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viernes, 31 de enero de 2025

La democracia ¿ideal o utopía?

La democracia ¿ideal o utopía?

José Antonio Robledo y Meza

 

Son tres los conceptos que se trenzan en la discusión sobre la democracia: soberanía popular, igualdad y autogobierno, siendo el de soberanía del pueblo la hebra principal. El pueblo es soberano en la medida en que todos son igualmente soberanos (una soberanía desigual implicaría que una parte del pueblo es soberana y que otra parte no lo es; de aquí que son inaceptables, la discriminación, el clasismo, el racismo…), y quien es soberano no es el objeto (algo a que se orienta la actividad cognoscente y de otra índole del sujeto), sino el sujeto (el individuo o grupo social actuante y cognoscente, poseedor de conciencia y voluntad) del gobierno, de ahí el autogobierno.

Estos tres conceptos pueden concebirse de dos formas distintas: o descriptivamente o normativamente (deontología). Desde el punto de vista descriptivo a) La soberanía popular es poco más que un principio de legitimidad; b) la igualdad puede reducirse a un igual derecho al voto. Y c) el autogobierno se circunscribe a la microdemocracia.

Desde el punto de vista normativo (deontología) las cuestiones son un poco más complicadas. No es posible discutir fructíferamente ni emplear los conceptos de soberanía popular, igualdad y autogobierno, a menos que establezcamos simultáneamente otras dos cuestiones: a) ¿qué son los ideales normativos? y b) ¿cuál es la naturaleza, función y propósito de los ideales?

¿Qué es un ideal?

Analicemos en torno a esta cuestión utilizando como ejemplo la discusión sobre la igualdad. Para Jefferson era: “todos los hombres han sido creados iguales” (verdad evidente). Esta proposición está sintácticamente construida como una afirmación de hecho. Sin embargo, tan sólo puede defenderse si se vuelve a formular prescriptiva o normativamente: “Considerarás a todos los hombres como si hubieran sido creados iguales” (exhortación). A las objeciones sobre este principio debe responderse correctamente que no es por la vía de los hechos sino de los valores.

La igualdad es un principio valorativo que impone dos normas de conducta tales como el deber de reconocernos a nosotros mismos en el otro; o que debemos tratar a los otros como nuestros iguales, no como nuestros inferiores. El aserto “los hombres no son iguales” puede ser aceptado por un demócrata, porque no constituye una objeción.

¿Naturaleza y función de los ideales?

El perfeccionista toma a los ideales por lo que no son e intenta maximalizar los ideales sin controlarlos. El perfeccionismo (hiperidealismo) se ha desarrollado en dos vías a) El paso de un perfeccionismo contemplativo a un “perfeccionismo activo” y b) por la desaparición del sentido de “lo imposible”.

El perfeccionismo activo es el paso del deseo o diseño de un mundo ideal (contramundo ideal) al activismo perfeccionista. Es el paso de la filosofía a la política. Platón, en su doctrina del estado de naturaleza (que a través de la Edad Media recogió Rousseau) proporcionó un parámetro ideal no sólo para valorar el mundo real, sino también (en su desarrollo de los derechos naturales) para el establecimiento de valores en el mundo real. En ambos casos, se descubrió un estado de perfección, que coincidía con un estado de contemplación. En el caso de Platón la solución era el rey-filósofo. En cuanto al estado de naturaleza la solución era recobrar el paraíso perdido. El rey-filósofo se transformó en el filósofo-revolucionario de Marx. El filósofo revolucionario sabe que la acción revolucionaria es la que hace lo real. Con Marx el perfeccionismo deja de ser intelectual y el activismo perfeccionista entra en la política.

La otra vía que conduce al perfeccionismo radica en la desaparición del sentido de “lo imposible”. El perfeccionismo avanza a medida que los imposibles retroceden. Y de esto da cuenta la alteración del significado del concepto de utopía. Para Tomás Moro, el inventor del concepto- la utopía denotaba un mundo inexistente. El utópico desea su mundo perfecto pero no cree en su realización. Lo que distingue a la utopía del “mito” y del “idealismo” es que un estado de cosas utópico no se encuentra en ninguna parte, sino además en ningún tiempo, en ningún futuro. La utopía es inexistente en tanto que es un imposible.

Varios pensadores han colaborado en el proceso de destrucción del concepto de utopía (destrucción de la correspondencia entre la palabra y su función significadora): a) Karl Mannheim: es un estado del espíritu que “trasciende” la realidad existente en una dirección revolucionaria. Lo específico aquí es la “función revolucionaria”. Lo que trasciende la realidad en un sentido conservador es según Mannheim “ideología”; Oscar Wilde: “el progreso es la realización de las utopías”; Alfonso Lamartine: “es posible que las utopías de hoy se conviertan en las realidades del mañana”; c) Karl Mannheim: “las utopías son con frecuencia sólo verdades prematuras”; d) Hebert Marcuse: “el camino real al socialismo puede proseguir desde la ciencia a la utopía y no desde la utopía a la ciencia”. Esta manipulación de los significados y de las definiciones anteriores se puede probar cualquier cosa y, por lo tanto, eliminamos de nuestro vocabulario político un término que significa lo irrealizable.

Dicho lo anterior cabe la pregunta; ¿la Cuarta Trasformación es una utopía o un ideal? Esta pregunta la responderemos en nuestra siguiente colaboración.

robledomeza@yahoo.com.mx

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martes, 8 de noviembre de 2022

Autoritarismo o democracia. Diferencias entre 2014 y 2018

Autoritarismo o democracia. Diferencias entre 2014 y 2018

José Antonio Robledo y Meza

 

El 10 de febrero de 2014 se crea el Instituto Nacional Electoral (INE) sin mediar consulta. En 2022 -el 28 de abril- el ejecutivo federal propone una reforma al INE para ser discutida por los poderes legislativo, judicial y los ciudadanos interesados. El proceso democrático está en marcha y en las próximas semanas conoceremos la propuesta de diputados y senadores. Cualquiera que sea el resultado, el camino democrático se hace camino, al andar.

El 10 de febrero de 2014 el Instituto Nacional Electoral (INE) se creó -en sustitución del IFE-, con una reforma política-electoral impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto y suscrita por Jesús Zambrano Grijalva, Presidente del Partido de la Revolución Democrática (PRD), María Cristina Díaz Salazar, Presidenta del Comité Ejecutivo del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Gustavo Madero Muñoz, Presidente del Partido de Acción Nacional (PAN) sin mediar consulta a la ciudadanía.

El 28 de abril 2022 llegó al Congreso de la Unión la propuesta presidencial para reformar el sistema electoral mexicano: sustituir al INE por el Instituto Nacional Electoral y Consultas (INEC) lo que implica modificar a 18 artículos constitucionales en materia electoral. Con la propuesta se abrió una discusión y polémica cuyo resultado tendrá una conclusión a finales de noviembre o principios de diciembre del 2022.

Tres son los ejes de mayor controversia: 1) abrir al voto popular la elección de consejeros del INE y los magistrados del TEPJF, 2) la federalización de las elecciones locales y 3) la reducción de integrantes del Consejo General del instituto.

El nuevo instituto ya no tendría la facultad para integrar el padrón de electores, pues sólo estaría a cargo de la lista nominal. Tampoco sería el responsable de emitir la credencial para votar.

Diferencias entre la creación del INE y la propuesta de reforma.

El 10 de febrero de 2014 el INE se creó -en sustitución del IFE-, con una reforma política-electoral impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto y suscrita por el PRD, el PRI y el PAN sin mediar consulta a la ciudadanía. El método fue autoritario.

El 28 de abril 2022 llegó al Congreso de la Unión la propuesta presidencial para reformar el sistema electoral mexicano: sustituir al INE por el INEC. Con la propuesta se abrió una discusión y polémica cuyo resultado tendrá una conclusión a finales de noviembre o principios de diciembre del 2022.

El ejecutivo federal propone la reforma al INE y la creación del INEC y es impulsada por MORENA, PT, PVEM y ciudadanos; es rechazada por el PAN, el PRD, empresarios, organizaciones no gubernamentales y ciudadanos. El PRI no se ha definido. El método es democrático y avanza.

 

robledomeza@yahoo.com.mx

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lunes, 19 de julio de 2021

POR UNA UNIVERSIDAD DEMOCRATICA, CRITICA Y POPULAR

POR UNA UNIVERSIDAD DEMOCRATICA, CRITICA Y POPULAR

Discurso de toma de posesión del cargo de rector de la UAP, para el periodo 1975-1978. (Agosto 1975)

El momento que vive ahora nuestra Universidad puede ser considerado, por una parte, como el final de una etapa y, por otra, como la continuación del proceso iniciado en 1950, que cobra ímpetu en 1961, cuando se plantea en forma explícita y por primera vez en la his­toria de la Universidad Autónoma de Puebla el programa de Reforma Universitaria, que hoy por hoy es una de nuestras más importantes banderas.

Decimos que el evento al que ahora asistimos marca el final de una etapa porque los tres años transcurridos desde 1972 a la fecha representan el esfuerzo de los universitarios poblanos por erradicar definitivamente los viejos moldes dentro de los cuales se debatió durante décadas esta casa de estudios, que sirvió para derrotar definitivamente a las fuerzas más retardatarias y reaccionarias a las cuales se hayan enfrentado los universitarios de Puebla.

En esta lucha, que bien puede ser calificada de heroica, sucumbieron algunos de los mejores universitarios, cuyas vidas proporcionan los más altos ejemplos a seguir para las jóvenes generaciones del presente y del futuro.

Durante este breve intervalo de tiempo la UAP logró alcanzar algunas de sus metas, como son: el disfrute de una auténtica autonomía universitaria, el reconocimiento de su independencia respecto a las fuerzas externas tanto estatales como nacionales y la consoli­dación de su estructura interna, todo lo cual hizo posible sentarlas bases del futuro desarro­llo y de la superación académica y política de esta casa de estudios.

Fueron tres años de luchas violentas, de agresiones continuas, tanto externas como internas, que no lograron impedir que esta Universidad se consolidara orgánicamente y que se pusieran los cimientos sobre los cuales se plantará la universidad del futuro en nuestro país.

Tal es la importancia de tan corto y trascendental periodo.

Decíamos también que este evento señala la continuidad de un proceso puesto eü marcha hace década y media, y que ahora se inserta definitivamente en el gran marco de las tareas que incumben a la Universidad.

¿Cuáles son estas tareas y en qué consiste esta nueva etapa en la vida de la UAP?

¿Cuáles son los términos bajo los cuales se pretende encuadrar lo que hemos dado en llamar la nueva universidad?

Permítanme ustedes hacer algunas breves reflexiones sobre la problemática antes mencionada, en torno a la cual giró la campaña electoral universitaria que ahora culmina.

2. LA INVESTIGACION CIENTIFICA Y LA EXTENSION UNIVERSITARIA

La transformación académica será imposible si no tomamos en cuenta el papel que desempeñan en la formación de profesionistas críticos, la investigación y la extensión universitaria. La corta experiencia que la Universidad Autónoma de Puebla tiene en el des­arrollo de estos aspectos nos hace ver en todo su significado la necesaria coordinación y planificación entre estos aspectos y la docencia.

Bajo esta perspectiva debemos elevar el peso de las instancias de investigación y ex­tensión hacia dentro y fuera de la Universidad, buscar su integración respetando su relativa autonomía y dotarías de las estructuras adecuadas para desempeñar sus actividades en un plan superior.

En el terreno de la investigación científica creemos que durante la próxima gestión universitaria es fundamental impulsar:

lo. Que el Instituto de Ciencias, instancia que hoy desarrolla la mayor parte de la inves­tigación científica, determine en función de los objetivos y tareas universitarias, su política de investigación y cuente con una estructura democrática de funcionamiento y coordinación.

2o, Impulsar el desarrollo de nuevos proyectos y fortalecer los existentes, de acuerdo con los objetivos, planes y prioridades que colectivamente determine el I.C.U.A P. (Instituto de Ciencias de la UAP) y el conjunto de los universitarios.

3o, Desarrollar el espíritu de investigación entre los profesores y estudiantes universita­rios, que coadyuve a su formación profesional y al conocimiento científico de la sociedad.

4o. Para cumplir con los objetivos expresados en 1975, debemos ahora pasar a favorecer la investigación de tipo coyuntural (económica, social y política) que permita a la universidad participar con sus propias concepciones y alternativas en el debate local y nacional, con una posición crítica y científica, en los grandes problemas de la re­gión y del país.

5o. Crear las condiciones que permitan formar a un mayor número de investigadores egresados de la institución y desarrollar una creciente divulgación por todos los me­dios con que cuente la universidad a fin de dar a conocer los resultados de las dis­tintas investigaciones en curso.

Por lo que toca a la extensión universitaria debemos tomar en cuenta cuáles son las potencialidades que han sido escasamente desarrolladas y que en esta nueva etapa la mul­tiplicación y diversificación de sus tareas van a requerir una profunda y permanente dis­cusión para adecuarlas a las nuevas exigencias. Algunos aspectos a considerar en la política de extensión podrían ser los siguientes:

a) Fortalecer aquellas instancias que han venido desarrollando un trabajo permanente (música, bufete jurídico, publicaciones, etc.), a través del establecimiento de planes anuales que contemplen su interrelación y la superación de las deficiencias que han mostrado.

b) Propugnar las actividades de extensión a fin de abarcar todas las escuelas universita­rias incluyendo preparatorias, institutos y centros de investigación.

c) El mayor peso que estas actividades deben tener cotidianamente deben llevar al de­partamento de Extensión Universitaria y Servicio Social a coordinar de manera más efectiva los trabajos particulares de las distintas dependencias que lo constituyen, evitando permanentemente la centralización de las funciones.

d) Diseñar a la mayor brevedad posible un programa global de servicio social que fije los objetivos y criterios que faciliten y den un nuevo contenido a esta actividad, que permita el impulso de las brigadas interdisciplinarias y la construcción de campa­mentos de servicio social en la ciudad y en el campo.

e) Continuar fortaleciendo la extensión universitaria hacia las comunidades rurales y en el interior de la U.A.P., dando ahora una mayor importancia al trabajo con los diferentes núcleos urbanos.

f) Continuar apoyando la política encaminada al rescate y conservación de los legados históricos de Puebla.

g) Buscar nuevos canales de difusión para las actividades culturales y artísticas, entre los cuales puede desempeñar un gran papel la obtención de Radio Universidad.

h) Dentro de la política de extensión debemos resaltar el significado de las publicacio­nes universitarias, diseñando una política acorde a los procesos de transformación que han de desarrollarse incrementando sus recursos financieros y humanos.

Especial interés reviste el Hospital Universitario, el cual desempeña paralelamente actividades de apoyo a la docencia y a los programas de extensión universitaria, dando servicio a los universitarios y a la población de bajos recursos económicos. Sin embargo, la importancia de estas tareas necesita una mayor definición y coordinación con los progra­mas académicos y de extensión universitaria. Por tanto, es fundamental que a nivel docente se establezcan los vínculos necesarios entre el Hospital Universitario y las escuelas de Odon­tología, Ciencias Químicas, Medicina y Enfermería para la realización de planes conjuntos, bajo la perspectiva de la formación de las áreas académicas.

El Hospital Universitario deberá incrementar y mejorar la forma y el servicio mé­dico que se brinde a los universitarios y al exterior, pues aún persisten deficiencias y acti­tudes que van en contra de la concepción que tenemos del Hospital Universitario.

Una tarea que apremia es la discusión con respecto a las modificaciones estructu­rales que normen el funcionamiento y la conducción del Hospital Universitario, que per­mitan una mayor participación democrática de sus integrantes. Paralelamente debemos buscar los mecanismos más apropiados para asegurar un mayor apoyo financiero del Estado hacia el Hospital Universitario.

De esta manera esta Institución podrá jugar en el futuro un papel de mayor enver­gadura para la Universidad y la sociedad.

3. EL GOBIERNO Y LA ADMINISTRACION UNIVERSITARIA

El gobierno y la administración así como sus métodos, instancias y mecanismos son elementos que juegan un rol principal para el mejor desarrollo de las demás tareas univer­sitarias. Ellas dependen en un cierto nivel de la flexibilidad y dinamismo del gobierno y abriendo sus puertas a los jóvenes estudiantes; y por otro, ligándonos firmemente a las mejores luchas de nuestro pueblo.

Como lo han dicho ya otros compañeros, esta lucha no es solamente por aumento de subsidios y por aumento de salarios. Tenemos peticiones de aumento de salarios que nosotros consideramos muy justas. Cada vez el nivel de vida se deteriora más, cada vez la carestía de la vida es mayor, cada día la crisis económica del país se acentúa; y en realidad, quien carga esta crisis es el pueblo trabajador, incluyendo a los trabajadores universitarios. La crisis, compañeros, no la provocan los trabajadores. La crisis la provoca la burguesía y los trabajadores salen perdiendo con ella. Quien se beneficia directamente con la crisis es la burguesía, los grandes financieros. Para ellos es un auge la crisis económica. ¿Cuántos millonarios se han enriquecido más todavía con motivo de la devaluación? ¿Cuántos millonarios se siguen forjando actualmente en nuestro país a costillas del pueblo mexicano, a costillas del pueblo trabajador? Gracias al pueblo trabajador, este país no ha sucumbido; gracias al esfuerzo de campesinos, de millones de campesinos, de millones de trabajadores, de profesionales, de estudiantes, de maestros, de todos, del pueblo en general, esta crisis no ha producido el hundimiento definitivo de este país. Son ellos los que están cargando el peso de la crisis económica; y no es justo, compañeros, que nos fijemos topes límite a los aumentos de salarios.

Por eso es que esta Universidad, desde el año pasado rompió el tope límite del 12%, al discutir sus aumentos de salarios con los trabajadores académicos y administrativos. No­sotros consideramos que es justo que los trabajadores pidan un aumento de salarios que ayude a resolver sus graves carencias económicas. Nosotros estamos en contra de que haya un tope a los aumentos salariales, cuando no existe un tope al alza del costo de la vida, a la carestía desenfrenada, por la voracidad de la gran burguesía.

Por último, compañeros, como se dijo hace un momento, nuestra lucha no es sólo por salarios justos; es también, una lucha por la superación de la universidad en todos sus renglones. Queremos darle a nuestro pueblo una cultura y una educación de muy alta cali­dad. No nos conformamos con darle cualquier tipo de cultura. Queremos darle lo mejor que el hombre ha creado, lo mejor que el hombre ha producido en los campos de la cien­cia, de la historia y la literatura. Queremos darle a nuestros jóvenes estudiantes un alto ni­vel cultural, un alto nivel científico, un alto nivel de preparación. Por eso estamos peleando y no sólo por satisfacer las necesidades económicas de nuestros trabajadores.

Estamos luchando y seguiremos luchando, compañeros, por mejorar nuestras insta­laciones, por dotar a los jóvenes estudiantes de sus libros, de sus bibliotecas, de sus labo­ratorios, de aulas, de lugares donde puedan estudiar, donde puedan capacitarse para mañana salir a servir a la clase trabajadora, a la clase del futuro.

Yo digo que este momento tiene una fuerte componente histórica, que es un mo­mento histórico. De aquí en adelante nuestras luchas se encauzarán por otros senderos.

Pero estamos convencidos de que junto con nuestro pueblo, junto con sus campesi­nos, nuestros obreros, junto con nuestros estudiantes y trabajadores universitarios, podre­mos vencer en todas las contiendas futuras, no sólo por aumentos de subsidios, sino por una real y profunda transformación del régimen político social que ahora tenemos.

Muchas gracias.

 

Fuente: SICLA. Sistema de Información Clasificada. Puebla, México, América Latina https://siclapuebla.blogspot.com/2011/10/por-una-universidad-democratica-critica.html 

domingo, 6 de junio de 2021

Manifiesto por la república, la democracia y las libertades. Análisis descriptivo.

 

Manifiesto por la república, la democracia y las libertades.
Análisis descriptivo.

 

José Antonio Robledo y Meza

 

El “Manifiesto por la república, la democracia y las libertades” fue firmado por un grupo conformado por más de 400 personas entre los que se encuentran politólogos, antropólogos, empresarios, sociólogos, juristas, historiadores y periodistas. En esta declaración pública se llama a los ciudadanos a que en las elecciones del 6 de junio de 2021 “voten en sentido estratégico y cierren filas con quien tenga mayor probabilidad de vencer a Morena y a sus partidos aliados”. Este es un objetivo coyuntural que es solo una pista de propósitos a más largo plazo.

El documento de 697 palabras están distribuidas en 6 párrafos: el primer párrafo:  90 palabras; el segundo párrafo:  141 palabras; el tercer párrafo:  82 palabras; el cuarto párrafo:  115 palabras; el quinto párrafo:  68 palabras y el sexto párrafo:  192 palabras. El título: 9 palabras

Este análisis tiene como propósito exponer los aspectos más relevantes contenidos en el manifiesto.

Resalta. En primer lugar, la intención de insertarse en el proceso electoral a corto plazo y, en el mediano y largo plazo, en el proceso denominado como “Cuarta Transformación”, a través del método democrático de la discusión. Más que ruptura se pretende una refundación de la 4T a través de denuncias y afirmaciones como veremos a continuación.

A lo largo del documento, comenzando por su título, definen su compromiso con los siguientes principios: el republicanismo, la democracia, la libertad y el federalismo. Es evidente su compromiso con el principio del Pueblo Soberano y con la intención de construir una Nueva República. Esto se comprueba con las siguientes intenciones declaradas “construir una sociedad inclusiva basada en derechos, más justa y dinámica”, “colocar al ciudadano en el centro de la acción política”, aprovechar las aportaciones de la sociedad civil “para mejorar políticas públicas, basarlas en evidencia y combatir malas prácticas” y “respetar el pluralismo como vía para transformar a México.” La intención a corto plazo es “vencer en las urnas a la coalición oficialista de Morena y sus partidos satélites para rectificar el rumbo”. Asimismo. declaran su compromiso para construir una alternativa viable y atractiva para detener el deterioro político, económico e institucional del país, impulsar la imparcialidad del servicio público, reivindicar la importancia de los organismos autónomos para empoderar a la ciudadanía.

Los problemas que resaltan para atender de inmediato son: la pobreza, la violencia criminal; la falta de medicamentos; la falta de certeza jurídica para los inversionistas y el desaprovechamiento de las ventajas comparativas por la vecindad con Estados Unidos, así como el acuerdo comercial que tenemos con ellos; el abandono del uso de los combustibles fósiles.

Con las premisas anteriores manifiestan su oposición a la siguiente realidad política: autoritarismo, abuso del poder, demagogia, capricho, centralismo, presidencia autocrática, arbitrio de una sola voluntad, el deterioro político, económico e institucional del país; retroceso populista y autoritario, el triple desprecio a la lucha de las mujeres por sus derechos, a la calidad educativa y a la ciencia y la investigación; el uso del gobierno de recursos e instituciones del Estado para favorecer al partido del gobierno y la violación del Presidente a la Constitución usando los programas sociales y la vacunación se en su estrategia electoral interviniendo en las campañas, difundiendo propaganda; rechazan el uso del escarnio y persecución de opositores. Hacen énfasis de su repudio a los “abusos, corrupción y frivolidad de la indeseable situación previa a la presente administración”.

Por lo anteriormente expuesto, está claro que la intención “profunda” de quienes redactaron este documento es constituirse en una alternativa en el proceso de la 4T al margen de los partidos que hoy forman la coalición PRI-PAN-PRD.

En una próxima entrega profundizaremos en la exposición de los principios declarados y las intenciones poselectorales de quienes redactaron el “Manifiesto por la república, la democracia y las libertades”.

Puebla, Pue. Arboledas de Guadalupe, 6 de junio de 2021

 

 

miércoles, 19 de junio de 2019

Autonomía, laicismo, democracia y la universidad pública mexicana


Autonomía, laicismo, democracia y la universidad pública mexicana.
Mtro. José Antonio Robledo y Meza
Mtra. Karla Pérez Rodríguez
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
wa: 2223703233

De la evolución de tres conceptos podemos entender lo que hoy es la autonomía de una universidad pública y podemos derivar su proyección para el futuro. Nos referimos a los conceptos de “autonomía”, “laicismo” y “universidad pública”.
Para comprender el sentido de la autonomía de las universidades públicas y su proyección al futuro, es necesario conocer la evolución y aplicación del principio laico.

El laicismo surge a fines del siglo V (492) durante el papado de Gelasio I, quien expuso la teoría de las “dos espadas” en un tratado y en algunas cartas. Fue probablemente el primero en apelar con claridad al principio del laicismo, desconocido por la Antigüedad clásica, ya que ésta no conoció conflicto alguno de principios entre las diferentes actividades humanas.

El principio laico fue introducido en el mundo académico por Guillermo de Occam. A principios del siglo XIV y a propósito de la condena de algunas de las proposiciones de Santo Tomás, de parte del Obispo de París, Occam sentenció: “Las aserciones principalmente filosóficas, que no conciernen a la teología, no deben ser condenadas o interdictas por nadie, ya que en ellas cada uno debe ser libre de decir libremente lo que guste” (Dialogus Inter magistrum et discipulum de imperatorum et pontificum potestates, I, II, 22 [escrito después de 1327]). Más adelante durante el Renacimiento y la Ilustración se consolida la progresiva prevalencia del laicismo en la vida política y civil de Occidente. Es importante recordar el célebre caso del siglo XVII. Galileo Galilei, reafirmó el principio de laicismo formulado por Occam con respecto a la ciencia, polemizando contra los límites y los obstáculos opuestos a la ciencia por la autoridad eclesiástica.

El principio del laicismo ha sido uno de los fundamentos de la cultura moderna y, por lo tanto, ha resultado indispensable a la vida y al desarrollo de todos sus aspectos. El laicismo, en efecto, es en el plano de las relaciones de las actividades humanas entre sí, lo que es la libertad en el plano de las relaciones de los hombres entre sí: es el límite o la medida que garantiza a esas actividades la posibilidad de organizarse y desarrollarse, como la libertad es el límite y la medida que garantiza a las relaciones humanas la posibilidad de mantenerse y desarrollarse. El saber humanístico y el conocimiento científico exigen la autonomía de sus reglas, o sea el laicismo.

Aquí surgen las preguntas ¿a quién interesa la defensa del laicismo? ¿La defensa del laicismo es de interés público? Respondemos que el principio del laicismo interesa a todos ya que la administración del Estado, las ciencias, la cultura, la educación y, en general, las esferas de la actividad humana, se organicen y rijan por principios que puedan ser reconocidos por todos, o sea que resulten independientes de la inevitable disparidad de creencias y de ideologías y que, por lo tanto, hagan eficaces y fecundas las actividades en las que se fundan.

El criterio laico es el fundamento del principio de la autonomía de las actividades humanas, o sea la exigencia de que tales actividades se desarrollen según reglas propias, que no le sean impuestas desde fuera, con finalidades o intereses diferentes a los que ellas mismas se dan. Este principio es universal y puede ser invocado a nombre de cualquier de cualquier actividad “legítima” (que no obstaculicen, destruyan o imposibiliten a las demás). El principio de autonomía ha servido para sustraer la esfera del saber, a las influencias extrañas y deformadoras de las ideologías políticas, de los prejuicios de clase o de raza, etc.
No otro es el sentido que el México republicano vigente se acompañara de la reforma educativa encabezada por Gabino Barreda Flores en 1867 donde la Ley Orgánica de Instrucción organiza la enseñanza laica.

El principio del laicismo y la lucha por la autonomía en los campos de la enseñanza y la investigación ha sido uno de los fundamentos de la cultura moderna y, por lo tanto, ha resultado indispensable a la vida y al desarrollo de todos sus aspectos.

El laicismo es en el plano de las relaciones de las actividades humanas lo que es la libertad en el plano de las relaciones de los hombres: es el límite o la medida que garantiza a esas actividades la posibilidad de organizarse y desarrollarse, como la libertad es el límite y la medida que garantiza a las relaciones humanas la posibilidad de mantenerse y desarrollarse. El saber humanístico y el conocimiento científico exigen para su desarrollo de la autonomía de sus reglas.

A décadas de haber obtenido la autonomía varias de las universidades públicas resulta relevante que a partir del principio de laicidad que da sentido a la autonomía se dé respuesta a las muchas son las interrogantes existentes en torno a la naturaleza y legitimidad de la Universidad pública. Destacan en estos momentos, por ejemplo, la problemática definida por las cuestiones siguientes: ¿Cómo concebir la forma de educación? ¿La educación debe ser un fin en sí misma o debe ser pragmática y orientada a una profesión? ¿Qué tipo de aprendizaje debe atender y de qué manera está vinculada la educación general con él? ¿Conforme a que criterio de cultura (calidad y cantidad de las materias de enseñanza), deben formularse los planes de estudios? ¿Cuáles deben ser las actividades a desarrollar por los estudiantes? ¿Qué áreas de conocimiento y disciplinas deben proponerse dentro del tronco común? ¿Bajo qué criterios se impulsa una investigación y no otra?

La Universidad pública mexicana tiene dos fuentes de legitimidad. En primer lugar, ser una institución pública y, en segundo lugar, por su especificidad de ser una universidad. Esto nos conduce a la necesidad de referirnos a los fundamentos epistemológicos que pueden sustentar la educación en una universidad. Formular tal epistemología requiere de formular una concepción de la enseñanza y una del aprendizaje, con la definición, por supuesto, del tipo de conocimientos que justifiquen ambas teorías.

Hoy día, podemos decir que la escuela pública debe configurarse como el instrumento central de la oportunidad y la igualdad, de la reforma social, de la justicia social, de la productividad económica y del aprendizaje individual y socialmente relevante. Esto lo podemos constatar si observamos el marco jurídico de la educación pública –Constitución (Artículos 3, 5, 44, 45) y debe quedar claramente formulada en Ley General de Educación.

La sociedad mexicana -como sociedad democrática- al estar fincada en el sufragio universal está indisolublemente unida a la escolarización universal. Una sociedad democrática debe capacitar para el diálogo racional, para los acuerdos responsables y una conducta apegada a la ley, por ello debe proporcionar igualdad de oportunidades educativas: dando la mayor cantidad -y de la mejor calidad posible- de educación pública. Los cambios que precisamos deben asegurar la continuidad en la historia de nuestra sociedad e instituciones.

En otro instrumento jurídico -la Declaración de los Derechos Humanos- se alude, en su segundo párrafo, a los fines de la educación y a los valores que han de inspirarla, poniendo énfasis en aspectos que contribuyen a la formación de los ciudadanos del mundo: la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y grupos étnicos o religiosos, así como la promoción de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.

Con estas premisas podemos derivar que el marco jurídico aludido expresa nuestros propósitos comunes, nuestro pluralismo, nuestro deseo de igualdad y excelencia educativa. Esto queda claramente expresado en la demanda de que cada uno de los planteles del sistema educativo proporcione a los futuros ciudadanos el conocimiento, las actitudes y los instrumentos que les permitan participar plenamente en la vida democrática y ejercer sus derechos y obligaciones. Para alcanzar esto se requiere de una educación que favorezca la adquisición de conocimientos básicos, el pensamiento crítico y la imaginación. Estas tres cosas es lo que definirían una educación con orientación a la excelencia. Cada retroceso en este sentido devaluaría a los estudiantes y pondría en peligro nuestra democracia.

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