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lunes, 4 de noviembre de 2024

La necesaria trasformación de la universidad pública mexicana

La necesaria trasformación de la universidad pública mexicana

José Antonio Robledo y Meza

 

Que en lo sucesivo una plena libertad de conciencia, una absoluta libertad de exposición y de discusión, dando espacio a todas las ideas y campo a todas las inspiraciones, deje esparcir la luz por todas partes y haga innecesaria e imposible toda conmoción que no sea puramente espiritual, toda revolución que no sea meramente intelectual.  Gabino Barreda, Oración cívica, 1867.

 

Del 14 de marzo del 2019 al 30septiembre del 2024 -72 meses de gobierno de la Cuarta Transformación- suman casi 30 las reformas que, por decreto, han modificado a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Todas ellas en alguna medida están relacionadas con un cambio en la forma de gobierno. De un régimen oligárquico de poder a otro donde se ha incrementado notablemente el poder en público; un poder activo, informado, consciente de sus derechos, que puede hacer uso público de la razón a través de la discusión y haciendo lo público cada vez más público.

Mediante el programa conocido como Cuarta Trasformación se han hecho caer muchas de las fortificaciones del poder invisible (poderes fácticos). El poder, como la naturaleza, ya no es secreto para el hombre.

México ha avanzado hacia la democracia con la propuesta de construir una Nueva República fincada en el respeto a los derechos humanos y acompañado de políticas públicas que incrementen día a día el mayor bienestar de los mexicanos. Estos dos son los grandes canales a través de los cuales se pusieron los cimientos teóricos de la democracia y el humanismo mexicano.

El poder democrático -ejercido por el conjunto de los individuos es una de las principales reglas de ese régimen- atribuye el derecho de participar directa o indirectamente en la formación de las decisiones colectivas, lo que exige el conocimiento de la sociedad.

Es en este contexto que se hace necesaria una trasformación de la universidad pública mexicana. Debe transformar sus funciones de docencia, investigación y extensión, así como el de su estructura política-burocrática. Trasformar la universidad para hacer posible una Nueva República fincada en el principio de la Soberanía del Pueblo.

El universitario como el ciudadano deben “saber”, o por lo menos debe estar en condiciones de saber. A la universidad toca la misión de autoeducar a sus miembros y educar a la ciudadanía.

En una sociedad democrática las personas deben saber hacer un libre uso de la razón sin poseer otra fuerza más que de los buenos argumentos y la autoridad debe protegerlos. Para ello la autoridad debe reconocer los derechos humanos, entre los cuales el primero -de los que derivan los demás- es la libertad de opinión. Porque si bien la autocracia tiene necesidad de ciudadanos pasivos, la democracia sobrevive sólo si cuenta con un número cada vez mayor de ciudadanos activos.

 

robledomeza@yahoo.com.mx

2223703233

 

miércoles, 19 de abril de 2023

La justicia social y la excelencia intelectual objetivos de la universidad pública mexicana

La justicia social y la excelencia intelectual objetivos de la universidad pública mexicana

José Antonio Robledo y Meza

 

¿Cómo armonizar la excelencia intelectual con la justicia social en las actuales universidades públicas?

El compromiso del aprendizaje superior hacia la verdad exige fidelidad para con la realidad física, la dedicación a la sencillez teórica, el poder de explicación, la elegancia conceptual y coherencia lógica. Es de importancia que los cánones de verdad sean autocorrectivos y objetivos.

Por otro lado, el aprendizaje superior debe comprometerse con la comprensión y solución de los problemas sociales, de gobierno, de industria, de agricultura, de trabajo, de materia prima, de relaciones internacionales, de educación, de salud, etc., y estos compromisos exigen desarrollar pericias cada vez más compleja. Los aprendices deben participar de manera cada vez más responsable a encontrarse con los conflictos sociales existentes.

Se justifica hoy día seguir distinguiendo el mundo académico del mundo práctico y señalar que el aprendizaje superior debe centrarse en la investigación y conjuntarla con los objetivos políticos de una república democrática para poder formularlos e indicar cómo podían lograrse mejor.

En México a las funciones de la educación superior de conservar, enseñar y extender los límites del aprendizaje superior se adoptó la función de servicio público. La justificación de la educación superior no se encuentra en el sólo conocimiento transmitido a los estudiantes, ni en la oportunidad para la investigación proporcionada sino en la unión de los jóvenes y viejos en la consideración “imaginativa y creativa” del aprendizaje. La atmósfera de inquietud que surge de la imaginación creativa transforma el conocimiento. En una atmósfera así, un hecho deja de ser un hecho en sí mismo y adopta una investidura de potencialidades ilimitadas.

Es de fechas remotas el haber puesto el aprendizaje superior en la lista de los proyectos gubernamentales e industriales más importantes. Hoy día la posibilidad de que las universidades públicas de sobrevivir y tener un significado es que su organización y funciones responden a las personas que las rodean. Deben ser tan dinámicas y plásticas como el mismo orden social. La universidad pública como productora de conocimientos no puede escapar al servicio.

Observar lo que ocurre en el mundo real nos lleva a considerar que las universidades se han convertido en parte integral de la sociedad a la cual deben servir. El conocimiento creado por la universidad moderna no puede desconocer su responsabilidad para aplicar dicho conocimiento en la sociedad y el mundo.

En conclusión, es inevitable considerar que son dos los objetivos de la actual universidad pública: la excelencia intelectual y la justicia social.

Para armonizar la excelencia intelectual y la justicia social, es necesario desplazar de las universidades públicas a las estructuras burocráticas que durante años han visto a sus presupuestos como botín.

 

robledomeza@yahoo.com.mx

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