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miércoles, 16 de julio de 2025

El miedo y sus usos políticos

El miedo y sus usos políticos

La cosa de que tengo más miedo es el miedo, porque supera en poder a todo lo demás.” Montaigne


Etólogos como Charles Darwin (1809-1882) y Eibl-Eifesfeldt (1928-2018) han subrayado el carácter adaptativo del miedo e insistido en lo ventajoso (en términos de supervivencia) de miedos tales como a la noche y la oscuridad, a la separación (generalmente de la madre) o al extraño.

Durante los últimos años algunos actores políticos han intentado usar el miedo para protegernos de quienes intentan acabar con la libertad y la democracia en México. Sus acciones han resultado contraproducentes desde el relativo éxito de su campaña “AMLO un peligro para México”; se alejan cada día más de su objetivo de retornar al poder político. Para frustrar este propósito fue necesario la desarticulación del miedo y sustituirlo por la alegría de marchar construyendo un proyecto de nación. 

Si el miedo es un estado afectivo o de ánimo intenso, caracterizado por la angustia, la ansiedad y la inseguridad ante un peligro o riesgo, real o imaginario, presente o futuro; si el miedo era provocado por la idea de una revolución, entonces habría que proporcionar una propuesta alternativa, que provocara un sentimiento positivo. Esta propuesta política recibió el nombre de Cuarta Trasformación la cual se presentó como un proceso tranquilo, sereno, seguro, dirigido hacia la construcción de una Nueva República. El miedo a una revolución (proceso de emoción intensa pero pasajera) se sustituyó por un sentimiento intenso y de larga duración: la Cuarta Trasformación. Integrado a este sentimiento la propuesta de “juntos hagamos historia” se configuró el modelo político conocido como “humanismo mexicano”. El miedo patológico a las revoluciones se convirtió en una emoción básica y primaria, ligada a la propia conservación y al intento de lograr un estado de seguridad. 

La propuesta política llamada como “Humanismo Mexicano” está vinculada al amor y, por lo tanto, que conduce no a la conservación del individuo, sino a la conservación de la especie. Esto ha provocado en pocos miembros de la sociedad otras emociones primarias como la cólera y la tristeza aunado al uso cotidiano de un lenguaje que, en efecto, resulta mucho menos sociable que el silencio.

En tanto que la cólera es una tendencia a la agresión y esta conducta la manifiestas quienes se oponen sin plan a la cuarta trasformación, quienes se comprometen en el proyecto de la cuarta trasformación hacen un compromiso con el amor.

El miedo patológico (del que neurosis de angustia y las fobias serían un buen ejemplo) hacia la cuarta trasformación provoca la reacción de temor que es desproporcionada a la causa que la provoca, e incluso no parece existir relación con ella. Que es miedo patológico y no adaptativo, puede comprobarse por el hecho de que quien es preso de este miedo ve alteradas su vida y su conducta cotidianas, así como la relación con los otros y con el propio ambiente, a lo que hay que añadir el profundo sufrimiento que le ocasiona.

Para contrarrestar el miedo -la angustia, la ansiedad y la inseguridad ante un peligro o riesgo, sea real o imaginario, sea presente o futuro- la fórmula es la alegría de vivir. Tal es la actitud de buena parte de la población en México que se ha comprometido a participar activamente en la trasformación del país. 


robledomeza@yahoo.com.mx

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lunes, 28 de abril de 2025

Trump y el miedo al futuro

Trump y el miedo al futuro

José Antonio Robledo y Meza

 

Hablar del futuro es implicar a la ética. Si entendemos que en este campo filosófico se discute sobre mundos posibles, entonces entre los problemas que más nos ocupan se cuentan, sin duda, los relacionados con el futuro.

Los futuros pueden ser narrados como utópicos o distópicos y estas narraciones articuladas a la vida cotidiana son las que más impresionan a la opinión pública. Dicho lo anterior ¿cómo explicar el discurso de Donald Trump? ¿Qué pretende? ¿Con qué medios? ¿De qué premisas parte?

El discurso de Donal Trump acompañado de amenazas tiene como objetivo provocar temor y miedo. Al mismo tiempo, y como contraste, hay otros discursos, por ejemplo, el de Claudia Sheinbaum, que invitan a mejorar la convivencia hacia el futuro. Mientras Sheinbaum alienta a construir un mejor futuro, Trump intenta, con sus amenazas, a adoptar una actitud que desahucia a la humanidad. Ante estas posturas parece que lo importante es determinar los grandes horizontes entre cuyos límites se formarán nuestros juicios y a partir de ellos discernir los porqués de las valoraciones prácticas en conflicto.

El problema de la esperanza o el desahucio de la humanidad es uno de los problemas que involucra el futuro del hombre, en este inicio del siglo XXI. Trump intenta evocar imágenes apocalípticas que, en el pasado, por ejemplo, hacia finales del primer milenio, hicieron temblar a las multitudes. Aunque lo dicho por Trump no sea verdad tiene un fuerte impacto social porque el miedo al futuro existe.

Las amenazas trumpianas intentan acompañar a las amenazas ecológicas que juntas empiezan a sustituir a las fantasías del pasado, y su carácter científico las hace todavía más espantosas. Lo que intenta Trump es construir un nuevo apocalipsis

En los apocalipsis el tema predominante es, por lo general, la fuga del presente para refugiarse en un futuro que, tras haber desbaratado las estructuras actuales del mundo, instaure con y por la fuerza un orden de valores definitivo, conforme a las esperanzas y deseos de quien construye el mito. Tras el mito apocalíptico se hallan grupos humanos oprimidos por graves sufrimientos religiosos, sociales y políticos, los cuales, al no ver salida alguna en la acción inmediata, se proyectan en la espera de un tiempo en el que alguna fuerza sobrenatural se abata sobre la tierra para derrotar a todos sus enemigos. En este sentido, puede observarse que en todo apocalipsis hay una gran carga utópica y una gran reserva de esperanza, pero al mismo tiempo, una desolada resignación respecto al presente.

Frente a este discurso apocalíptico está la propuesta laica de la construcción humana de un diferente futuro; futuro resultado de la acción colectiva de humanos sin más. Expresiones de esta visión laica están las propuestas de “Juntos hagamos historia” y “Juntos sigamos haciendo historia”. La visión laica de la historia no admite un fin de los tiempos. Por lo tanto, no hay ni habrá potencia divina o satánica que pueda oponerse a la esperanza de los hombres.

En la visión laica la historia no es más que un camino construido por objetivos humanos y nada trascendente a ellos. Los objetivos son inmanentes a la historia misma. De esta manera la racionalidad de la historia está marcada por las acciones de los humanos. Esta racionalidad es inmanente a la historia y es resultado de cálculos y esperanzas. Estos cálculos y esperanzas deben definir las discusiones éticas del cambiante presente humano que da lugar a un caminar histórico donde cada mínimo progreso en este entendimiento sobre las grandes cosas sencillas significará un paso adelante para compartir las razones de la esperanza también.

La reflexión sobre la historia humana implica dos cosas: reconocer los errores del pasado y prestar interés por el futuro. Tal reflexión nos obliga a descartar el éxito del discurso trumpiano basado en el temor y el miedo a un distópico futuro. Racionalmente la humanidad desde siempre se ha propuesto objetivos que con su acción ha corregido permanentemente. La experiencia nos demuestra cómo hacer las cosas cada vez mejor. Todavía nos queda mucho por hacer juntos.

 

robledomeza@yahoo.com.mx

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sábado, 30 de marzo de 2024

El miedo o temor al obradorismo. Segunda y última parte.

El miedo o temor al obradorismo. Segunda y última parte.
José Antonio Robledo y Meza



¿Qué es el obradorismo?

Es, entre otras cosas, una propuesta política sencilla: gobernar con autoridad moral para promover la democratización de la sociedad mundial y, con ello, trasformar el sistema oligárquico mundial y producir el nacimiento de un sistema republicano. ¿Cómo se propaga esta propuesta? Se propaga mediante la palabra y el ejemplo.

Si el miedo es un «sentimiento de angustia por un riesgo o daño real o imaginario» o un «recelo o aprensión de que algo suceda y esto es contrario a lo que algunos desean, entonces debemos preguntarnos de frente al obradorismo ¿quiénes sienten angustia (riesgo o daño real o imaginario) con la presencia del obradorismo?, ¿quiénes intentan provocar esta angustia (riesgo o daño real o imaginario)? Sienten miedo quienes han degradado la vida política, el debate público y los valores de la democracia, la libertad y la justicia social. Son las élites internacionales formadas por funcionarios elegidos o designados -seculares o religiosos-; son los principales medios de “comunicación” y segmentos de la academia que han traicionado su ethos, son quienes se han sometido a la dominación y subordinación de un poderoso sin autoridad moral. Sienten miedo los oligarcas y creen, por ello, que todos los demás lo sienten.

Es una parte de la alta oligarquía quien tiene recelo o aprensión sobre la creciente democratización mundial, ya que es lo contrario lo que desea. Es parte de la alta oligarquía la que quiere provocar recelo o aprensión sobre la democratización mundial creciente. Digo que es solo una parte de la oligarquía porque hay evidencias de que la otra parte apoya la experiencia mexicana.

Si conjuntamos estos aspectos podemos concluir que el miedo y el temor al obradorismo es real en la oligarquía internacional, pero intentan inducirlo al resto de la población. El sentimiento de rechazo al obradorismo es porque consideran, desde siempre, que la autoridad moral es una cosa peligrosa para el presente y el futuro.

Algunos indicios que manifiestan este miedo y temor es la presencia de la más grande campaña de redes de la historia de Hispanoamérica, en contra de un personaje. Estamos viendo y viviendo la campaña negra de redes más grande de la que se tenga memoria en algún país hispanoamericano.

La campaña de ataques y contrainformación comenzó el 31 de enero pasado con la publicación simultánea de Tim Golden en ProPublica, en InSight Crime y Anabel Hernández en Deutsche Welle para incriminar al presidente Andrés Manuel López Obrador con dinero del narcotráfico. Los tres publicaron la misma información, pero, como decía mi abuelita revolcada. Su fuente fue la DEA. ¿las pruebas? ninguna.

A partir de ahí comenzó la campaña en medios y en redes con un alcance de más de cuatro mil millones de vistas el #NarcoPresidenteAMLO, que ha durado dos meses. En el camino se han sumado también a la campaña The New York Times y otros medios, incluyendo medios mexicanos. A lo largo de 55 días fueron enviado 26 millones de mensajes contra el presidente de la República y su entorno; 80 por ciento de los cuales son automatizados de cuentas bots y robots. Más del 50 por ciento de las cuentas provienen del extranjero: Argentina, España, Colombia y Estados Unidos.

Quienes se han sumado a la campaña negra han -reiteradamente- tratado de minar, sin éxito, la autoridad moral del Presidente mexicano. Su reiterado fracaso los hace sentir miedo y temor frente al porvenir. Frente a ello, el obradorismo es la propuesta mexicana de trasformación para superar la decadencia occidental.


robledomeza@yahoo.com.mx

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miércoles, 20 de marzo de 2024

El miedo y temor al obradorismo. Primera de dos partes.

El miedo y temor al obradorismo. Primera de dos partes.

José Antonio Robledo y Meza

Muy a menudo la forma de una especulación filosófica es: probemos buscar por acá.

 

Un espectro se cierne sobre el mundo: el espectro del obradorismo. Contra este espectro se han conjuntado en santo grupo la alta oligarquía financieras del mundo, y a su servicio empresas de publicaciones diarias escritas y digitales, el alto clero católico -especialmente, los jesuitas-, partidos políticos de aquí y allá, que representan sus intereses y deseos.

La experiencia mexicana conocida como obradorismo no solo está afectando a la sociedad mexicana, está afectando al sistema mundial -a la economía, a la política y la cultura- y es por esto, que sus opositores son polifacéticos y no solo se encuentran en México.

El obradorismo ganó en 2018 con 30,113,483 millones de votos. El PAN obtuvo 12,610,120, el PRI 9,289,853. Juntos el PAN y el PRI obtuvieron 21,899,973. Hoy día todo apunta a que la candidata obradorista gane con más votos que en 2018. ¿Cuántos votos obtendrá la coalición Fuerza y Corazón por México en el 2024? ¿Superará los 20 millones? Entre más lejos estén de esta cifra más cerca estará el Plan C (la mayoría calificada) de concretarse. Si comparamos las tendencias marcadas por las encuestas salta a la vista la enorme distancia entre las candidatas. En este escenario intentemos responder las cinco preguntas siguientes: ¿En qué consisten el miedo y el temor en torno al obradorismo? ¿Son reales o ficticios? ¿Intentan inducirlos o no? Si logran inducirlos ¿con qué propósito? ¿A qué intereses responde la difusión mundial del miedo y del temor al obradorismo? Estas preguntas las responderemos en la segunda parte de esta reflexión. Por el momento, esbozaré un panorama general como premisa.

Si pensamos en el mundo capitalista como un sistema intencional entonces debemos explicar la conducta de los actores mencionados en el primer párrafo. ¿Cómo hacerlo? A partir de atribuirle al sistema creencias y deseos. Señalemos que el sistema al que nos referimos, es el capitalismo financiero. Para llegar a establecer una predicción o situación del sistema capitalista es necesario: tener, por lo menos, algunas suposiciones acerca del diseño funcional de este sistema, independientemente de su constitución física o las condiciones de sus entrañas.

Según Carmen M. Reinhart y Kenneth S. Rogoff (Esta vez es distinto, Ocho siglos de necedad financiera, 2012 ) son cinco problemas que enfrenta el capitalismo hoy día:

1) No apreciar adecuadamente los bienes públicos, aire y agua limpios y el fracaso de los esfuerzos para evitar un cambio climático global.

2) Desigualdad social. La creciente brecha es, en parte, una consecuencia de la innovación y el espíritu empresarial. La gran riqueza permite a ciertos grupos comprar poder e influencia política, que a su vez contribuye a generarles  aún más riqueza.

3) Suministro de atención médica. El coste de los servicios sanitarios en proporción al ingreso ha aumentado a medida que las sociedades se han hecho más ricos y, posiblemente, superará el 30% del PIB en las próximas décadas.

4) Subestimar el futuro de las próximas generaciones que para la mayoría de las generaciones desde la Revolución Industrial esto no ha importado, gracias al continuo avance tecnológico. Por lo general, cada generación ha vivido significativamente mejor que la anterior. Pero, con la población mundial superando los 7.000 millones de habitantes, no existen garantías que demuestren que esta trayectoria es sostenible y

5) Las crisis financieras que han provocado la mayoría de los anteriores problemas. En el mundo de las finanzas, la innovación tecnológica no se ha utilizado para reducir los riesgos sino más los han magnificado.

Si el capitalismo es un sistema económico y social basado en que los medios de producción son privados y el mercado el mecanismo para asignar los recursos de manera eficiente y el capital sirve como fuente para generar riqueza, entonces es este sistema de creencias el que nos permite predecir el mal funcionamiento y criticar al sistema, y poder decir que existen enormes diferencias entre los objetivos propuestos como capitalistas y los logros obtenidos.

Y son estos los resultados los que hacen evidentes la irracionalidad del sistema capitalista a principios del siglo XXI. Las metas del sistema por emerger deberán estar definidas en función de las necesidades de la mayoría de los humanes y eso es lo que hace el obradorismo. Es necesario pues, construir una nueva situación intencional (el obradorismo propone una nueva república, más democrática, más justa y más amorosa, sin corrupción, sin hipocresía, sin racismo, sin clasismo… ) y esto pasa por la predicción de la conducta de un sistema adscribiéndole al mismo la posesión de cierta información y suponer que lo dirigen ciertas metas. La información puede ser considerada como creencias, y las metas y submetas como deseos. Por supuesto que el sistema capitalista no tiene realmente creencias y deseos, sino que uno debe atribuírselos para poder explicar y predecir su conducta. Al hacerlo uno se aproximaría a elaborar una “teoría de la conducta” para ese sistema.

Una pregunta que dejo para que entre todos la respondamos es ¿qué sería lo más racional que debe hacerse dadas las metas x, y, z,..., las restricciones a, b, c,..., y la información acerca del presente estado de cosas p, r, s..?

Un obstáculo a vencer es el sentido común. El sentido común tiene muchas formas de manifestarse; nos muestra que quienes lo enarbolan tienen vidas mentales de tipos confusos de prever. El sentido común no es suficiente ya que:

1) Deja sin resolver demasiados problemas apremiantes.

2) Se entrega con frecuencia a intuiciones persuasivas que se contradicen.

3) Lo que para una persona es un fundamento sólido para otro es un vestigio falsamente convincente.

4) Algunos aspectos pueden ser ilusiones cognitivas de nuestra especie, abrumadoramente persuasivas para nosotros debido a la existencia de ciertos atajos en el diseño de nuestros sistemas cognitivos.

5) Algunas versiones del sentido común no son más que versiones popularizadas y atenuadas de la ciencia de antaño.

Clasificar estos aspectos del sentido común en verdaderos, falsos, engañosos e indignos de confianza es un buen trabajo por hacerse. Sin embargo, no es ahora una tarea sistemática, accesible a un enfoque puramente básico o axiomático. Más bien tenemos que arremeter cuando sea oportuno e intentar alcanzar una visión estable oponiendo entre ellas una gama de intuiciones, descubrimientos y teorías empíricas, argumentos rigurosos y experimentos imaginativos del pensamiento. Esto es lo que plantea el obradorismo y que de manera simplificada se le ha nombrado en México como el segundo piso de la 4T

 

robledomeza@yahoo.com.mx

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sábado, 14 de marzo de 2020

Filosofemos en torno al miedo o temor al coronavirus COVID-19. Segunda parte



Filosofemos en torno al miedo
o temor al coronavirus COVID-19.
Segunda parte

José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP.
robledomeza@yahoo.com.mx
wa: 2223703233

¿Qué es el coronavirus (COVID-19)
La COVID-19 es una enfermedad infecciosa causada por un nuevo virus que causa una enfermedad respiratoria como la gripe (influenza) con diversos síntomas (tos, fiebre, etc.) que, en casos graves, puede producir una neumonía y la muerte.

¿Cómo se propaga?
Se propaga principalmente por contacto directo (1 metro o 3 pies) con una persona infectada cuando tose o estornuda, o por contacto con sus gotículas respiratorias (saliva o secreciones nasales).

Y = enfermedad respiratoria como la gripe (influenza) con diversos síntomas (tos, fiebre, etc.) que, en casos graves, puede producir una neumonía que puede conducir a la muerte.

Miedo
En español el miedo es entendido según una doble acepción: por una parte, 1) como «sentimiento de angustia por un riesgo o daño real o imaginario»; y, por otra, 2) como «recelo o aprensión de que suceda Y contrario a lo que se desea».

Según esto podemos decir que, según la primera acepción 
1a) Alguien siente angustia sobre Y (riesgo o daño real o imaginario)
1b) Alguien provoca angustia sobre Y (riesgo o daño real o imaginario)
¿X es el que siente miedo a Y? 
¿X no lo siente pero intenta provocarlo?
¿X es el que siente miedo e intenta provocarlo?
¿El riesgo es real o imaginario?
¿Cuál es este riesgo?
Según la segunda acepción miedo puede significar que:
2a) Alguien tiene recelo o aprensión sobre Y (de que suceda Y contrario a lo que se desea). Futuro.
2b) Alguien provoca recelo o aprensión sobre Y de que suceda; Y es contrario a lo que se desea.
Entonces es necesario determinar cuáles son los deseos y los recelos de que no se concreten.
¿X es el que siente recelo? 
¿X no lo siente pero intenta provocarlo?
¿X es el que siente recelo e intenta provocarlo?
¿El recelo es sobre el coronavirus real o imaginario?
¿Cuál es este futuro en riesgo?

Temor 
Hablemos ahora del temor.
El temor tiene sus propios significados, tales como el sentimiento de rechazo de cosas consideradas peligrosas, o el de presunción o sospecha; o recelo de un daño futuro.
3a) X tiene el sentimiento de rechazo de Y considerado peligrosa, o el de presunción o sospecha; o recelo de un daño futuro real o imaginario:
3a) X quiere provocar el sentimiento de rechazo de Y considerada peligrosa, o el de presunción o sospecha; o recelo de un daño futuro real o imaginario:
¿X es el que siente temor? 
¿X no lo siente pero intenta provocarlo?
¿X es el que siente temor e intenta provocarlo?
¿El daño futuro es real o imaginario?
¿Cuál es este daño?
Pero si esto no es real, entonces ¿qué pretende X?
¿Pretende provocar una experiencia ante un mal efectivo y no sólo probable?

Si conjuntamos la difusión reiterada y masiva en torno a COVI-19 con dos hechos de impacto global:
1) la guerra de precios del petróleo que podría hundir la economía mundial y
2) el despliegue de decenas de miles de soldados en Europa para el mayor ejercicio militar de la OTAN de los últimos 25 años.
Si unimos la amplia difusión en torno al COVID-19 con estos dos últimos podemos inferir algunas hipótesis y con uno de los problemas que enfrenta el capitalismo en la actualidad, esto es, el que Kenneth Rogoff llamó de crisis financieras. 

Si conjuntamos estos aspectos podemos concluir que el miedo al COVID-19 es inducido y está siendo utilizado políticamente para justificar acciones bélicas, nuevamente en Europa, para desviar la mirada de lo que en realidad está en juego: la racionalidad del capitalismo global.



Aquí puedes leer 


Filosofemos en torno al miedo o temor al coronavirus COVID-19.

Filosofemos en torno al miedo
o temor al coronavirus COVID-19.

José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP.
robledomeza@yahoo.com.mx
wa: 2223703233


Muy a menudo la forma de una teoría filosófica es: probemos buscar por acá.

Un espectro se cierne sobre Europa: el espectro del comunismo. Contra este espectro se han conjurado en santa jauría todas las potencias de la vieja Europa, el Papa y el zar, Metternich y Guizot, los radicales franceses y los polizontes alemanes. Marx y Engels. Manifiesto del Partido Comunista, (1848)

¿En qué consisten el miedo y el temor en torno al coronavirus? ¿Es real o ficticio? ¿Es inducido o no? Si es inducido ¿con qué propósito?

El coronavirus COVID-19 deja más de 145.000 casos de contagio en más de 140 países del mundo, la inmensa mayoría (cerca de 81.000 56%) en China, donde se han registrado 3.189 (2.2%) muertes por esta causa. La cifra de decesos en todo el mundo supera los 5.000 (0.34%) y la de los recuperados, los 65.000 (45%). Fuera de China se han confirmado casos en más de 140 países, incluido España, que es el segundo país de Europa, por detrás de Italia, con más de 5.000 casos.

La situación en Italia supera los 17.000 (11%) contagios y es el país con más casos y más muertes después de China. Le sigue Irán con más de 11.000 casos confirmados y 514 muertes. Además, Corea del Sur ha registrado más de 8.000 diagnosticados y 72 muertes.



Fuentes: RTVE.es Coronavirus, Elaboración propia, OMS, JHU CSSE. Datos actualizados a las 11:30 hora peninsular (España) del 14 de marzo de 2020.  https://www.rtve.es/noticias/20200314/mapa-mundial-del-coronavirus/1998143.shtml



Total de casos en el mundo: 141,596
Total de muertes en el mundo: 5438 (3.8%)
En diciembre de 2019 la población mundial superó la cifra de 7.772,520,624 millones de habitantes. 14 de marzo, 650 am, http://populationmatters.org/

Si comparamos las cifras mundiales salta a la vista la desproporción entre el número de muertes con la difusión del contagio y muertes por el coronavirus COVID-19. ¿A qué intereses responde la difusión en torno al COVID-19?

Así pues tenemos que responder las cinco preguntas siguientes: ¿En qué consisten el miedo y el temor en torno al COVIS-19? ¿Es real o ficticio? ¿Es inducido o no? Si es inducido ¿con qué propósito? ¿A qué intereses responde la difusión mundial de este problema?

Si pensamos en el mundo como un sistema intencional entonces debemos explicar la conducta de este sistema a partir de atribuciones al sistema de creencias y deseos. Para llegar a establecer una predicción o situación del sistema es necesario:

a) tener, por lo menos, algunas suposiciones acerca del diseño funcional del sistema independientemente de su constitución física o las condiciones de sus entrañas.

Problemas que enfrenta el capitalismo en la actualidad

De acuerdo con Kenneth Rogoff los cinco problemas que enfrenta el capitalismo moderno son: 1) no apreciar adecuadamente los bienes públicos (aire y agua limpios; el fracaso de los esfuerzos para evitar un cambio climático global), 2) desigualdad social (la creciente brecha es, en parte, una consecuencia de la innovación y el espíritu empresarial. La gran riqueza permite a los grupos e individuos comprar poder e influencia política, que a su vez contribuye a generar aún más riqueza individual), 3) suministro de atención médica (un mercado que no cumple con varios de los requisitos básicos necesarios para garantizar la eficiencia económica. El coste de los servicios sanitarios en proporción al ingreso ha aumentado a medida que las sociedades se han hecho más ricos y, posiblemente, superará el 30% del PIB en las próximas décadas), 4) subestimar el futuro de las próximas generaciones (para la mayoría de las generaciones desde la Revolución Industrial esto no ha importado, gracias al continuo avance tecnológico. Por lo general, cada generación ha vivido significativamente mejor que la anterior. Pero, con la población mundial superando los 7.000 millones de habitantes, no existen garantías que demuestren que esta trayectoria es sostenible) y 5) las crisis financieras (las crisis financieras son las que han provocado la mayoría de los anteriores. En el mundo de las finanzas, la innovación tecnológica no se ha utilizado para reducir notablemente los riesgos sino más bien podría haberlas magnificado).

Si el capitalismo es un sistema económico y social basado en que los medios de producción deben ser de propiedad privada, el mercado sirve como mecanismo para asignar los recursos escasos de manera eficiente y el capital sirve como fuente para generar riqueza. Si es este el sistema de creencias el que nos permite predecir el mal funcionamiento del objeto -crítica al sistema- entonces podemos decir que existen enormes diferencias entre los objetivos propuestos y los logros obtenidos
Y son estos los resultados los que hacen evidentes la irracionalidad del sistema capitalista contemporáneo.
Las metas del nuevo sistema por emerger deberán estar definidas en función de las necesidades de la mayoría de los humanes. Es necesario pues, construir una nueva situación intencional y esto pasa por la predicción de la conducta de un sistema adscribiéndole al mismo la posesión de cierta información y suponer que lo dirigen ciertas metas. La información puede ser considerada como creencias, las metas y submetas como deseos. Por supuesto que el sistema capitalista no tiene realmente creencias y deseos sino que uno debe atribuírselos para poder explicar y predecir su conducta. Al hacerlo uno elabora una “teoría de la conducta” para esa institución.

Una pregunta que dejo para que entre todos la respondamos es ¿qué sería lo más racional que debe hacerse dadas las metas x,y,z,..., las restricciones a,b,c,..., y la información acerca del presente estado de cosas p,,r,..?

Un obstáculo a vencer es el sentido común. El sentido común tiene muchas formas de manifestarse; nos muestra que quienes lo enarbolan tienen vidas mentales de tipos confusos de prever. El sentido común no es suficiente ya que:
1) deja sin resolver demasiados problemas apremiantes
2) se entrega con frecuencia a intuiciones persuasivas que se contradicen.
3) lo que para una persona es un fundamento sólido para otro es un vestigio falsamente convincente
4) algunos aspectos pueden ser ilusiones cognitivas de nuestra especie, abrumadoramente persuasivas para nosotros debido a la existencia de ciertos atajos en el diseño de nuestro sistemas cognitivos.
5) algunas versiones del sentido común no son más que versiones popularizadas y atenuadas de la ciencia de antaño.

Clasificar estos aspectos del sentido común en verdaderos, falsos, engañosos e indignos de confianza es un buen trabajo. Sin embargo, no es una tarea sistemática, accesibles a un enfoque puramente básico o axiomático. Más bien tenemos que arremeter cuando sea oportuno e intentar alcanzar una visión estable oponiendo entre ellas una gama de intuiciones, descubrimientos y teorías empíricas, argumentos rigurosos y experimentos imaginativos del pensamiento.

(Continuará)

jueves, 16 de mayo de 2019

¿Nos da miedo pensar?* Bertrand Russell: «Principios de Reconstrucción Social» Londres (1916)

El ser humano teme al pensamiento más de lo que teme a cualquier otra cosa del mundo; más que la ruina, incluso más que la muerte.

El pensamiento es subversivo y revolucionario, destructivo y terrible. El pensamiento es despiadado con los privilegios, las instituciones establecidas y las costumbres cómodas; el pensamiento es anárquico y fuera de la ley, indiferente a la autoridad, descuidado con la sabiduría del pasado.

Pero si el pensamiento ha de ser posesión de muchos, no el privilegio de unos cuantos, tenemos que habérnoslas con el miedo. Es el miedo el que detiene al ser humano, miedo de que sus creencias entrañables no vayan a resultar ilusiones, miedo de que las instituciones con las que vive no vayan a resultar dañinas, miedo de que ellos mismos no vayan a resultar menos dignos de respeto de lo que habían supuesto.

¿Va a pensar libremente el trabajador sobre la propiedad? Entonces, ¿qué será de nosotros, los ricos? ¿Van a pensar libremente los muchachos y las muchachas jóvenes sobre el sexo? Entonces, ¿qué será de la moralidad? ¿Van a pensar libremente los soldados sobre la guerra? Entonces, ¿qué será de la disciplina militar?

¡Fuera el pensamiento!

¡Volvamos a los fantasmas del prejuicio, no vayan a estar la propiedad, la moral y la guerra en peligro!

Es mejor que los seres humanos sean estúpidos, amorfos y tiránicos, antes de que sus pensamientos sean libres. Puesto que si sus pensamientos fueran libres, seguramente no pensarían como nosotros. Y este desastre debe evitarse a toda costa.
Así arguyen los enemigos del pensamiento en las profundidades inconscientes de sus almas. *Y así actúan en las iglesias, escuelas y universidades.*

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