Mostrando las entradas con la etiqueta Filosofía. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Filosofía. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de septiembre de 2024

Filosofía e historia de “El Grito” mexicano

Filosofía e historia de “El Grito” mexicano

José Antonio Robledo y Meza

 

La filosofía del grito mexicano es parte de la filosofía que estudia la teleología, la epistemología y la metafísica de la historia y la historiografía relacionadas con el rito del Grito de la Independencia mexicano que se viene celebrando desde 1812 cuando Ignacio López Rayón propuso su celebración.

Elementos de la filosofía de la historia del Grito están presentes en las reflexiones sobre el tiempo y la historia misma; estas reflexiones se han ocupado de la historia del hecho ocurrido en la mañana del 15 de septiembre de 1810 en Guanajuato como parte de la historia universal y su carácter metafísico, es decir, buscando un sentido para el rumbo de la humanidad al margen de lo que se venía haciendo en occidente de carácter eurocéntrico. 

A partir del siglo XX, con la aparición de la filosofía analítica al debate, se bifurcó en dos áreas: por un lado, la filosofía especulativa o sustantiva de la historia y, por otro lado, la filosofía crítica o analítica de la historia donde, en esta última, es posible analizar El Grito desde otras perspectivas conceptuales: la teoría de la historia y la epistemología de la historia o historiología. Acompaña a estos nuevos enfoques la filosofía de la historiografía y la corriente de las tesis narrativas.

Bajo nuevas actitudes académicas pueden responderse las siguientes interrogantes: ¿qué pasó el 15 de septiembre?, ¿Cuáles son los testimonios (quienes son los que dicen qué pasó) que se consideran como fuentes? ¿Quiénes son los que han indagado sobre los decires de lo que pasó el 15 de septiembre? ¿Cómo se ha organizado lo que se ha dicho que pasó el 15 de septiembre?

La filosofía de la historia va intrínseca a la historia como al propio pensamiento del historiador, que tendrá, quiera o no quiera, una determinada perspectiva filosófica que siempre está actuando sobre él. Toda consideración histórica tiene un carácter filosófico y, por lo tanto, necesita de una narración filosófica que complemente su sentido. Al no poderse distinga entre historia y filosofía de la historia habrá en términos metafísicos historiadores idealistas y materialistas, hegelianos y marxistas o positivistas y hermenéuticos. 

La historia también puede ser vista como una forma de ética que puede enseñar, a través de ejemplos históricos, comportamientos adecuados y, por lo tanto, elegir a los personajes históricos y temas históricos con vistas al aprovechamiento moral del lector. Bajo este enfoque se reconoce y admite que la historia debe enseñar buenos ejemplos a seguir construyendo santos y santas en términos religiosos (hagiografías) como la construcción laica de los héroes. La visión pedagógica excede en mucho la visión de la historia basada solo en “hechos” buscando reflejarlos con la mayor imparcialidad posible.

Con el marco anterior recomiendo ver y leer las siguientes obras en estos días previos a la ceremonia de “El Grito” mexicano.

 

Película: Hidalgo: La historia jamás contada



https://www.youtube.com/watch?v=Iz_n7Z93GLw

 

Chihuahua, 1811. Tras ser arrestado en Acatita de Baján por las fuerzas realistas, para luego ser degradado de su condición sacerdotal y expulsado de la Iglesia, Miguel Hidalgo languidece en una celda de un excolegio de los Jesuitas. Allí empieza a recordar sus años de juventud. Luego de ser rector del Colegio de San Nicolás Obispo, y como castigo por sus ideas progresistas, Hidalgo es obligado a abandonar a su mujer e hijos y es enviado por la autoridad eclesiástica a un pequeño pueblo: San Felipe Torres Mochas. Pero la transición no será nada fácil, porque incluso hasta aquel recóndito lugar, su fama de bebedor, mujeriego, dicharachero y liberal le precede y le gana algunos enemigos entre la facción más tradicional y puritana de la localidad.

 

Leer:

Jorge Ibargüengoitia, Los pasos de López

 

Película 7: Morelos 



https://www.youtube.com/watch?v=ruxJXltKvPI

 

Retrata los últimos años de la vida de José María Morelos y Pavón (1812-1815), caudillo de la independencia mexicana quien, tras burlar el cerco de Calleja en Cuautla, reorganiza sus tropas y toma la ciudad de Oaxaca; sin embargo, teniendo más de la mitad del territorio mexicano en sus manos, Morelos se empeña en tomar el puerto de Acapulco mientras las tropas realistas se reorganizan y recuperan terreno. Muestra la relación de Morelos con sus lugartenientes, su preocupación por crear instituciones propias y un ejército disciplinado capaz de hacerle frente a las tropas realistas. El film captura dos facetas indisolubles de la vida del héroe mexicano: sus contradicciones y sus pasiones.

 

Leer:

Morelos, Los sentimientos de la nación

Bando de Morelos aboliendo la esclavitud 17 de noviembre

 

Por último, les invito a leer los siguientes ensayos:

 

Significado del Escudo Nacional

https://mexicoelarboldelosmilfrutos.blogspot.com/2024/09/significado-del-escudo-nacional.html

 

Historia del escudo nacional mexicano

https://mexicoelarboldelosmilfrutos.blogspot.com/2024/09/historia-del-escudo-nacional-mexicano.html

 

robledomeza@yahoo.com.mx

2223703233

miércoles, 17 de noviembre de 2021

La union indisoluble entre la filosofía y la ciencia.

La unión indisoluble entre la filosofía y la ciencia.

 

Mtro. José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP

 

El término “filosofía” procede del latín philosophĭa el cual procede del griego φιλεῖν [fileîn] 'amar' y σοφία [sofía] 'sabiduría'.

¿Quién ama qué y cómo? Alguien (el filósofo) ama algo (el Universo). ¿Cómo lo ama? Estudiándolo e investigándolo.

¿Qué es amar? Amar es un sentimiento intenso del filósofo que a partir de su propia insuficiencia (ignorancia) necesita y busca el encuentro y unión con el Universo. El encuentro y unión del filósofo con el Universo es resultado de una búsqueda. A la búsqueda se le denomina estudio e investigación. A este estudio e investigación se le denomina filosofar.

Estudiar significa acopiar información (datos) para sistematizarla. La información está básicamente constituida de datos históricos (tiempo y lugar) los que al sistematizarse producen problemas y, por lo tanto, preguntas. Estas preguntas resultan ser no del todo claras por lo que obliga a su esclarecimiento conceptual antes que iniciar la búsqueda de respuestas. A todo este proceso se le conoce como búsqueda de la sabiduría, en otras palabras, filosofar. Lo que sucede al filosofar, en los tiempos actuales se le denomina investigación científica. La exposición de los resultados de una investigación científica debe hacerse en forma de un sistema conceptual, esto es, en forma de teoría.

Toda investigación científica requiere como antecedente necesario el filosofar y de estar acompañada de los instrumentos de la lógica y las matemáticas que históricamente fueron productos del filosofar en un principio y después convertidas en instrumentos de la justificación racional. Por medio de la lógica y las matemáticas se realizan dos cosas establecer creativamente relaciones entre clases de objetos y argumentos válidos. La ciencia requiere necesariamente de la lógica y las matemáticas para demostrar sus enunciados en conjunción con la verificación empírica. Demostración y verificación dan por resultado teorías científicas.

Es por ello que la vida buena está inspirada por el amor y guiada por el conocimiento. Tanto el amor como el conocimiento pueden expandirse indefinidamente; por lo tanto, por buena que sea una vida, se puede imaginar una vida mejor. Este criterio está expresado de otra manera en el lema de la BUAP “Pensar Bien, Para Vivir Mejor”.

Ni el conocimiento sin amor, ni el amor sin conocimiento, pueden producir una buena vida. Estas ideas también están presentes en el proyecto político mexicano conocido como Cuarta Transformación.

Puebla, Puebla, Paseo de las Fuentes.

 


miércoles, 6 de mayo de 2020

La filosofía en el cine



La filosofía en el cine

After the dark
Es la última clase que el profesor Mr. Zimit imparte en la escuela internacional de Yakarta a los 20 alumnos de filosofía que este año se gradúan. Sin embargo, no va a dejar pasar la hora en vano, tiene preparado un último ejercicio, un experimento muy especial. Se trata de una prueba de lógica en el que tendrán que emplear todos los conocimientos filosóficos adquiridos durante el curso. El planteamiento es el siguiente, en poco tiempo se va a desatar un apocalipsis nuclear, los alumnos se podrán resguardar en un bunker durante 4 años, el problema es que el refugio sólo está creado para albergar únicamente a 10 personas. Para conseguir una plaza en la ansiada guarida subterránea los pupilos deberán defender con ingenio la ficticia profesión que les ha sido asignada a cada uno, argumentando que es lo que podrían aportar al grupo y defendiendo porqué deben sobrevivir. Lo que comienza como un simple ejercicio acabará transformándose en una dura lucha mental en la que Zimit nunca hubiera pensado salir perdiendo, pues no había contado con que uno de los expulsados podría ser él mismo.



Matrix (Lilly Wachawski y Lana Wachowski)
Especialmente filosófico que hace referencia al mito de la caverna de Platón, al tratar su argumento de que vivimos en una realidad falsa programada por máquinas. Sin embargo, al contrario que en el mito de la caverna, en Matrix la realidad es devastadora, siendo el ser humano cosechado cual planta y sometido mediante la ilusión. Se plantea la duda de qué es real, y como puede llegar a verse ésta; otras temáticas de tipo filosófico es la búsqueda de la libertad y la capacidad de elección, la diferenciación entre mundo experimentado y mundo racional típico de Platón.


El día que Nietzsche lloró
Nietzsche tiene un elevado nivel de desesperanza, motivo por el que se le prepara una cita con el también reconocido doctor Breuer, reconocido profesional de orientación dinámica y uno de los maestros de Freud. Inicialmente la terapia parece no tener éxito, pero con el paso del tiempo ayudaría a mejorar su situación. Del mismo modo el filósofo ayudaba al doctor a sobrellevar las presiones sociales, surgiendo lazos de amistad entre ambos. La melancolía, la presión social, la desesperación y la amistad son tópicos imperantes en el film.



1957 El séptimo sello
Se ambienta en la Edad Media, en el momento en que Blovk, un caballero sueco que participó en las cruzadas. En un momento concreto el caballero se encuentra con la muerte, que ha ido a buscarle. El caballero le propone un juego de ajedrez, durante el cual se van a ir recordando aspectos de su vida y reflexionando sobre los miedos, dudas y preguntas que se ha ido haciendo a lo largo de su vida, sobre la muerte y al hastío vital, de qué supone vivir y morir, el hedonismo, el amor o la inocencia.



Despertando a la vida Waking Life 2001
Waking Life (Richard Linklater)
Obra de gran significación filosófica. El personaje protagonista está en un permanente estado de sueño lúcido como consecuencia de un accidente. En este estado procede a reflexionar sobre diferentes cuestiones como el sentido de la vida y el deseo de vivir, llegando a sostener conversaciones con diferentes pensadores de la historia al intentar resolver sus dudas. Se da cuenta de los sueños, el sentido de la vida y el pensamiento desde muy diferentes perspectivas y corrientes filosóficas.



El Árbol De La Vida 2011 
Centrada en el hijo mayor de la familia O’Brien, Jack, el cual durante toda su vida ha visto a su madre como como tierna y cariñosa y a su padre como severo y serio. A los 19 años de edad el hermano de Jack pierde la vida, lo que tiene graves efectos en la vida familiar. Años después, un Jack adulto empieza a hacerse profundas preguntas existenciales, reflexionando sobre la influencia que han tenido sobre su vida su familia, ambiente y vivencias. Puede permitir la reflexión sobre el pensamiento, los efectos de la interacción y la socialización.



El efecto mariposa (Eric Bress y Mackye Gruber)
Protagonizada por Evan, un joven traumatizado por dolorosos eventos del pasado. A través de la lectura, el joven descubre una manera de volver atrás en el tiempo y cambiar alguno de los sucesos que marcaron su vida, con lo que el futuro difiere. Sin embargo, arreglar uno de los sucesos puede provocar otras consecuencias tanto o más dolorosas que lo que ocurrió originalmente. Algunos de los temas filosóficos tratados en esta película son el paso del tiempo, el destino, la acción y elección y el remordimiento.



The Imitation Game/El código Enigma (2014)
En plena Segunda guerra mundial, el matemático Alan Turing (Cumberbatch) junto a un grupo de especialistas intentan descifrar el código secreto Alemán conocido como Enigma. Para esto Turing tendrá que lidiar con su carácter y un secreto de su vida privada.



Srinivasa Ramanujan (El Hombre Que Conocía El Infinito)



La Habitación de Fermat



Black Jack




martes, 28 de enero de 2020

Metodología socrática para el curso Filosofía en México II

Metodología socrática para el curso Filosofía en México II
Mtro. José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía- FFyL-BUAP
robledomeza@yahoo.com.mx
wa: 2223703233

Estimado alumno te invito a presentar las preguntas que te gustaría fueran respondidas en el curso “Filosofía en México II”. No temas preguntar porque casi cualquier pregunta puede ser de gran beneficio para un diálogo significativo. Haz todas las preguntas que tengas en menta. De hecho, con frecuencia la pregunta que parecería la menos apropiada para una exploración filosófica, es la que demuestra ser una de las más fructíferas e inolvidables. Si bien las preguntas filosóficas "tradicionales" son bienvenidas, tus preguntas no tienen que pertenecer a esta tradición.

Ya que tengamos una lista de preguntas se votará por las tres preguntas que más interesen y de esa manera tendremos la lista de preguntas que más perplejidad han provocado. Con las preguntas seleccionadas iniciaremos la charla filosófica donde todos participemos.

Iniciaremos examinando una a una cada pregunta para esclarecer su contenido (método socrático). 

Tomemos como ejemplo la pregunta "¿Qué es una buena comida?" Después de escuchar algunas consideraciones que esclarezcan la pregunta el profesor deberá: 1) examinar y retar las suposiciones escondidas o que sirven de base de la pregunta. 2) Examinar y explorar exhaustivamente los conceptos que están implicados en la pregunta. 

Por ejemplo, en la pregunta "¿Qué es buena comida?" algunas de las suposiciones contenidas son: Existe algo llamado comida. Existe algo llamado bueno. Existe algo que es la buena comida. Así pues, en un determinado momento alguien necesita preguntar: ¿Definitivamente existe la buena comida? ¿Hay tal cosa llamada comida? ¿Existe lo bueno? 

Muy probablemente todos estaremos placenteramente sorprendidos por la diversidad de respuestas, lo provocativo de éstas y como "abren los ojos" a nuevas perspectivas. 

Una de las máximas clave en la indagación filosófica es: el concepto sin examinar no vale la pena ser usado. En la pregunta "¿Qué es la buena comida?" las siguientes preguntas (entre otras) deben ser tocadas en algún momento de la conversación: ¿Qué es bueno? ¿Qué es comida? Al explorar esos conceptos, los participantes revelarán y articularán sus propias reflexiones sobre esos conceptos. También deberán revelarse los criterios usados y los esquemas de pensamiento, así como el instrumento para "medir" su validez y los procesos para hacer juicios de valor que hayan usado para determinar porqué un concepto es el concepto único que es. El separar los conceptos de la pregunta en cuestión, y examinarlos individualmente por un tiempo corto para más tarde en la plática unirlos nuevamente, proporcionará al grupo una perspectiva más enriquecedora a partir de la cual se explore más a fondo la pregunta en cuestión. 

¿Otra forma de explorar la pregunta? Buscar diferencias de tipo y diferencias de grado. 

¿Qué son las diferencias de tipo y cómo las encontramos? En nuestro ejemplo: "¿Qué es buena comida?", preguntarnos si es que existen diferentes tipos de comida y diferentes tipos de buena comida. Las respuestas pueden oscilar desde los diferentes tipos de comida con la que nos "atiborramos", hasta comida para el pensamiento, comida para el espíritu o comida para el alma. Los participantes deben ahondar en lo que estos tipos de comida tienen en común -los rasgos que comparten- y en lo que difieren. Durante el proceso, los participantes alcanzarán una perspectiva más amplia y profunda de lo que hace que la comida sea comida, y de lo que hace que una buena comida sea una buena comida, así como de lo que se considera al determinar que algo sea o no sea comida y que sea o no buena comida. 

¿Qué son las diferencias de grado y cómo las hallamos? Nuevamente, con nuestro ejemplo: "¿Qué es buena comida?", seguramente querrás preguntar: ¿Existe algo que podamos considerar como absolutamente buena comida? ¿Existe cualquier cosa que podamos considerar absolutamente bueno? ¿O es que lo "bueno" existe solamente en relación a algo -es que podemos hablar de éste concepto solamente en relación a cosas específicas (por ejemplo buena comida, buen comportamiento, buenas creencias, buenas acciones, buenas referencias)? Y ¿Podemos hablar de lo "bueno" solamente en relación a otros valores como malo, maldad o excelente? Por ejemplo, para que exista la buena comida ¿debe de existir la mala comida? ¿Tiene que existir una comida "maligna"? ¿O es que puede haber una serie de juicios de valor que vaya de lo malo a lo bueno, a lo magnífico a lo excelente? (¿o esta serie puede extenderse de lo bueno a lo estupendo a lo perfecto? ¿Podemos descartar lo malo completamente de nuestra serie?) ¿Cómo llegamos a estas valoraciones? ¿Es subjetivo, o existe la posibilidad de que aunque lleguemos a conclusiones muy distintas acerca de lo que es o no es buena comida, podamos tener en común la manera notablemente similar en que llegamos a estas determinaciones? ¿Existe la comida como un absoluto -lo que consideramos comida es solamente comida, o puede ser considerado como algo más? ¿Es que ésto depende del contexto? 

En todo momento los participantes deben ofrecer ejemplos específicos. Es importante retarnos y bajarnos de las nubes, de nuestras abstracciones y generalizaciones, para ofrecer ejemplos específicos que puedan respaldar aquello que consideramos como universales o generalidades. Los ejemplos concretos que ellos ofrezcan pueden ser de cualquier cosa que se nos ocurra (experiencias personales, situaciones imaginadas, algo que leyeron,etc). Así pues, en la plática sobre "¿Qué es buena comida?", si alguien diga con presunción que, "todos sabemos lo que es buena comida cuando la probamos", hay que pedirle un ejemplo específico que respalde ésta opinión. Después, todos los demás deberán aportar ejemplos específicos que apoyen o contradigan éste punto de vista (o que apoye y a la vez contradiga ésta opinión). 

Todos deberemos hacer un esfuerzo para poner en duda y explorar las perspectivas presentadas por otros y a examinar cualquier inconsistencia lógica aparente. El objetivo común es que todos lleguemos a ser interrogadores más expertos. 

El método socrático asegurará por sí mismo que las respuestas propuestas sean rigurosamente examinadas con profundidad, sin importar la dirección que el diálogo tome. Lo que importa es que tú y los demás participantes examinen las respuestas en una "forma decididamente socrática", esto es, explorando las suposiciones y los conceptos implicados en las respuestas, buscando las diferencias de grado y de tipo, las consistencias e inconsistencias lógicas, y presentando objeciones convincentes y puntos de vista alternativos. 

No se trata de buscar el consenso general. No hay la necesidad de tratar de forzar artificialmente algún tipo de acuerdo. De hecho, generalmente las diferencias en perspectivas son para el bien (yo nunca he conocido dos personas que compartan exactamente las mismas opiniones en ninguna cuestión). Lo más importante es que todos tengamos la oportunidad de articular y expandirnuestras perspectivas con mayor profundidad, de tener la oportunidad de ampliar nuestras habilidades del pensamiento crítico e imaginativo a la vez que descubrir "matices" en las que están en acuerdo o desacuerdo ( y en las que descubren porqué están en acuerdo o desacuerdo). 

Dicho lo anterior, espero envíes tus preguntas al grupo “Filomexibero”.

Muchas gracias por participar.

jueves, 23 de enero de 2020

La labor del humanista

La labor del humanista

Foro “Retos y perspectivas de las humanidades en México”, 21 al 24 de enero del 2020
Auditorio Luis Villoro, de la FFyL (avenida Juan de Palafox y Mendoza 410, Centro).
Facultad de Filosofía y Letras- BUAP
Lizzet González García
Docente en Liceo Reforma
lizzet@gnzlzgmail.com
wa: 2225501220

A partir del surgimiento de las ciencias del espíritu las Humanidades adquirieron el suficiente rigor para ser consideradas disciplinas importantes e integradoras de las demás disciplinas. No es que antes carecieran de rigor, simplemente fue hasta el siglo de las luces cuando se volteó a mirar al hombre como algo más que simple materia. De esta manera se abre camino para mirarlo como un ente incluso más complejo que una ecuación u operación matemática. Lejos de ser predecible y medible en sus acciones; el hombre antropológico, resulta ser un conglomerado de formas de actuar, de ser y de pensar que resultan de experiencias y vivencias propias, mismas que se derivan de un contexto único.
Con lo anterior quiero dar a entender que el hombre es un ser lo suficientemente complejo como para gastarnos la vida tratando de comprenderlo e incluso de regularlo; lo que hicieron las ciencias del espíritu fue mostrarnos una parte del hombre que también puede ser analizada, estudiada o abordada. Las humanidades tienen cimientos fuertes basados en parámetros de análisis antropológico que pueden ser de utilidad a nivel social.

Esa es la definición que he decidido adoptar al respecto de las disciplinas como la antropología, filosofía, arte, psicología, ética, política, sociología. Las humanidades son y fueron disciplinas que se encargan de un análisis profundo y serio del hombre y los diversos aspectos que engloba su paso por este mundo; desde estudios introspectivos del hombre hasta su actuar en las diversas estructuras sociales. 

Las humanidades deben seguir siendo ese análisis profundo, esa reflexión que conlleva a la elaboración de teorías explicativas del fenómeno social y antropológico, sin olvidar que cada uno de los hombres son contenedores de un contexto, experiencia y vivencias propias.

Decir que hoy las humanidades son dominio solamente de un grupo de intelectuales es inválido. Tomando en cuenta que un humanista se encuentra interesado en el análisis socio-antropológico, ¿de qué le serviría solo la teoría? El papel de un humanista debe involucrar realizar un cambio a nivel social; ésta debería ser la labor de los humanistas actuales, arriesgase a rebasar el nivel teórico, pues lo que le interesa finalmente es el bien común de la sociedad. Pero no solo interesa a los humanistas este bien común; demás personas se encuentran interesadas en un cambio y mejora social y esto les abre las puertas del humanismo.

Las humanidades son accesibles para cualquier persona sea cual sea su interés con respecto al hombre o la sociedad. Sí, las humanidades son del dominio público y su finalidad es, aunque suene redundante, humanizar al hombre. Esta humanización consiste en el hecho de poder vernos en el otro; algo así como la empatía; humanizarnos es convertirnos en seres empáticos con la suficiente capacidad de sumergirnos en el otro, conocerlo hasta el punto de experimentar la necesidad de ayudarlo a transformar su realidad.

Claro que cada uno de los humanistas tendrá opiniones diferentes sobre lo que hay que corregir dentro de la sociedad; para algunos será la política, para otros tendrá que ver con aspectos antropológicos; etc. Para mí tiene que ver con la educación; tengo la firme convicción de que utilizando las herramientas y estrategias correctas dentro de la educación la sociedad puede llegar a mejorar a niveles micro y macro.

Es válido revisar las diversas teorías nuevas y clásicas sobre educación que existen en nuestro país y en otros. El reto se encuentra en retomar las teorías que mejor se adapten a nuestros tiempos con la finalidad de formar alumnos que se puedan enfrentar a las exigencias del mundo actual. Para ello debemos tomar en cuenta la transversalidad y la multidisciplinariedad de los conocimientos que se imparten en un aula. 

El humanista que se dedica a impartir conocimientos en el aula debe asegurarse de ser lo más concreto y conciso posible al momento de aterrizar las diversas conceptualizaciones y abstracciones que a lo largo de sus estudios ha descubierto y aprehendido. Es bien sabido que algunas de las personas o la mayoría no comprenden las conceptualizaciones y abstracciones que se manejan en las humanidades y parece  ser esa la razón principal del desinterés y desconocimiento del actuar humanista, muy pocos lo conocen y lo comprenden. 

Ciertas conceptualizaciones propias del humanismo como lo son la ética, la moral y los valores; son necesarias dentro de nuestra sociedad y es parte de la labor humana propagarlas aterrizando cada uno de estos conceptos para que se puedan aplicar en la vida cotidiana.

El humanista debe mediar entre los conceptos más abstractos y la comprensión humana cotidiana, debe ampliar cada vez más sus parámetros de conocimientos multidisciplinarios para tener una mayor comprensión de lo que sucede en el mundo en el que vive. Debe mantenerse al día pero sobre todo consciente de que aún en la pluralidad social, se puede encontrar con singularidades  en cada uno de los sujetos con los que trata y convive día a día. 

Proyectos participantes:

México el árbol de los mil frutos.

Tlciudadana, la televisión para todos.

Temiki Radio.
Sphaera.

Asociación Filosófica de Puebla A.C. Ecos del Espejo
  

Foro “Retos y perspectivas de las humanidades en México”, 21 al 24 de enero de 2020 Auditorio Luis Villoro, de la FFyL(avenida Juan de Palafox y Mendoza 410, Centro). Facultad de Filosofía y Letras-BUAP.


Las humanidades hechos y razones.

Foro “Retos y perspectivas de las humanidades en México”, 21 al 24 de enero de 2020
Auditorio Luis Villoro, de la FFyL(avenida Juan de Palafox y Mendoza 410, Centro).
Facultad de Filosofía y Letras-BUAP.
José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP
robledomeza@yahoo.com.mx
wa: 2223703233

El foro fue convocado para llevarse a cabo en la Facultad de Filosofía yLetras de la BUAP con el nombre “Retos y perspectivas de las humanidades en México”. Aprovecharé la oportunidad para actualizar la discusión sobre la producción actual del conocimiento social y su relevancia para el desarrollo de una sociedad que cada día requiere y exige de mayores destrezas intelectuales en cada uno de sus individuos, independientemente de la actividad a la que se dediquen.

Si entendemos por “reto”, al que alude la convocatoria, a un“objetivo o empeño difícil de llevara cabo, y queconstituye porello unestímuloyundesafíoparaquienloafronta” (rae), y si son cuatro las temáticas que se propone para guiar las discusiones en torno a las humanidades: investigación, docencia y planes de estudio, vinculación y participación social y divulgación entonces derivemos las preguntas que consideramos relevantes en torno a las humanidades: 

a) ¿Qué investigar y cómo hacerlo?
b) ¿Qué enseñar y cómo hacerlo?
c) ¿Qué vincular y cómo hacerlo?
d) ¿Qué divulgar y cómo hacerlo?

Todas las preguntas giran en torno a “las humanidades”. Para proceder filosóficamente es necesario responder antes, las siguientes preguntas fundamentales:

1) ¿Qué son las humanidades? Esta pregunta nos obliga a preguntarnos:
2) ¿Qué han sido?
3) ¿Qué queremos que sean?

Hecho lo anterior debemos responder a las preguntas
4) ¿Cómo lo haremos?
5) ¿Cómo lo sabemos?

Estas preguntas son filosóficas porque implican tener una visión que involucra, al menos, las siguientes áreas de la tradición: metafísica, ética, política, epistemología e historia.

Es un hecho que las humanidades constituyen una cuestión que atañe directamente a quienes las cultivan y difunden pero también es de interés de los ciudadanos que las demandan como parte de su formación. La cuestión de las humanidades es complejo y esto puede apreciarse por las preguntas que se pueden formular en torno a ellas. A continuación formularemos algunas de ellas.

¿Qué son las humanidades? ¿Los ciudadanos tienen derecho a demandar que las humanidades formen parte de su educación? ¿Las humanidades son portadoras de todos los derechos de un ser humano? ¿En qué consisten la dignidad y los derechos humanos y cuál es su relación con las humanidades? ¿Cuáles el papel de las humanidades en el ejercicio de los derechos y libertades de las personas humanas? ¿Por qué es deseable la presencia de las humanidades en el sistema escolar?¿Quién puede estar “en contra” de las humanidades? ¿Qué significa estar “en contra”? ¿Por qué en pleno siglo XXI deben promoverse las humanidades? ¿Por qué hay tanta dificultad para una reforma racional sobre la enseñanza de las humanidades en todos los niveles del sistema escolar? ¿Qué es lo que está en juego? ¿Quién debe decidir sobre como difundir las humanidades?¿Hasta qué punto la sociedad está dispuesta a apoyarlas? ¿Qué es lo que se legisla (aprueba o prohíbe) en México? ¿Se puede cerrar los ojos ante la flagrante desigualdad de acceso a los servicios escolares? ¿Cuáles son las obligaciones del Estado mexicano con respecto a la difusión de las humanidades?

Características del debate actual

El 15 de mayo de 2019 se decreta la reforma del artículo 3º constitucional. Este artículo modificó significativamente la concepción que de la educación se tenía especialmente lo relativo a las humanidades que fueron explícitamente incluidas. Los conceptos filosóficos de persona, justicia, libertad, solidaridad, derechos humanos, igualdad sustantiva, cultura, obligatoriedad, gratuidad, universalidad, laicismo, honestidad, enseñanza, aprendizaje, docencia, valores y público son fundamentales en este texto. Estos conceptos exigen una redefinición en muchos de los aspectos operativos del sistema escolar: docencia, investigación, evaluación, planes y programas de estudio, extensión universitaria. 

En abril del 2002 aparece en la revista Nexos el artículo de Jacques Barzun “Adiós a las humanidades”. A continuación reproducimos los tres primeros párrafos: 

“¡Ay las humanidades! de dientes para afuera todo el mundo habla de su importancia, todo el mundo está de acuerdo en que no hay nada mejor que un humanista completo, pero lo cierto es que ni los estudiantes se humanizan en su contacto con las humanidades ni tampoco las eligen masivamente, y la opinión mayoritaria, aunque velada, es que las humanidades son sólo para quienes quieren dedicarse profesionalmente a alguna de sus ramas.

Si esto es cierto, y tengo muy buenas razones para creer que lo es, eso significa que la atención que se ha dedicado a las humanidades durante su larga y pública agonía ha estado mal dirigida. ¿En qué consiste la equivocación? Para empezar, ¿sabemos realmente cuáles son las humanidades? Por lo general se cuenta el estudio de la lengua y la literatura, la historia de las artes, la filosofía; en ocasiones, la historia, aunque eso depende del capricho de los científicos sociales; en cualquier caso no tiene mayor importancia. La triple división -ciencias, ciencias sociales, humanidades-, útil en términos de organización académica, contiene el germen del mal que ha infectado prácticamente todo intento de dar un nuevo impulso a las humanidades y hacerlas provechosas. El hecho de que se agrupen determinadas “materias” por su oposición a otras materias denominadas no humanistas ha dado lugar a que las humanidades se transformen, al igual que esas otras materias, en meras especializaciones. Como consecuencia, su propósito original se ha perdido o ha quedado pervertido.

Tan es así que la literatura y las artes se estudian ya de una forma puramente técnica. No se estudia poesía y narrativa o arte y música para recibir y disfrutar lo que en sí ofrecen, sino para poner en práctica algún complicado método que excluye cuidadosamente las sensaciones, el placer y la meditación. Estos “enfoques”, como se les denomina (y acertadamente puesto que no llegan al corazón del asunto), pueden ser o no adecuados para aquellos estudiantes que deseen especializarse en lo que alguna vez fue una materia humanística. Lo que importa no es su valor, sino que si las humanidades se convierten en otras tantas ciencias sociales o ciencias de cualquier clase, no puede esperarse que de ello resulte una mayor humanización.”

Los planteamientos de Barzun fueron antecedidos por un debate en los años 80s del siglo pasado. Este debate fue un giro que data del encuentro y la convergencia de varios fenómenos: la creciente especialización de estos saberes, el reorden de los territorios que abarcan antiguas disciplinas, la emergencia de nuevas disciplinas que exigían una definición sobre las particularidades de sus objetivos y procedimientos propios, el afán de producir sitios que hicieran posible el conocimiento multidisciplinario (ecología, urbanismo, teoría de sistemas, etc.). Una de las peculiaridades que caracterizan al desarrollo de las disciplinas contemporáneas es el creciente impacto que ejercen unas sobre otras -la sociología y la antropología sobre la historia, la politología sobre el derecho, la historia sobre la economía, etc.-, así como una separación creciente entre varios campos visibles que se distinguen no solo por sus objetos de estudio sino por la forma como fincan sus procedimientos y cobran legitimidad en tanto que saberes sociales. Grosso modo, y a costa de simplificarlos, se puede distinguir la demarcación de tres campos: a) las ciencias “duras” o “exactas”, cuyo cometido central es la reducción y elaboración de los referentes de la complejidad, b) las ciencias sociales, ligadas al estudio de la  acción social y la formación de decisiones; y c) las humanidades, cuyo objeto central es la producción de sentido y la autorreflexión sobre el ser humano (historia, filosofía, letras, estéticas, derecho, filología, antropología, comunicación, etc.).

Ninguna de estas definiciones es nueva. Al igual que el de “humanidades”, el termino ciencias “exactas” o de la “naturaleza” data del siglo XVII. El concepto de ciencias sociales es más reciente y se remonta al siglo XIX. Uno de los propósitos del foro seria precisamente recorrer la historia de los diversos significados que han adoptado estos conceptos para definir los diversos campos del saber. 

¿Qué tan pertinente resulta hoy en día la división de los saberes en campos que se nutren a sí mismos y se reproducen de esta manera?

En la última reforma al tercero constitucional, la función social de las humanidades se ha ampliado y se ha vuelto más compleja. Su espacio de recepción alcanza a todos los ámbitos de la educación primaria, media y superior. Su divulgación en los medios de comunicación convoca auditorios masivos. Su papel en la formación de identidades públicas es determinante. Son esenciales para el desarrollo de una ciudadanía auténticamente democrática, crítica y consciente de sus derechos y obligaciones. Hoy existe constitucionalmente un mayor respaldo a las humanidades y, por lo tanto, que las instituciones respalden su desarrollo y consolidación.Ciertamente, la constitución no lo puede todo.

Que este foro ayude a sistematizar conceptos y argumentos para disponer de herramientas de pensamiento, sobre las que mantener un debate intelectual honesto y riguroso. Es necesario promover un amplio debate público, con tiempos equitativos en los medios masivos de comunicación. Por ello, la necesidad impostergable de democratizar el tratamiento en torno a las humanidades. Abordar estos problemas implica enfrentar los dilemas que nos plantean el desarrollo científico y tecnológico, la razón y la libertad. No es posible formular la complejidad de las cuestiones asociadas con las humanidades en un maniqueo posicionamiento de “a favor” o “en contra”. 

Este es un documento general. Para cada cuestión planteada habrá una reflexión aparte.

Mtro. en Historia José Antonio Robledo y Meza, P.I. Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP y fundador y director del proyecto “México el árbol de los mil frutos”.
Miguel Nava, Coordinador de la Asociación Filosófica de Puebla A.C., “Ecos del Espejo”.
C. Mtra. en Filosofía UNAM Karla Pérez Rodríguez, profesora Escuela Preparatoria 2 de Octubre de 1968, BUAP y Secretaria de actividades y proyectos de la Asociación Filosófica de Puebla A.C., “Ecos del Espejo”.
Lic. en Filosofía BUAP Lizzet González García, profesora del Colegio Liceo Reforma.
Lic. en Filosofía BUAP Gonzalo Salgado Villa, profesor del Instituto de estudios superiores VW.
Estudiante del Colegio de Filosofía BUAP, Martín González Rojas, miembro de Sphaera.
Estudiante del Colegio de Filosofía BUAP, Angélica Guadalupe Salazar Ruiz, miembro de Sphaera.

Proyectos participantes:

México el árbol de los mil frutos.












Tlciudadana, la televisión para todos.







Temiki Radio.








Sphaera.

Asociación Filosófica de Puebla A.C. Ecos del Espejo





sábado, 28 de septiembre de 2019

Conversatorio México el árbol de los mil frutos (3) ¿De qué estamos hablando? ¿Hablar de “filosofía” es lo mismo que hablar de “filosofar”?



Conversatorio México el árbol de los mil frutos (3)
José Antonio Robledo y Meza

¿De qué estamos hablando?
¿Hablar de “filosofía” es lo mismo que hablar de “filosofar”?

Según el diccionario de la RAE:

Filosofía(Del lat. philosophĭa, y este del gr. φιλοσοφία)es un sustantivo, esto es, es una palabra con género inherente que designa una cosa. Equivale a nombre.Dicho esto uno puede preguntarse ¿qué tipo de cosa es la filosofía? Dejaremos para después esta cuestión.

El mismo diccionario señala que filosofar (Del lat. philosophāri, y este del gr. φιλοσοφεῖν philosopheîn) es un verbo intransitivo. Es examinar algocomofilósofo,o discurrir acerca de ello con razones filosóficas.“Filosofar” es un verbo, es una palabra que denota acción, estado o proceso. Atendiendo lo anterior filosofar puede definirse como “alguien examina (piensa) algo”; “alguien (un filósofo) examina (piensa) algo”. Ese pensar que un filósofo hace sobre algo se denomina filosofar.

Filósofos ha habido muchos a lo largo de la historia que han desarrollado una manera peculiar de pensar sobre muchas cosas. De hecho no hay objeto en el Universo sobre el cuál no se pueda filosofar. Se puede filosofar sobre el Universo mismo, o sobre un alfiler, o sobre la sociedad, o sobre el filosofar mismo (metafilosofía).

Gabino Barreda Flores


Siguiendo a Popper se puede filosofar sobre

1) el mundo de los objetos, no solo visibles, también cosas que escapan al ojo humano (el mundo de los objetos físicos); 

2) el mundo de los procesos mentales, conscientes o inconscientes. Donde irradia las sensaciones de dolor, placer y pensamiento (el mundo de las experiencias subjetivas); 

3) el conocimiento objetivo, donde se analiza los procesos mentales del mundo (los productos de la mente humana) todo lo que tiene que ver con la información: la transmitida naturalmente, la genética, y la transmitida por aprendizaje, la cultura;

4) todas las posibles relaciones e interacciones entre todo lo anteriormente mencionado y así sucesivamente… Las posibilidades de filosofar son infinitas.

Justo Sierra Méndez


Como advertía Cicerón en El Orador, para discutir sobre una cuestión es necesario establecer tres cosas:

1) si existe la cosa,
2) qué es la cosa,
3) cómo es la cosa.

En relación a la existencia del filosofar hay evidencias múltiples de lo hecho por los filósofos a lo largo de la historia. Hay suficiente información histórica al respecto.

Esta información histórica nos permite preguntar: ¿Qué hace el filósofo?

El filósofo produce filosofía mediante el filosofar. Filosofía es el nombre que recibe el producto del filosofar. La filosofía surge como producto del filosofar. Filosofar es lo que hacen los filósofos. Mediante el filosofar se produce filosofía. El filósofo mediante el arte de filosofar produce filosofía. El filósofo como todo artista crea filosofía. Como toda obra artística la filosofía produce interpretaciones.

Si un filósofo se “muestra” en su quehacer, en su pensar que produce pensamientos, entonces es conveniente llamar filosofar a este quehacer y filosofía a sus resultados. 

Nuevamente la historia nos muestra la gran variedad de resultados que han producido los filósofos. Pero así como podemos reconocer la gran variedad de pan que producen los tahoneros y podemos describir el proceso mediante el cual hace que todos los tahoneros sean tahoneros. El camino básico para producir el pan que todos los tahoneros necesitan dominar es el siguiente: mezcla, reposo, horneado, enfriado.

Socialmente los tahoneros son valiosos porque producen pan.

¿El filosofar es valioso o no? Este asunto de la valoración la dejaremos para después.

Pasemos al nivel de la acción o praxis en materia del filosofar.

Es necesario abordar las cuestiones de futuro para escoger las actividades que nos conviene hacer. Las siguientes son las preguntas orientadoras.

¿Es posible aprender a filosofar? ¿Qué hay que hacer para filosofar? ¿Cómo conseguirlo? ¿Quién es el responsable?

Partamos de la evidencia.

¿Hay quien filosofe? ¿Quién le enseñó? ¿Cómo le enseñó? ¿Es suficiente enseñar filosofía para que alguien aprenda a filosofar? 

¿Lo que se ha hecho hasta ahora merece laurel o codena?

¿Qué procede hacer en el contexto de la actual reforma educativa? ¿Quién debe hacerlo, dónde, cuándo, cómo…?

José Vasconcelos Calderón


viernes, 17 de mayo de 2019

De la ignorancia al pensar

José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP
Cel. 2223703233


Todo problema como tal nace cuando el espíritu se halla en una situación intermedia entre la ignorancia y el saber. No hay problema para el ignorante, como tampoco lo hay para el sabio. La noción misma de problema va unida a la de filosofía, es decir, de deseo o amor a la sabiduría.
Bréhier E. en El problema en filosofía contemporánea.



¿Qué debe saber hacer un estudiante que egresa de una universidad se le enseñe o no? La respuesta depende de la intención del estudiante en cuestión. ¿Quiere un certificado? ¿Quiere ser profesor? ¿Quiere aprender a pensar? De esta última cuestión me ocuparé.
Los humanes sabemos muchas cosas, tenemos información que nos interesa de muchos tipos: de valor histórico, de interés intelectual, de importancia práctica (tecnología) de profundo conocimiento teorético (filosofía, teología, geometría, matemáticas y ciencia) que nos procuran comprensión del mundo y el Universo; pero también reconocemos que es infinita nuestra ignorancia. Adquirimos conciencia de nuestra ignorancia por: a) el conocimiento adquirido en la vida cotidiana y en el campo de las ciencias; b) la reflexión que a cada paso que damos en la solución de un problema nos permite descubrir nuevos problemas incluso ahí donde creíamos estar en terreno firme.
¿Cómo adquirimos saberes y conocimientos? Al estudiar aprendemos; adquirimos saberes y conocimientos, y, con esto, desarrollamos las condiciones para formular nuevos problemas ya que el estudio al mismo tiempo que nos abre las puertas de los saberes y conocimientos, nos da conciencia de nuestra ignorancia. El estudio hace posible que adquiramos distintas habilidades y capacidades -como las de dudar y sorprendernos y la creatividad-. El estudio al ayudarnos a formular problemas nos conduce a pensar, a investigar. Por lo dicho, los humanes reconocemos que día a día crecen nuestros saberes y conocimientos pero al mismo tiempo que nuestra ignorancia es casi infinita. Y esta tensión entre saber e ignorancia se mantiene todo el tiempo.
Todo saber es para el pensador una fuente de problemas y es con problemas que se mantiene vivo el pensar. Son los problemas -la tensión entre saber, conocer e ignorar lo que le dan sentido al pensar. Después sigue el análisis del problema y los ensayos de solución y su correspondiente argumentación.
Una fuente del pensar nos lo proporcionan las contradicciones contenidas en nuestros saberes y conocimientos; otra son las contradicciones presentadas entre los saberes y los hechos a los que se pretende dar cuenta. Sea uno u otro el caso el problema es conceptual ya que si el problema viniera del mundo práctico esto nos obligaría a meditar, teorizar, especular, dando con ello lugar a conceptualizaciones.
Continuemos con un par de ejemplos. Imaginemos que nos preguntamos ¿Qué es la vida humana? Antes de ir por la respuesta es necesario saber qué tipo de pregunta se está uno haciendo. Y la pregunta que nos hacemos es conceptual ya que la pregunta: ¿Qué es la vida humana? exige una definición del concepto "vida humana". Y aquí surgen más preguntas. ¿Por qué puede uno preguntarse tal cosa? ¿Por qué es uno capaz de preguntarse tal cosa? ¿Eso tiene el sentido de por qué es necesario preguntarse tal cosa? La legitimidad de la pregunta es epistémica ya que el hombre siempre se ha mostrado como un animal curioso que sabe muchas cosas pero que también ignora muchas más. Otra pregunta derivada de la original sería: ¿Uno tiene el derecho de saber que es la vida humana? Esta pregunta apunta por la necesidad biológica de saberlo. ¿Es necesario saberlo? Esta pregunta apunta por las razones, esto es, por la necesidad de explicar por qué hay vida humana.
Hemos repetido varias veces el por qué tal o cual cosa lo que equivale a preguntarse por las causas de la vida humana, o en otras palabras, la vida humana es efecto de qué circunstancias. Finalmente podemos preguntarnos por las características de la vida humana ¿Cómo se manifiesta? ¿De qué manera? ¿En qué forma? ¿Qué sería un ejemplo de vida humana?
Ahora hagamos un pequeño ejercicio. Supón que eres astronautas, y que tu nave espacial cae en un planeta desconocido para ti. ¿Qué es lo que harías una vez recobrado el conocimiento? Lógicamente, las cuatro primeras preguntas que un humán haría en tales circunstancias serían: ¿dónde estoy?, ¿cómo lo sé?, ¿qué debo hacer?, ¿cómo le hago? Estas preguntas, fundamentales para el estudio de la existencia y por ende, para la supervivencia humana, son respondidas por las cuatro primeras ramas de la filosofía: metafísica (¿dónde estoy?, ¿de dónde vengo?, ¿a dónde voy?), epistemología (¿cómo lo sé?), ética (¿qué debo hacer?) y política (¿cómo le hago?).
¿Dónde estoy? Los aportes del pensar no me dirán si estoy en Cholula o en Ámsterdam o en otro lugar (aun cuando me dará las herramientas necesarias para averiguarlo); sin embargo, ayudará a comprender el dilema: ¿estoy en un mundo gobernado por leyes estables, firmes, cognoscibles, absolutas? ¿O estoy en un caos incomprensible? ¿Las cosas a mí alrededor son reales, o son sólo una ilusión? ¿Existen independientemente de mi voluntad o son creadas por mi mente? ¿Puedo cambiarlas según mi voluntad o no? De estas preguntas se ocupa la Metafísica, que es el estudio de la naturaleza de la existencia como tal.
¿Cómo lo sé? Como el humán no es omnisciente ni infalible, debe descubrir el mundo, averiguar qué es el conocimiento y cómo probar la validez de sus conclusiones al respecto. ¿Adquiere saber por un proceso racional o por una súbita revelación, o por instintos, o por acto reflejo? ¿Es la razón competente para descubrir la realidad o el humán posee alguna otra facultad superior o paralela a la razón? ¿Puede estar seguro de algo o está condenado a vivir en una duda perpetua? De todo ello se ocupa la epistemología, que estudia el conocimiento y el medio de adquirirlo.
¿Qué debería hacer? Las investigaciones a las dos primeras preguntas determinarán la respuesta a la tercera. ¿Qué es bueno y malo para el humán, y por qué? ¿Su preocupación debería ser alcanzar la felicidad o huir del sufrimiento? ¿Debería perseguir sus propias metas, o subordinarse a las de los demás? De ello se ocupa la ética, rama del pensar que estudia el modo en que un hombre debería comportarse.
A su vez, la respuesta que da la ética determina cómo el humán debería tratar con otros humanes, lo que involucra la cuarta rama de la filosofía, la política, directamente basada en las primeras tres, que define los principios de un sistema social adecuado.
Analiza cada pregunta y te percatarás que algunas tienen tanto componentes teóricos como prácticos. Lo dicho hasta aquí nos permite inferir que:
1) No hay problema sin ignorancia.
2) No hay problema sin conocimientos y saberes.
3) No hay pensar sin ignorancia.
4) No hay pensar sin conocimientos y saberes.
5) No hay pensar sin problemas, i.e., sin ignorancia y conocimientos y saberes.
Si retomamos la pregunta inicial ¿Qué debe saber hacer un estudiante que egresa de una universidad se le enseñe o no? concluyo que es el reconocimiento de que la ignorancia nos pone en el camino del estudio y de los problemas, y son el carácter y la cualidad de éstos -los problemas- juntamente con su análisis, la audacia y singularidad de las soluciones propuestas lo que determina el valor o falta de valor del pensar. Y una forma de problematizar es formulando preguntas así que un estudiante que aspire a formarse como pensador no debe conformarse con repetir soluciones sino, por el contrario, debe habilitarse como un formulador de preguntas.

Puebla, Pue., Plazas de Guadalupe
16 de mayo del 2019

México el árbol de los mil frutos tiene sitio web

Acompáñanos a nuestro sitio donde encontrarás todo el contenido al día como se hacía en éste blog. Da click en la imagen: