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martes, 31 de mayo de 2022

La música y la física danzan (segunda y última parte)

La música y la física danzan (segunda y última parte)

José Antonio Robledo y Meza




Y valoro por encima de todo las analogías, mis maestras más fiables. Conocen todos los secretos de la naturaleza, y donde menos deberían ignorarse es en geometría.

 Johannes Kepler


Einstein es famoso por el don de trascender las limitaciones de las matemáticas mediante la intuición física. Improvisaba recurriendo a experimentos mentales, que le proporcionaban una imagen mental del resultado de experimentos irrealizables. Por ejemplo, Einstein imaginó qué se sentiría cabalgando un rayo de luz. También solía recurrir a la música; Einstein tocaba el piano. Elsa, su segunda esposa, contó que «la música le ayuda cuando está pensando en sus teorías. Se va a su estudio, vuelve, toca unos cuantos acordes en el piano, anota algo y vuelve a su estudio.» Por un lado, Einstein aplicaba el rigor matemático, y por otro la creatividad y la intuición. Era un improvisador igual que Mozart. Como Einstein dijo una vez: «La música de Mozart es tan pura y bella que la contemplo como un reflejo de la belleza intrínseca del universo».

En los últimos discos de Coltrane estaban estos tres: Stellar Regions, Interstellar Space y Cosmic Sound. Coltrane juega con la física en su música y comprendió correctamente que la expansión cósmica es una forma de antigravedad. En los conjuntos de jazz, la fuerza «gravitatoria» emana de la sección rítmica: el bajo y la batería. Los temas de Interstellar Space son una majestuosa exhibición de los solos expandidos de Coltrane liberándose de la atracción gravitatoria de la sección rítmica. Fue un innovador en la música, con la física en la yema de los dedos. No obstante, aquello no era nuevo. Estaban volviendo a representar la conexión entre música y física establecida milenios antes, cuando Pitágoras —el Coltrane de su tiempo— develó por primera vez la matemática de la música. La filosofía de Pitágoras se sintetizaba en que «el número lo es todo», y la música y el cosmos no eran más que manifestaciones de este principio. En la matemática de las órbitas planetarias sonaba «la música de las esferas», con una armonía constituida por los tonos de una cuerda vibrante.

Leer el libro de Stephon es revisitar el mundo antiguo donde la música, la física y el cosmos eran una sola cosa. Veremos que Pitágoras y otros empezaron a comprender el sonido, y cómo sus ideas y prácticas, en las mentes de grandes pensadores como Kepler y Newton, se desarrollaron en nuestra actual comprensión de la dinámica de cuerdas y ondas. Veinticinco siglos después, los autores de la teoría de cuerdas están atareados investigando cómo emplear cuerdas fundamentales para unificar las cuatro fuerzas de la naturaleza. Pero ¿cuántos de ellos recuerdan o reconocen la importancia de que una de las ecuaciones centrales de su teoría, la ecuación de onda, hunde sus raíces en la búsqueda de la conexión universal con la música?

El libro es un ejercicio sobre la potencia de las analogías. Al reconectar las disciplinas de la física y la música a través de la analogía, podemos entender la física a través del sonido. La armonía y la resonancia son fenómenos universales que pueden servir para explicar la dinámica del universo primordial. Descubriremos que un cúmulo de datos cosmológicos revela que hace alrededor de 14.000 millones de años un conjunto relativamente simple de pautas sonoras dio lugar a estructuras como las galaxias y los cúmulos de galaxias, lo que en última instancia permitió la formación de planetas y la aparición de la vida misma. El libro considera los orígenes cuánticos de la vida.

Junto con las matemáticas, una de las herramientas más poderosas a la hora de develar los secretos de las ciencias teóricas consiste en simplificar el sistema y tomar prestada una analogía de una disciplina que a primera vista no parece guardar ninguna relación. En los límites de estas analogías, donde se requiere más investigación, es donde encontramos nuevas vías de descubrimiento. Es como el salto interdisciplinario de la orilla de la ignorancia a la orilla del conocimiento, mientras el ancho río de la vida sigue discurriendo.

Dice Stephon: “Quiero promover la idea de que la física puede entrar en una nueva era más abarcadora e interdisciplinaria: una física improvisativa. Basada en las analogías cruzadas, la física improvisativa empuja las fronteras disciplinarias hasta los límites de la analogía.”

Leer el libro de Stephon es un viaje donde se pueden conocer a figuras influyentes; sacar partido de los compases y ritmos de la teoría musical; seguir la evolución de la estructura de nuestro universo; crear una analogía entre la física y la música. No disponer de una analogía adecuada y necesitar cálculos rigurosos para aclarar las cosas es parte del viaje.

Para escuchar: John Coltrane, Alice Coltrane, Cosmic Music, 1969



viernes, 13 de septiembre de 2019

Historia y significado del 16 de septiembre. Quinta y última parte

Historia y significado del 16 de septiembre. Quinta y última parte
José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP
WA: 2223703233



Mural de Arturo García Bustos en las escalinatas del Palacio de Gobierno de Oaxaca

En 1871 Juárez celebró las fiestas en el Teatro Nacional de la ciudad de México. Las ceremonias se realizaron como venía haciéndose años antes: después de escucharse discursos y poesías, así como algunas piezas de música y canto, el presidente a las once de la noche vitoreó la Independencia, retirándose ante los acordes del Himno Nacional. Las bandas de música recorrieron las calles tocando el himno hasta la Plaza de la Constitución, en donde se quemaron fuegos artificiales.

 
Detalle del mural de José Clemente Orozco, Juárez, el clero y los imperialistas, ubicado en el Museo Nacional de Historia - Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Escucha la quinta parte de la obra de teatro Coatl y Cuatli de Felipe Galván.



En 1887 Porfirio Díaz trajo a la ciudad de México la campana de Dolores y en Palacio Nacional se convirtió en el primer presidente en tocarla. Convocó a que el 15 por la noche se celebrara la Gran Fiesta Nacional, día de su cumpleaños.

En 1910 Con Porfirio Díaz se realizan la fiesta con mayor fastuosidad y pomposidad de la historia y en1912 con Francisco I. Madero la celebración vuelve a tener la sencillez original.

En 1940 Lázaro Cárdenas del Río encabeza la ceremonia en Dolores Hidalgo.

En 1960 Adolfo López Mateos ordenó la construcción de 31 réplicas idénticas a la campana original, las cuales se hacen tañer en todas las capitales de la República Mexicana cada 15 de septiembre.

Detalle del mural de Diego Rivera “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central”

Barreda y el 16 de septiembre

Sepulcro de Gabino Barreda en la Rotonda de las Personas Ilustres.

El día 16 de septiembre de 1867 en la ciudad de Guanajuato un personaje de primera importancia en nuestra historia, aunque un poco olvidado, y líder ideológico del juarismo pronuncio la famosísima “Oración cívica” que en sus dos primeros párrafos pinta el significado de la conmemoración que una vez vamos a celebrar. Sus palabras adquieren un significado político muy relevante en los días que corren en este año de 2019.

Conciudadanos: En presencia de la crisis revolucionaria que sacude al país entero desde la memorable proclamación del 16 de septiembre de 1810; a la vista de la inmensa conflagración producida por una chispa, al parecer insignificante, lanzada por un anciano sexagenario en el oscuro pueblo de Dolores; al considerar que después de haberse conseguido el que parecía fin único de ese fuego de renovación que cundió por todas partes, quiero decir, la separación de México de la Metrópoli Española, el incendio ha consumido todavía dos generaciones enteras y aún humea después de cincuenta y siete años, un deber sagrado y apremiante surge para todo aquel que no vea en la historia un conjunto de hechos incoherentes y estrambóticos, propios sólo para preocupar a los novelistas y a los curiosos; una necesidad[1] se hace sentir por todas partes, para todos aquellos que no quieren, que no pueden dejar la historia entregada al capricho de influencias providenciales, ni al azar de fortuitos accidentes, sino que trabajan por ver en ella una ciencia, más difícil sin duda, pero sujeta, como las demás, a las leyes que la dominan y que hacen posible la previsión de los hechos por venir, y la explicación de los que ya han pasado. Este deber y esta necesidad, es la de hallar el hilo que pueda servirnos de guía y permitirnos recorrer, sin peligro de extraviarnos, este intrincado dédalo[2] de luchas y resistencias, de avances y de retrogradaciones, que se han sucedido sin tregua en este terrible pero fecundo periodo de nuestra vida nacional: es la de presentar esta serie de hechos, al parecer extraños y excepcionales, como un conjunto compacto y homogéneo, como el desarrollo necesario y fatal de un programa latente, si puedo expresarme así, que nadie había formulado con precisión pero que el buen sentido popular había sabido adivinar con su perspicacia y natural empirismo; es la de hacer ver que durante todo el tiempo en que parecía que navegábamos sin brújula y sin norte, el partido progresista, al través de mil escollos y de inmensas y obstinadas resistencias, ha caminado siempre en buen rumbo, hasta lograr después de la más dolorosa y la más fecunda de nuestras luchas, el grandioso resultado que hoy palpamos, admirados y sorprendidos casi de nuestra propia obra: es, en fin, la de sacar, conforme al consejo de Comte, las grandes lecciones sociales que deben ofrecer a todos esas dolorosas colisiones que la anarquía, que reina actualmente en los espíritus y en las ideas, provoca por todas partes, y que no puede cesar hasta que una doctrina verdaderamente universal reúna todas las inteligencias en una síntesis común.[3]
El orador a quien se ha impuesto el honroso deber de dirigiros la palabra en esta solemne ocasión, siente, como el que más, el vehemente deseo de examinar, con ese espíritu y bajo ese aspecto, el terrible período que acabamos de recorrer, y que políticos mezquinos o de mala fe, pretenden arrojarnos al rostro como un cieno infamante para mancillar así nuestro espíritu y nuestro corazón, nuestra inteligencia y nuestra moralidad, presentándolo maliciosamente como una triste excepción en la evolución progresiva de la humanidad; pero que, examinado a la luz de la razón y de la filosofía, vendrá  a presentarse como un inmenso drama, cuyo desenlace será la sublime apoteosis de los gigantes de 1810, y de la continuada falange de héroes[4] que se han sucedido, desde Hidalgo y Morelos,[5]hasta Guerrero e Iturbide;[6] desde Zaragoza y Ocampo,[7] hasta Salazar[8] y Arteaga,[9] y desde éstos hasta los vencedores de la hiena de Tacubaya[10] y del aventurero de Miramar.[11]

CONCLUSIONES

El ritual de la celebración del 16 de septiembre tiene la carga de la reiteración de la reconciliación nacional y a lo largo de su historia ha permitido definir distintos tipos de intencionalidades políticas conjugando los tiempos de la historia.

Se reitera la unidad nacional recordando los hechos históricos constituyentes de la nación y se formulan objetivos a alcanzar.

El condimento esencial de la ceremonia es la recreación emotiva de los mejores momentos de la nación cuyos protagonistas son los héroes realizando acciones heroicas, especialmente se recuerda a Hidalgo –Padre de la Patria- conduciendo al pueblo a su emancipación política con respecto a España.

¿Pero cómo se ha realizado este ritual? Dar respuesta a esta pregunta remite a la historia de la visión que las generaciones pasadas han tenido sobre los hechos que nos constituyeron y constituyen como nación.

La peculiaridad de la conmemoración está definida por rasgos harto significativos:

1) Es la única conmemoración civil de carácter popular que sintetiza en un solo momento aspectos de la identidad nacional. El sentir popular está apegado a los ideales de soberanía, libertad e independencia.

2) Engrana, incorpora y resuelve en un solo momento aspectos que se le han ido agregando a lo largo de la historia. El rito revela las formas en que el país ha celebrado su historia. Uno de los simbolismos más sobresalientes en el ceremonial es la reunión masiva y espontánea de la población en el Zócalo.

3) Combina diversos elementos históricos.

4) Incorpora, en forma de arenga, el llamado a la sedición que hace Miguel Hidalgo y Costilla para levantarse contra el régimen colonial. Este llamado es origen y esencia de la más importante fiesta patria y es el elemento central de la festividad y es lo que hace único a este festejo en el mundo.

5) La arenga es la comunión entre el gobierno y el pueblo que reproduce la adhesión, el consenso, el acuerdo de defender la Independencia nacional.

6) Asimila el proceso por el cual Agustín de Iturbide promueve la jura del acta de Independencia en todas las regiones del país.

7) Reproduce las formas características que distintos estratos de la sociedad adoptan para festejar: los carros alegóricos, las representaciones teatrales, los recitales poéticos, los convivios y banquetes, la algarabía popular.

8) El rito se ha llevado a cabo desde 1812 hasta nuestros días.

Escucha la sexta y última parte de la obra de teatro Coatl y Cuatli de Felipe Galván.



También te invito a leer el libro: Gabino Barreda y el mitologema liberal

Descarga Barreda y el Mitologema Liberal Aquí

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[1] Este deber y necesidad marca la visión histórica de Barreda.
[2] Laberinto.
[3] Esta síntesis común no alude a la serie de fracasos políticos a los que Rabasa hace mención: “Así fue cómo por dos actos sucesivos –(disolver el Congreso y la creación de la Junta Instituyente), y cuando se iniciaba en el espíritu público el respeto a la autoridad investida de los poderes de la nación, Iturbide destruyó todo principio de autoridad suprema y quitó los fundamentos de la suya propia, primero atentando contra la representación investida del poder nacional y después usurpando ese poder para la investidura de una asamblea sin origen legal ni autoridad alguna. La idea democrática fue así destruida en germen; la fe en los principios que la alimentan vaciló desde entonces.
Cinco meses después tocó su turno de desprestigio a la autoridad fundada en la fuerza. Una revolución rápida como pocas, sin grandes esfuerzos ni notables hechos de armas, casi sin encontrar resistencias, dio al traste con el principio y lanzó al emperador del territorio nacional. En menos de un año, los pueblos habían perdido la fe en el derecho y el respeto a la fuerza, y con la eficacia de las lecciones de la experiencia habían aprendido a burlarse de las promesas del uno y a despreciar las amenazas del otro.” (Rabasa, Emilio: 1968 (1912). La constitución y la dictadura. México, Porrúa, 5-6)
[4] Héroe. (Del lat. heros, -ois, y éste del gr. heros.) m. Entre los antiguos paganos, el nacido de un dios o una diosa y de una persona humana, como Heracles (Hércules). II Varón famoso por sus hazañas o virtudes. II El que lleva a cabo una acción heroica. II Persona principal de todo poema, drama, ópera, novela o película en que se representa una acción, aventura edificante o gesta. II Cualquiera de los personajes de carácter elevado en la epopeya.
HEROICO, CA. (Del lat. heroicus, y éste del gr. heroikós.) adj. Aplícase a las personas famosas por sus hazañas o virtudes, y por ext., dícese también de las acciones. II Perteneciente a ellas. II Aplícase también a la poesía en que se narran hechos memorables.
[5] Insurgentes y muertos por su participación en la insurgencia.
[6] Firmaron el acta de independencia.
[7] Vinculados con la Reforma.
[8] Carlos Salazar (1829-1865) combatió la invasión estadunidense (1847), fue liberal en la revolución de Ayutla (1854) y en la guerra de los tres años (1858-1860), luchó contra la invasión francesa y el Imperio. Participó en la batalla del 5 de mayo. Acompañó a Juárez en su viaje hacia el norte. Fue fusilado por los proimperialistas.
[9] José María Arteaga (1827-1865). Combatió la invasión norteamericana, fue fusilado por tropas imperialistas.
[10] Leonardo Márquez.
[11] Maximiliano de Habsburgo.

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