no recibe ese nombre sino se le llama el “viejo gringo” y es la primera vez que aparece en la literatura mexicana, varios años antes que el libro de Fuentes. Con esto no insinúo nada. Recién aparecido Palinuro Carlos Fuentes me invitó a comer en el restaurante Bellinhausen de la ciudad de México y me dijo: sé que tú tratas el misterio de la desaparición de Ambroise Bierce y yo tengo desde hace muchos años en el cajón la idea de escribir sobre el mismo tema, de modo que no voy a leer tu novela hasta que escriba mi historia.

Y llego así a Noticias del Imperio. En una entrevista, Mario Vargas Llosa dijo que el novelista no tiene la obligación de serle fiel a la historia. Aunque estoy totalmente de acuerdo, esto no quiere decir que el novelista tenga la obligación de serle infiel a la historia. Pienso que su responsabilidad ante la historia es un asunto realmente privado.

En Noticias del Imperio, sin que nadie me lo pidiera o exigiera, y tampoco espero que nadie lo premie o elogie, yo asumí varias responsabilidades. Veamos varios ejemplos. Poco antes de la Batalla de Puebla, el 5 de mayo de 1862, el general Laurencez había escrito desde Veracruz a Napoleón III que con seis mil hombres era el dueño de México. Laurencez cometió el gran error de dirigirse a Puebla y, en lugar de pasar de largo a la capital que estaba desprotegida, pretendió conquistar a la ciudad mejor abaluartada de todo el país. Naturalmente fue derrotado. Pero, según la historia, también la lluvia, el viento, el lodo y la neblina contribuyeron en gran parte en la derrota de los franceses. De este modo, ese 5 de mayo se convirtió en una gran fecha nacional. Nada menos que por la derrota de uno de los ejércitos más importantes del mundo, invicto desde Waterloo y triunfador de Magenta y Solferino. Pero, para mí, esa derrota fue un triunfo pírrico, relativamente fácil y pobre.

Esto lo aprendí también cuando leí el diario del Coronel Troncoso sobre el sitio de Puebla de 1863. Un año después, los franceses, muchísimo mejor pertrechados y con más hombres sitiaron Puebla (la ciudad que perdió y ganó los ángeles varias veces) por 62 días. Este sitio fue dos días más largo que el sitio de Zaragoza, España (independientemente de la coincidencia de que hubiera sido un general Zaragoza el comandante de la plaza). Desde mi punto de vista, fue una defensa mucho más heroica, ya que se peleó barrio por barrio, calle por calle, manzana por manzana, casa por casa y casi habitación por habitación. Además hubo una hambruna tremenda. Primero se acabaron los animales usualmente comestibles y después, los perros, los gatos, los caballos, los burros y hasta las ratas.

Entonces decidí darle una importancia muy especial en mi novela al sitio de Puebla de 1863, en contraste con la batalla de 1862. Olvidamos el sitio de Puebla porque las derrotas no se festejan. ¿O sí se festejan? Bueno, en abril de 1863 poco más de 60 legionarios franceses fueron sitiados por más de mil lanceros mexicanos en el casco de la hacienda abandonada de Camarón cerca del arroyo del mismo nombre, en Veracruz. Entre paréntesis podemos decir que había de todo entre los legionarios menos franceses, con unas cuantas excepciones como el capitán D`Anjou, quien tenía una mano de madera que no se puede decir que había perdido sin pena ni gloria, porque la perdió sin gloria pero sí con pena cuando se le disparó un fusil que estaba limpiando en Argelia. Lo curioso es que los franceses sí festejan esa derrota inevitable con un homenaje a la mano de este capitán muerto en Camarón, no la mano que vendía el merolico (porque éste, por supuesto, tenía varias en reserva) sino la mano verdadera que llegó a Francia. Como cuento en mi novela, esa fecha, el 23 de abril del 1863, se convirtió en el Día de la Legión Extranjera. Cada año en un cuartel de Francia, la mano del capitán D´Anjou es colocada en un pedestal, sobre un cojín de terciopelo rojo y la Legión entera desfila delante para hacerle homenaje. Luego se brinda con ron dulce de las Antillas Francesas. Yo me burló de todo esto porque nos han llamado surrealistas sólo porque durante mucho tiempo veneramos la mano de Obregón. Bueno, cuando menos era la mano verdadera y no una mano de madera.

No toda Francia pensaba como Napoleón y Eugenia y hubo críticas muy fuertes sobre la conveniencia política y la inconveniencia económica de la famosa expedición mexicana. También quedó demostrado que buena parte del fracaso de Francia ante los prusianos fue causado por el debilitamiento tanto del ejército como de la economía francesa con la aventura mexicana. La consecuencia fue la derrota de Francia, el terrible sitio de París, la hambruna espantosa y la segunda y también terrible Comuna de París.

También hubo críticas de carácter moral de algunos parlamentarios franceses valientes y honestos como Emile Olivié. En mi novela, me enfrenté con el dilema de la crítica que surge aquí y allá contra la expedición francesa. Pero poner en boca de un mexicano una crítica profunda y razonada habría sonado como una perogrullada y, por eso, inventé la correspondencia incompleta entre dos hermanos, miembros de la aristocracia. Uno es oficial del ejército expedicionario francés en México y el otro es un socialista, un intelectual, y ambos se escriben entre sí. Así pongo la crítica moral contra la intervención francesa en boca de un ciudadano francés para lograr una mayor efectividad y, de paso, hacer un pequeño homenaje a los defensores franceses de Juárez y la República, entre ellos Víctor Hugo.

En el caso de Miguel López la responsabilidad que asumí fue casi la de un historiador, ya que de todo lo leído sólo saqué en conclusión que no hay una conclusión, que nunca sabremos si el compadre rubio de Maximiliano, el coronel Miguel López, fue o no el traidor de Querétaro. Si no lo fue, entonces el traidor fue su compadre Maximiliano y no al revés. Aunque asumí mi responsabilidad frente a otros personajes principales, vale la pena decir que sí la imparcialidad es una virtud, la imparcialidad absoluta es una imposibilidad.

En el caso de Benito Juárez, a pesar de todos los errores cometidos antes de la intervención y el Imperio (como el tratado McLane-Ocampo, que por fortuna no cuajó, ni fue el menor) y de los cometidos después (como el haberse aferrado como casi todo el mundo al poder), leí la correspondencia con su yerno Pedro Santacilia y descubrí tal entereza, tal dignidad, tal fortaleza que decidí retratarlo en dos capítulos y así fue como llegué a concebirlo. Un crítico austriaco dijo que en Noticias del Imperio el realismo fantástico estaba al revés: Juárez era el personaje con los pies en la tierra y Maximiliano el que vivía en la fantasía y con él muchos europeos que lo apoyaron en su aventura.

Sin embargo, no quise dar un juicio personal definitivo sobre Juárez y me reservé el derecho casi al final del libro de hacer un capítulo titulado “Qué vamos a hacer contigo Benito”, donde expongo de una manera novelada los argumentos de sus apologistas y sus detractores. Creo que a Carlota habría que dejarla para otra ocasión porque habría mucho de qué hablar.

Para terminar voy a citar un párrafo de la novela porque es la voz de Carlota, la principal defensa de Maximiliano. Creo oportuno agregar que, a lo largo de esos años, Maximiliano me inspiró cierta ternura y acabé por matarlo dos o casi tres veces. La primera, como registra la historia, en el Cerro de las campanas. La otra, en el corrido  El Tiro de Gracia. (Aquí vale la pena contar una anécdota: en un coloquio en Estados Unidos un profesor norteamericano se puso de pie y me dijo que yo era afortunado por haber conseguido ese corrido que él conocía desde hacía tiempo; bueno, yo no me atreví a decirle que lo había inventado).

Después me dio mucha pena que haya muerto con tanta valentía (no se puede decir que con tanta virilidad porque sería chauvinista) y de una manera tan romántica gritando Viva México en el Cerro de las Campanas, un cerro pelón donde ya las piedras ni siquiera suenan como campanas como decían que sonaban y que por eso se le llamó el Cerro de Las Campanas.

Entonces inventé el ceremonial para el fusilamiento de un Emperador, como si él mismo, que tanto le gustó la pompa y que hasta se empeñó en crear un gran ceremonial para la corte mexicana (inspirado en el modelo Habsburgo-español y el francés), hubiera escrito la ceremonia de su propia muerte.

Como decía, pongo la defensa de Maximiliano en la voz de Carlota y así termina su penúltimo monólogo (donde habla de Juárez):

“De todos modos no se me va a escapar. El prometió que la historia los juzgaría a los dos y tendrá que entender que si lo fuiste todo: Maximiliano el impávido, Maximiliano el digno, Maximiliano el magnánimo, el bondadoso, el sordo, el inmisericorde, el inflexible, se lo voy a recordar todos los días. Se lo pediré por la memoria de su santa madre que piense que si fuiste rencoroso y ridículo, incrédulo, imprevisor, Maximiliano el ciego y el abandonado, el testarudo y el ignorante Maximiliano, le rogaré por la vida de sus hijos, el Maximiliano mediocre y el aventurero, el mentiroso, el ilustrado, el comprensivo, el iluso y el orgulloso de Maximiliano, le diré que sí fuiste todo eso: el valiente, el hipócrita Maximiliano, el filósofo y el artista, el heroico, el ingenuo, el deportista, le llevaré flores a su tumba, el desprendido, el romántico, el paciente, el agradecido, el atento, el cultivado Maximiliano, rezaré cada noche por su alma con tal de que se lo diga a México, Maximiliano el memorioso, el generoso, el noble, el sabio, el liberal, el mecenas, el sibarita, el elegante, para que no se le olvide y te perdone, para que comprenda que si tuviste todos los vicios y todas las virtudes y fuiste Maximiliano el justo, el ambicioso, el fracasado, el despreciado, el olvidado Maximiliano, le haré un altar y le prenderé una veladora en tu nombre, en nombre de Maximiliano el humorista, Maximiliano el inocente, el optimista, Maximiliano el altruista, el desidioso, el tonto, el débil, el crédulo, el cándido, el confiado, el arrogante, el holgazán, el soñador, el temerario, el falso, el imbécil Maximiliano para que entienda que como casi todos los seres humanos fuiste de todo un poco muchas veces, pero no una sola cosa siempre, para siempre usurpador e impostor, como te quieren los que no te quieren, o, como yo y porque tanto te quiero te quisiera, para siempre víctima y mártir”.

Muchas Gracias.

 

lunes, 19 de julio de 2021

In Memoriam Luis Rivera Terrazas

In Memoriam

Luis Rivera Terrazas

(21 de diciembre de 1912 - 20 de marzo de 1989)

 

El pasado 20 de marzo de 2021 se cumplieron 109 años del natalicio de Luis Rivera Terrazas. Para recordarlo rescato su texto de 1975 “La Universidad Mexicana” que se convirtió en la fuente de “ideas fuerza” de la conocida “Universidad Crítica, Democrática y Popular”.

Este documento se integra a otros dos discursos: el de Justo Sierra “Inauguración de la Universidad Nacional” de 1910 y el “Discurso en la Universidad” de José Vasconcelos de 1920.

Tres documentos –a los que se irán agregando otros- del proyecto “Pensar para discutir la BUAP” que estamos impulsando desde este blog de “México el árbol de los mil frutos”.

Luis Rivera Terrazas  fue rector de la UAP de 1975 a 1981. Tuve la oportunidad de conocerlo como profesor de la materia de cálculo diferencial e integral en el Colegio de Filosofía durante el año de 1975 (el plan de estudios del colegio era harto diferente al actual), también en la mesa de negociación entre UAP y SUNTUAP –él como rector y yo como representante sindical- a finales de la década de los 70s. Fui invitado por él para formar parte de una comisión de revisión y transformación de los Planes y Programas de Estudio de las Escuelas Preparatorias de la UAP durante sus dos últimos años como rector.

Luis Rivera Terrazas era ingeniero civil y maestro de educación básica. Trabajó como astrónomo en el Observatorio Nacional Astrofísico Nacional de Tonantzintla (OANT). Fue académico y fundador de la Facultad de Física en la Universidad Autónoma de Puebla.

El texto que presentamos ha sido retirado pero se puede encontrar una copia en

http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:http://publicaciones.anuies.mx/pdfs/revista/Revista27_S1A1ES.pdf

LA UNIVERSIDAD MEXICANA

LUIS RIVERA TERRAZAS

Ingeniero Civil, Rector de la Universidad Autónoma de Puebla.

Contenido del Artículo:

Introducción

Democrática, Crítica y Popular





Universidad e Independencia

La Autonomía Universitaria

Universidad y Partidos Políticos

INTRODUCCIÓN

La universidad es producto y expresión de la sociedad mexicana, es parte integrante de la superestructura social y expresa las contradicciones inherentes a la sociedad en que vivimos.

Así, inscrita en una determinada formación económico-social, obedece a los intereses de la clase en el poder y es una institución al servicio del régimen social del cual es su producto.

De esta manera contribuye al mantenimiento de las actuales relaciones de producción, formando los cuadros técnicos y profesionales que el régimen necesita y reproduciendo, en parte o en todo, la ideología de la clase dominante.

Todo proceso social contiene en sí mismo su contradicción. La universidad mexicana coadyuva al desarrollo de las fuerzas productivas, cuando, por una parte, impulsa la ciencia, la técnica y la cultura y, por otra, genera en su seno los movimientos universitarios que desarrollan objetivos y tareas revolucionarias al lado de los trabajadores mexicanos.

Todo esto hace que la universidad sea un nudo de contradicciones donde se refleja, en manera objetiva, la lucha de clases exteriores y se genera una actitud crítica, aguda, respecto de la problemática nacional que con frecuencia la conduce al enfrentamiento ideológico con el régimen.

Ahora bien, el nudo de contradicciones da como primeros resultados la crisis en la cual se debate la universidad mexicana. Esta afirmación, planteada por las fuerzas democráticas del país, se ha convertido en una verdad evidente para todos los sectores políticos y sociales de México.

Los rasgos más importantes de la crisis educativa que señalamos en esta ocasión son los siguientes:

La masificación creciente de la universidad, como resultado de agudos problemas sociales.

La insuficiencia creciente de recursos financieros y de condiciones materiales indispensables para el quehacer universitario.

La ineficiencia y prominencia de métodos y formas obsoletas de enseñanza tradicional para resolver los problemas que entraña la educación masiva.

La existencia, en muchas universidades, de estructuras político-jurídicas, de gobierno autoritario y la ausencia de democracia.

En cuanto al contenido de la enseñanza, en ellas se manifiesta una clara desvinculación entre la teoría y la práctica y presenta los siguientes rasgos:

La enseñanza profesional sigue siendo su actividad principal, aun cuando en los últimos años se han hecho intentos por desarrollar la extensión universitaria y la investigación científica.

La enseñanza está organizada en estancos impermeables (planes de estudio verticales, cátedras sin ninguna relación entre sí, escuelas separadas por fronteras infranqueables, etc.).

Los planes y programas de estudio, en la mayoría de los casos, son un simple agregado de materias con una orientación anticientífica y reproductora de valores que fortalecen nuestra dependencia cultural, científica y técnica.

La educación sigue siendo, en lo esencial, informativa y basada en la transmisión oral del conocimiento.

Por otro lado, el papel que hasta hace pocos años venía desempeñando la universidad como mecanismo de promoción social que permitía realizar una alianza entre la pequeña burguesía y la clase dominante, se ha visto minada por la situación contradictoria que origina por un lado la proletarización de un trabajo intelectual y por otro la estrechez del mercado profesional que arroja al desempleo a millares de egresados de las universidades, pero que son, dentro de una perspectiva más amplia, un porcentaje mínimo dentro del cuadro general del desempleo y subempleo que afecta, hoy por hoy, a más de nueve millones de mexicanos.

Para superar lo anterior algunos órganos oficiales han hecho suyos los pronunciamientos de una parte del sector privado en el sentido de que la educación superior no debe significar una carga para el estado, y por diversos mecanismos se ha tratado de implementar el sistema de becas-crédito con objeto de evitar el contenido popular de la educación superior y mediatizar el contenido crítico que pudiera dársele a la educación en algunas universidades.

DEMOCRATICA, CRITICA Y POPULAR

Por su parte, en el programa de Reforma Universitaria de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP) elaborado, discutido y aprobado por profesores, estudiantes y trabajadores universitarios en 1975 y que sirvió de plataforma a la elección de rector, se presenta una salida justa a la crisis educativa antes señalada. Esta solución quedó plasmada en el concepto de una universidad democrática, crítica y popular y desde ese año toda nuestra actividad ha estado dirigida hacia la realización de esa tesis.

Por universidad democrática entendemos aquella en la que tanto su estructura como todas sus formas de gobierno sean la expresión de la voluntad de las mayorías universitarias.

Por universidad crítica entendemos aquélla basada en una concepción científica del universo, que abarque tanto al mundo de la naturaleza como al hombre y la sociedad que éste constituye.

Una universidad crítica es aquélla que sabe utilizar el pensamiento racional y aplicarlo a los problemas fundamentales de la sociedad, formulando análisis y propuestas para promover los cambios estructurales que promuevan un reparto justo de la riqueza y que tienda a hacer desaparecer la explotación del hombre por el hombre, y a establecer la democracia en todos los ámbitos de la vida social.

Por universidad popular entendemos aquélla ligada a las mejores causas del pueblo de México: sus luchas por la liberación de los obreros, campesinos y sectores populares.

También una universidad popular es aquella que mantiene sus puertas abiertas a los grandes sectores de la población y que da oportunidad de estudio a decenas de miles de jóvenes que de otra manera quedarían totalmente marginados.

La Universidad Autónoma de Puebla, al defender su existencia como institución, ha desempeñado un papel importante en la lucha por las libertades democráticas, dentro y fuera de la institución, lo cual la ha enfrentado a violentas represiones como la masacre de jóvenes estudiantes acribillados por la policía el 1° de mayo de 1973 y como el asesinato de nuestros compañeros Joel Arriaga y Enrique Cabrera, en 1972. Los atentados terroristas y las campañas calumniosas contra profesores y trabajadores de la universidad; la infiltración de provocadores y el impulso a la corrupción; la protección de pandilleros y la introducción de drogas han sido algunas de las formas con las que se ha intentado detener el proceso democratizador de esta universidad.

Sin embargo, todos estos intentos han fracasado, y hoy día la Universidad Autónoma de Puebla se plantea nuevas metas y objetivos, y de esta lucha ha ido surgiendo, cada vez con mayor claridad, la imagen de una nueva universidad cuyos rasgos fundamentales son su carácter democrático, crítico y popular.

UNIVERSIDAD E INDEPENDENCIA

La Universidad Autónoma de Puebla, como cualquier otra institución de educación superior, tiene la obligación de producir profesionales, científicos, artistas, etc., de muy alto nivel académico, pero no sólo en función de los intereses y necesidades de la clase que se beneficia de las actuales estructuras económicas del país, sino además en función de los grandes problemas que afronta México, tales como salud, educación popular y vivienda, que afectan a la inmensa mayoría de mexicanos, y también en función de la independencia económica, política, científica y tecnológica de nuestro país.

Por lo que se refiere a planes y programas de estudio, ha sido una preocupación nuestra que éstos sean sometidos a un examen crítico. Podemos decir que se ha dado un gran paso hacia adelante, cuando cada escuela o ha realizado un congreso interno para tratar este tipo de problemas o está preparándolo para una fecha futura próxima.

En el marco de la participación conjunta de profesores y estudiantes pretendemos dar a la enseñanza un contenido eminentemente social, de modo que los planes y programas que se implanten sean estructurados en esta dirección y nos conduzcan a una educación con las características siguientes:

Científica, es decir, sustentada en la comprensión de las leyes generales que rigen el curso de la naturaleza y de la historia.

Integral, globalizadora del conocimiento y de la verdad; la verdadera especialización no debe convertirse en parcialización del conocimiento, en la mutilación de la totalidad, propiciadora de tecnócratas.

Activa, que tenderá a superar la relación vertical profesor alumno que coloca al estudiante como sujeto pasivo, para integrarlo al proceso de aprendizaje.

Desalienante, encaminándola al encuentro del hombre consigo mismo.

Democrática, dando cabida a todas las corrientes del pensamiento y de la cultura universal, exceptuando las concepciones fascistas, fanático-religiosas retrógradas, ligadas a los intereses de los grupos monopólicos tanto nacionales como extranjeros.

Nacionalista, orientada a preservar y desarrollar nuestra identidad y nuestro patrimonio cultural e histórico.

Popular, es decir, dará preferencia a la clase trabajadora y tenderá a romper el elitismo característico de la universidad burguesa.

LA AUTONOMIA UNIVERSITARIA

Queremos hacer especial mención al problema de la autonomía universitaria, que hoy por hoy se encuentra en el centro de los debates nacionales.

Para nadie es un secreto que en las universidades se ha conquistado un cierto espacio democrático en donde la posibilidad de disentir y actuar en un clima de libertad contrasta con la intolerancia, el autoritarismo y la represión que se manifiesta en otras esferas de la vida social y política del país.

Aplastar esta posibilidad parece ser el objetivo de esta nueva escalada en la que coinciden tanto los defensores del statu quo, como aquellos que piensan que la transformación radical de la sociedad puede ser el resultado de un simple estado de ánimo o de un acto de voluntad.

Los universitarios de Puebla vemos con preocupación la dimensión que ha adquirido ya este proceso y reiteramos nuestra convicción de que, en momentos como éste, es imprescindible la defensa de la autonomía de nuestras instituciones. Debemos rechazar las prácticas que se han venido imponiendo en la solución de los conflictos universitarios. El respeto, el tratamiento político de los problemas y las soluciones democráticas deben prevalecer en las relaciones entre los universitarios, al igual que en las relaciones entre el Estado y las universidades. Por estas razones nos manifestamos en contra tanto de las soluciones de fuerza como de la adopción de soluciones a espaldas de los universitarios en condiciones que violan flagrantemente la autonomía, como ha sucedido en algunos de los conflictos que se han suscitado.

Somos partidarios de que la autonomía se convierta en una garantía constitucional, de manera tal que la universidad cuente con un instrumento jurídico que sirva para restaurar la autonomía violada por el Estado, siempre y cuando dicha legislación no se convierta en un instrumento de restricciones y limitador de la misma, puesto que su mantenimiento es condición necesaria para la consecución y fortalecimiento de la Reforma Universitaria.

En una universidad democrática, crítica y popular concurren a la defensa de la autonomía universitaria profesores, trabajadores y estudiantes. Los dos primeros organizados en sindicatos y los últimos en agrupaciones estudiantiles que concurren al gobierno universitario.

Respecto a la sindicalización y la ley laboral, en numerosas oportunidades las autoridades universitarias hemos manifestado nuestro repudio categórico a cualquier legislación, que, como lo pretende el proyecto de modificación del Artículo 123 de la Constitución General de la República, tienda a establecer relaciones que en el fondo pueden resultar lesivas a la independencia de los sindicatos y atentatorias, en última instancia, de la autonomía universitaria.

Estamos plenamente convencidos de que es el Artículo 123, sin agregados ni enmiendas, el que debe regir las relaciones entre los sindicatos, las instituciones de educación superior y el Estado.

Otra de las fuerzas que poderosamente concurren a la defensa de la universidad es el movimiento estudiantil, que ha sido uno de los factores fundamentales y un impulsor importante de las transformaciones en la UAP. Pero no podemos dejar pasar inadvertida la posibilidad de emitir un juicio sobre el ultraizquierdismo de que el estudiante es tan proclive y que ha sido el marco supuestamente teórico para agredir a otras universidades.

Las actividades ultraizquierdistas representan posiciones aventureras que diluyen el movimiento estudiantil y provocan la agresión externa y el estancamiento, si no es que la destrucción, de los procesos democráticos en las universidades. Una de las formas para combatir el ultraizquierdismo es la participación de todos los estudiantes en la toma de las decisiones que afecten el interés de la universidad. Sólo así abierta y públicamente se puede frenar este tipo de manifestaciones que tan negativos resultados ha dado en otras instituciones.

UNIVERSIDAD Y PARTIDOS POLITICOS

Es una tesis largamente sostenida, y no de ahora, que la presencia de los partidos políticos siempre ha sido una realidad y que éstos forman parte de la democratización universitaria, ya que fortalecen la actitud crítica, se convierten en parte integrante de la vida universitaria y son una expresión de su economía.

Aquélla no se concibe sin lucha ideológica, sin posiciones combativas y críticas que sólo se manifiestan a través de la existencia de grupos organizados políticamente.

En un país tan profundamente despolitizado como México, la presencia absolutamente libre de partidos políticos en las universidades se convierte en una necesidad.

Por eso debemos estimular la presencia de partidos políticos en nuestras filas, a través de su organización, de sus plataformas, de sus programas y de su actuación en las tareas universitarias.

También queremos establecer con claridad que no existe el dilema entre lo académico y lo político; que plantear que existe una oposición irreductible entre la vida académica y la política en una universidad es colocarse en franca posición política negativa que sólo favorecería, como en el pasado, a la acción antidemocrática de un solo partido, el gubernamental, en detrimento de la vida democrática universitaria.

Debemos enfatizar que sólo a través de la claridad política es como se puede alcanzar claridad respecto a los problemas académicos, y que a la etapa de un seudoapoliticismo, debe suceder la etapa de una militancia política consiente, responsable.

Por ejemplo: ¿cómo es posible superar nuestros niveles académicos y adecuarlos a la problemática de nuestro país si no tenemos previamente una posición política que explique la integración de la universidad a la vida real y concreta de México y a la lucha de nuestro pueblo por la plena soberanía e independencia nacional?

Por esta razón vemos con simpatía la presencia de diversos grupos encuadrados dentro de partidos políticos nacionales, con programas políticos propios y pugnando por extender su influencia a masas cada vez mayores, lo que implicará, en lo futuro, la posibilidad de una militancia partidista de todos los universitarios de acuerdo con su personal punto de vista.

Desde luego, esto implica que la Universidad Autónoma de Puebla permitirá el libre juego de ideas, que estimulará el derecho a la organización de todos los partidos políticos que, desde luego, no levantan la bandera del fascismo y la ideología del imperialismo, pues contra estas fuerzas oscuras del presente nuestro pueblo, a través de su historia, ha luchado denodadamente y esta universidad no puede sustraerse a las obligaciones que ha contraído con el pueblo mexicano.

Pero en este contexto es pertinente hacer la siguiente observación:

Aunque es bien cierto que nosotros enfatizamos la importancia de la militancia política en partidos y que estimularemos su desarrollo, también es cierto que ningún partido debe estar por encima de la propia universidad.

Finalmente, y fuera del marco del problema anterior, queremos dejar sentada nuestra opinión respecto a la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Enseñanza Superior (ANUIES).

Es nuestra opinión que actualmente la ANUIES realiza una tarea fecunda de gran envergadura en el ámbito de las relaciones universitarias a nivel nacional, proporcionando ayuda a diversas instituciones, como en nuestro caso, y coordinando multitud de actividades de diversa índole. Es deseable que esta institución mantenga su independencia respecto al Estado.

Quisiéramos que ciertos rasgos de su actual estructura se reforzaran en beneficio de la universidad mexicana en donde necesitamos formar ciudadanos con una conciencia crítica y una conducta democrática. Necesitamos formar hombres cada vez más plenos, conscientes de su vida y de su época, cuyo fundamento moral sea la lucha por el progreso social, y que contribuyan a la construcción de una sociedad futura más justa.

Fuente: anuies.mx

miércoles, 3 de junio de 2020

In Memoriam: Marqués de Sade, 280 años de su natalicio

In Memoriam: Marqués de Sade,
280 años de su natalicio


Donatien Alphonse François de Sade (París; 2 de junio de 1740 - Charenton-Saint-Maurice, Val-de-Marne; 2 de diciembre de 1814),

8 libros 8 del Marqués de Sade

Retrato imaginario del marqués de Sade.

Cuentos historias y fabulas
https://drive.google.com/file/d/1EQtnMrdnbFNeDHV4hZX3PdE947ZRjLyd/view

Dialogo entre un sacerdote y un moribundo
https://drive.google.com/file/d/1zE7Y7V3uJ8iKtFzeQXe0t-IpVf_wbeCJ/view

Historia de Aline y Valcour
https://drive.google.com/file/d/15TZQsEnIsbUMpapnrKbBHQX3MaFqkT4O/view?usp=sharing

Justine o los infortunios de la virtud
https://drive.google.com/file/d/1c2VAhBefCTvMFHGIyLxWWHYiKZ_xhQjR/view



Una de las ediciones de Justine en vida de Sade.


Ilustración de Justine. Volumen 2.


Grabado de La nueva Justine (1797).



Napoleón Bonaparte arrojando a las llamas la novela Justine (grabado atribuido a P. Cousturier). Napoleón escribió: «Es el libro más abominable jamás engendrado por la imaginación más depravada» (Memorial de Santa Elena, Pléyades, t.II, p.360).

La historia secreta de Isabel de Baviera
https://drive.google.com/file/d/1r0KnDwNERYPcDy8cacFbcJLwGaN_kfU-/view?usp=sharing


La marquesa de Gange
https://drive.google.com/file/d/1dzmf-z7sf8JZptnhCNAVPukbICt0NoSB/view?usp=sharing


La verdad
https://drive.google.com/file/d/1wydKxZsdOt21AgM0-xxg4TJnOH5MPE1J/view?usp=sharing



Manuscrito original de Las ciento veinte jornadas de Sodoma, conocido como «el rollo de la Bastilla».

Los crímenes del amor
https://drive.google.com/file/d/163ZibgCErzYs7bjLYXiif59PZHjsCgtV/view?usp=sharing



sábado, 9 de mayo de 2020

In Memoriam: Little Richard


In Memoriam: Little Richard
(Macon, Georgia, 5 de diciembre de 1932 - 9 de mayo de 2020)
nombre artístico de Richard Wayne Penniman, Little Richard, gran pionero del rock n’ roll

Su famoso grito de guerra: “A-wop-bop-a-loo-bop-a-wop-bam-boom”.

Wop bop a loo bop a lop bam boom


Little Richard Long Tall Sally - Tutti Frutti




"Tutti Frutti” fue incluida en el Registro Nacional de Grabación de la Biblioteca del Congreso en 2010, que declaró que su "vocalización única sobre el ritmo irresistible anunció una nueva era en la música.

Little Richard - Live in France 1966


Little Richard es considerado "El Predicante Rey del Rock & Roll, Rhythm & Blues y Soul".

Little Richard - (The Giants Of Rock N' Roll) Sports Palace, Rome, Italy 17-11-1988




Little Richard, Montreux Swiss, Miles Davis hall, 11 july 1996




El creador del “A-wop-bop-a-loo-bop-a-wop-bam-boom” y fundador del género en los cincuenta junto a Chuck Berry y Jerry Lee Lewis ha fallecido a los 87 años.



miércoles, 6 de mayo de 2020

In Memoriam Florian Schneider (1947-2020)


In Memoriam
Florian Schneider (1947-2020)

Kraftwerk - Die Roboter


Fundador de Kraftwerk, fallece a los 73 años el 6 de mayo de 2020.

Kraftwerk es una banda alemana de música electrónica, formada por Ralf Hütter y Florian Schneider en 1970 en Düsseldorf, liderada conjuntamente hasta la partida de Schneider en 2008.

Kraftwerk (Central Eléctrica) fue uno de los primeros grupos en popularizar la música electrónica y son considerados los pioneros del género y muchas de sus ramas como el dance, house, el trance, el italo dance y eurodance entre otros. En la década de 1970 y principios de los años 1980, el sonido distintivo de Kraftwerk fue revolucionario, y ha tenido un efecto duradero a través de muchos géneros de la música moderna.

En enero de 2014 la Academia de los Grammy honró a Kraftwerk con un Lifetime Achievement Award.

La música electrónica como la conocemos hoy en día tiene múltiples orígenes, uno de ellos viene del ingenio de dos hombres alemanes: Ralf Hütter y Florian Schneider quienes hicieron de la banda Kraftwerk un concepto musical basado en la relación hombre-máquina y a partir de ello, dejaron al mundo un abanico de sonidos que derivaron en el techno, synthpop y ambient.

Antes de crear Kraftwerk, Florian Schneider y Ralf Hütter formaron parte de una generación de jóvenes músicos en la década de los sesenta que hacían música cósmica o bien Krautrock, un género de rock experimental que combinaba la psicodelia y texturas electrónicas, en esa etapa convulsa de 1969, ambos músicos lanzaron el disco Tone Float con el proyecto Organisation.

Organisation - Tone Float (Full Album) 1969



Para el año siguiente, en 1970 el nombre de la banda ya estaba consolidado; lanzaron los discos Kraftwerk y Kraftwerk 2 que, aunque experimentales ya perfilaban más su sonido hacia el uso de sintentizadores, vocoders; la mirada al futuro estaba puesta.

Kraftwerk live | Rockpalast | 1970



Kraftwerk - Kraftwerk 2 (Full Album)



Kraftwerk - Ralf And Florian (Full Album) 1973



Kraftwerk Autobahn full



En las década de los setenta y ochenta, Kraftwerk preparaba el futuro; en sus canciones hablaban del amor a la computadora "Computer love", estaciones espaciales "Space lab", la radioactividad "Radioactivity" y el hombre máquina "Man Machine".

Kraftwerk - Computer Love



Kraftwerk 3D - Spacelab / Radioactivity (Live) HD



RADIOACTIVITY - KRAFTWERK - HD Live



Kraftwerk - The Man Machine (live) [HD]



Metropolis (2009 Remastered Version)



Kraftwerk - Neon Lights (live) [HD]



Kraftwerk - Showroom dummies (1977)



No se puede entender la música electrónica sin la influencia de Schneider dentro de Kraftwerk; con su flauta que posteriormente la convirtió en un elemento de sintetizador, fue la pieza armónica de la banda, incluso David Bowie le rindió homenaje a este pionero en su pieza V-2 Schneider.

V-2 Schneider (2017 Remaster)



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