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domingo, 6 de febrero de 2022

Pueblo Soberano ¿existe? ¿es percibido?

Pueblo Soberano ¿existe? ¿es percibido?

Mtro. José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP

 

Preámbulo

La lógica (logos, criterio racional vs mito[1]) es una técnica de la argumentación, pero no hay que concebirla solo como eso. La lógica es una teoría de las relaciones más generales y simples que se dan entre los objetos. Es mediante la lógica que pueden establecerse analogías sorprendentes como, por ejemplo, el asociar las teorías de la física con el jazz como lo hizo Stephon Alexander en su libro El jazz de la física. Es mediante la palabra (logos) que puede esclarecerse el significado de los conceptos; hay que hacerlo así porque la palabra -el logos- comunica, el logos se refiere a lo que se lee, se transmite, lo que es dicho. De esta manera, ¿qué queremos comunicar, a qué nos referimos cuando hablamos de Pueblo Soberano? ¿A qué nos referimos cuándo hablamos de Pueblo Soberano?

Así como Hamlet, el personaje creado por Shakespeare, existe como objeto producido por la mente humana y es en el teatro que cobra vida, Pueblo Soberano es también un objeto producto de la mente humana y que a lo largo de la historia se ha representado como objeto mental. Hamlet como Pueblo Soberano son meta-objetos que producen formas de ser.

Considerando lo anterior, ¿qué queremos comunicar cuando hablamos de Pueblo Soberano? ¿A qué nos referimos cuándo hablamos de Pueblo Soberano? ¿Pueblo Soberano es percibido o solo concebido? ¿Pueblo Soberano ES o solo EXISTE?

Usaremos la lógica para responder a estas preguntas, pero para ello es necesario responder antes la siguiente pregunta: ¿qué tipo de objeto es Pueblo Soberano?

Significado de Objeto

¿Cuál es la lógica de Objeto? Esta es la cuestión que responderemos y que analizaremos en forma de pregunta ¿qué es Objeto?

El término “objeto” es polisémico; son varios los usos que de él se hacen tanto en los lenguajes ordinario, científico y filosófico.

La palabra objeto es de origen latíno “obiectus”, formada del prefijo “ob” que significa “encima” y el verbo “iacere” que expresa “arrojar”; la palabra obiectus designaba a todo aquello que se podía tirar o lanzar. Es así que en la antigüedad se le llamó objeto a todo aquello que podía pasarse de mano a mano,​ arrojarse, lanzarse o intercambiarse. Los objetos podían manipularse libremente puesto que carecían de razón, sentimientos u opiniones; en pocas palabras un objeto es todo aquello que no tiene vida y, por lo general, hace referencia a un cuerpo o materia inanimada. Un objeto se caracteriza por percibirse a través de los sentidos, independientemente de cuál sea usado, logra ser identificado. Ejemplos de objetos los daremos más adelante.

Hay un primer nivel de objetos físicos, visibles y también que escapan al ojo humano (el Sol, las nubes, las piñas, las partículas elementales (piones, muones)[2], agujeros negros, etc). Son objetos que producen o no sensaciones.

De esta manera hay objetos físicos, productos de las experiencias subjetivas y productos de la mente humana.

Los objetos físicos son aquellos que pueden potencialmente identificarse por los sentidos.

Un segundo nivel de objetos son productos de las experiencias subjetivas, de los procesos mentales, conscientes o inconscientes; es aquí donde se producen las sensaciones de dolor (de cabeza, por ejemplo), placer (caricias) y pensamiento (conceptos). Los objetos subjetivos dependen de la sensibilidad de cada sujeto.

Hay también una tercera clase de objetos que son productos de la mente humana, objetos que se hallan únicamente en el la mente humana, en forma de conceptos y sistemas conceptuales y que llamamos conocimiento objetivo (teorías científicas), donde se analizan los procesos mentales del segundo nivel creando analogías con la información disponible. Información transmitida naturalmente, genéticamente, y la transmitida por aprendizaje, la cultura (Pueblo Soberano). Finalmente, los

Un objeto también se presenta en el ser humano por medio de la mente. Los objetos mentales forman parte de los saberes y del mundo de ideas que los humanes han desarrollado en su consciente e inconsciente. Ejemplos: amistad, número, triángulo, energía, tiempo…

De lo dicho, se denomina como objeto a todo lo que puede ser materia de conocimiento, sensibilidad o saber de parte del sujeto (conciencia), o incluso él mismo (autoconciencia). En principio todo objeto hace alusión a todas las cosas que puede ser captadas por los sentidos o conocido por la razón. No se debe de olvidar que los sentidos –vista, olfato, oído, tacto, gusto- permiten que el hombre pueda percibir todo aquello que le rodea, ya que al poder sentir el objeto puede ser representado en su mente en forma de perceptos y éstos son la base en la construcción de conceptos, proposiciones, argumentos e ideas; también puede suceder de forma inversa ya que las invenciones se crearon porque un objeto paso de lo abstracto a lo sensible, como, por ejemplo: computadores, teléfonos, televisores, entre otros.

La polisemia del término “objeto” queda ejemplificada con los ejemplos que a continuación daré.

Suele decirse que el objeto es el fin a que se dirige o encamina una acción u operación. De esta manera el término “objeto” puede ser considerado como sinónimo de objetivometa, intención que un individuo pretende lograr a través de sus acciones o decisiones. El objeto de cada individuo puede estar vinculado a diversas áreas, bien sea a nivel personal, laboral, ya que se ajusta a las aspiraciones o propósitos que el individuo busca para alcanzar el bienestar propio y el de su familia. Por ejemplo: para el próximo año mi objeto es emprender un negocio con mis amigos.

Se considera objeto a los propósitos o finalidades que contempla una organización como parte de su misión, permitiéndola crecer y desenvolverse mejor dentro del mercado, y para ello es esencial la venta de productos cualitativos, es decir, productos que superen el control de calidad, satisfaciendo a los clientes a través de productos que cumplan con las necesidades de ellos.

En filosofía el término “objeto” fue introducido por los escolásticos, para identificar el contenido de un acto intelectual o perceptivo; el objeto para ser reconocido se debe de representar en la mente o en la razón. Los escolásticos añadían que todo “ser objetivo” era un contenido propio del alma, y no una cosa externa a ella. Se entiende como aquella representación dada en la mente o la razón. No es algo físico o material, por el contrario, proviene del alma y de lo inmaterial. Descartes, Hobbes y Kant, definen el objeto como el resultado obtenido a través del intelecto y el pensar. Descartes y Hobbes, extendieron el significado de objeto, ya que fue aplicado no solo al contenido del acto intelectual, sino a la cosa o ente representado, que se considera exterior al alma. Así se refiere a: 1) una cosa (ontología: objeto concreto u objeto material), todo individuo sustancial dotado con todas sus propiedades sustanciales, en particular la propiedad de cambiar. 2) un constructo (epistemología: objeto conceptual u objeto ideal), la clase de equivalencia de procesos cerebrales.

En ciencias puede hacer referencia a: 1) el objeto físico (a veces denominado simplemente objeto o cuerpo); en física, agregado de materia ordinaria que es tratado como si fuese un único cuerpo. En astronomía, por ejemplo, es toda entidad física significativa, asociación o estructura que la ciencia ha inquirido que existe en el universo (el sol, la luna y las estrellas, agujeros negros y de gusano) son catalogados como objetos. Desde octubre de 2012, la misión Kepler ha descubierto más de ochocientos planetas extrasolares (se estima que su número en nuestra galaxia es del orden de un billón), por no hablar de todos los objetos nuevos descubiertos desde Newton: las galaxias, los cúmulos de galaxias y la esquiva materia oscura. 2) El tema, proceso o experimento que se estudia; es el elemento en torno al que gira la investigación, su centro. Un ejemplo es la lluvia que puede ser el objeto de una investigación meteorológica. 3) El objeto de estudio es la materia o asunto en el cual se ocupa una ciencia, por ejemplo: las ciencias sociales se ocupan de estudiar los procesos sociales y culturales producto de la actividad humana y de su relación con la sociedad. 4) Es la materia que desea investigar, descubrir, y comprender para incorporarla a los saberes. En la astronáutica, objeto es cada uno de los reales o supuestos aparatos voladores de forma más o menos parecida a la de un plato invertido, que parecen haber sido visto por algunos habitantes de la tierra, es lo que se conoce con la sigla de OVNI.

El término “objeto” en gramática tiene la función de accionar el verbo en la oración. Se divide en objeto directo e indirecto. El primero de ellos representa a quien recibe directamente la acción del verbo mientras que el segundo es quien es perjudicado o beneficiado por este de modo indirecto. Con el objeto directo se responde a las preguntas ¿qué?, ¿a quién?, y puede ser sustituido por los pronombres lo, la, los, las. Carlota derroto a Andrea en el concurso de modelaje. ¿A quién le gano Carlota?, a Andrea. Carlota la derroto en el concurso de belleza. Por otro lado, el paso de la oración a la voz pasiva, el objeto directo se convierte en sujeto paciente. Por ejemplo: Carlota derroto a Andrea en el concurso de belleza, pasa a ser Andrea (sujeto paciente) ha sido derrotada por Carlota en el concurso de belleza. El objeto indirecto o complemento directo es el individuo o cosa sobre el que recae la acción del verbo de manera indirecta. Este tipo de complemento u objeto permite responder a las preguntas: ¿a quién/ qué? o ¿para quién?, asimismo puede sustituirse por los pronombres le, les, y en algunos casos se. Carlota le compro un regalo a su abuela. ¿A quién le compro un regalo?, también se puede decir de la siguiente manera; a su abuela Carlota le compro un regalo.

En lingüística puede referirse al objeto directo (o complemento directo en gramática tradicional), función que desempeña un constituyente sintáctico diferente del sujeto gramatical, que es requerido obligatoriamente por un verbo transitivo.

El objeto semántico, es todo aquello sobre lo que un sujeto puede llevar a cabo una acción.

El objeto jurídico hace referencia a las pautas, derechos y obligaciones establecidas dentro de un contrato. El objeto jurídico otorga poder de intervención sobre una propiedad o entidad. Es necesario para cerrar tratos o negocios de cualquier índole y funciona como un seguro. Contenido de un acto o negocio jurídico. Objeto lícito y social. En el derecho, todo acto jurídico para ser válido exige de ciertos requisitos, entre los cuales se destaca que el objeto deba de ser cierto, posible, determinable y lícito. En este sentido, el objeto lícito es aquel que está de acuerdo a la ley, al orden público y las buenas costumbres. Por ejemplo: el derecho de suceder por motivo de la muerte de una persona, no puede ser objeto de donación o contrato, a pesar de poseer el consentimiento de la persona. Otro ejemplo; ningún contrato debe de ir en contra de las garantías constitucionales. Lo contrario del objeto lícito es el objeto ilícito, siendo contrario al orden público, y moral, acarreando de nulidad absoluta, por lo cual no produce ningún efecto jurídico. Por su parte, el objeto social es una cláusula del contrato de sociedad donde se especifica la actividad o actividades que la misma se va a dedicar. La misma debe de ser redactada de manera clara, concisa, fiel, asimismo resulta apropiado investigar si dicha actividad posee una legislación especial para su desarrollo.

En educación el objeto de aprendizaje es una colección de elementos de contenido, práctica y valoración que se combinan en función de un solo objetivo de aprendizaje.

En la poesía, se considera objeto lírico a aquello que genera sentimientos y emociones en el escritor, sin importar si es animado o inanimado.

En la literatura, el objeto lírico es el individuo, situación u objeto que permite despertar los sentimientos, emociones, o sensaciones del poeta, siendo expresados en su obra, en forma de verso, prosa, poema, entre otros.

En programación de computadoras, un objeto es la unidad dentro de un programa que consta de datos almacenados y de tareas realizables durante el tiempo de ejecución. En informática, la programación orientada a objetos, consiste en ordenar objetos cada uno con características –color, tamaño- y funciones propias.

En la democratología Pueblo Soberano es su objeto de estudio.

En una próxima reflexión desarrollaremos la lógica de Pueblo Soberano.



[1] Los esquemas mentales de los griegos estaban dominados por la tradición mitológica. Su cultura y sus planteamientos vitales bebían de las fuentes de los relatos homéricos, donde se encontraban las respuestas a todo tipo de inquietudes: los fenómenos naturales, las inclinaciones personales o los valores morales que debían orientar a la sociedad.

[2] El pion, (abreviatura del vocablo griego pi meson), es el nombre que conjuntamente reciben tres partículas subatómicas: π0, π+, π. Es un mesón y, como tal, actúa como partícula portadora de la interacción nuclear fuerte. Está compuesto por un quark y un antiquark y es el más ligero de todos los mesones. Los piones con carga son inestables con una vida media de 26,033 nanosegundos desintegrándose en un muon y en un neutrino muónico. Los piones neutros son todavía más inestables, con una vida media de 8,4 × 10−17 segundos, y se desintegran en dos fotones en forma de rayos gamma.

viernes, 24 de enero de 2020

¿Existe una identidad nacional?


¿Existe una identidad nacional?

Amaranta Dafne Pérez Hernández
Curso: Antropología Filosófica Contemporánea, 2019
Colegio de Filosofía, Facultad de Filosofía y Letras- BUAP

“Hombre de arcilla y maíz, dorado, ambarino, quemado; ocre ocredad y cimiento, barro con barro pegado”… El mexicano lleva en su constitución una túnica de fantasía, una prolija creación; proveniente de una casta de hombres aguerridos, de guerreros que gobernaban en los albores del viejo mundo, de hombres que enfrentaban la muerte y se consagraban a la infinitud de la vida, el mexicano es el culmen perfecto del arraigo al maíz y la extranjera religión que se impuso cuando este nuestro territorio era Nueva España. El mexicano está cargado de una extensa carga conceptual; es hombre, es fuerte y en su más ínfima instancia es ser ancestral; es sacerdote y chamán y lleva consigo en cada palabra que es pronunciada por sus labios de mezcal una identidad que está fundada en un patriarcado matriarcal. Se preguntarán ¿cómo es posible que donde manda el padre se asiste un reinado femenino? Desde nuestros arquetipos más exiguos al pasado encontramos enraizada una trama donde el poder masculino se encuentra bajo el resguardo de la dádiva femenina. Si nos remontamos a la era paleolítica, el hombre era aquel que cazaba, el símbolo masculino del poderío pero siempre resguardado por esa madre protectora que era la cueva. Si venimos un poco más al presente, en la religión encontramos la dupla perfecta de una síntesis del padre victorioso ante la figura de la madre progenitora; Dios el ser perfecto por naturaleza, masculino y poderoso, omnipotente en todo su esplendor, se contempla como una figura masculina pero siempre en el resguardo de una Iglesia madre protectora. La identidad del mexicano es una y es de todos común, se proclama la victoria del “macho” pero siempre exaltando el referente de la fémina cadenciosa. 

El mexicano es un constructo de nacionalidad; el mexicano no se “raja” porque rajarse es de vencidos, es menospreciar esas aptitudes que van más allá del alma. El mexicano se pinta fuerte y valeroso porque no se humilla ante el rival o el atacante pero muestra una cabeza gacha y dócil ante aquel que le abre la sensibilidad de su esencia. Los mexicanos somos cálidos y fiesteros porque no importa la carencia con que se transcurra nuestra existencia hacemos reuniones colectivas donde damos gritos de ¡viva México! al unísono. No importa que tan recortada sea nuestra quincena o si hemos de pasar días en la penumbra monetaria, el mexicano despilfarra cuando puede, cuando se trata de ser uno con el pueblo. Da saltos y baila contento cuando se trata de las ocasiones especiales, olvida eso malo que continuamente le acontece. El mexicano no es inglés ni norteamericano, el mexicano es mexicano porque su linaje así lo dicta, porque en las venas lleva sangre indígena y en la tez un ligero rastrojo de la piel española; es mezcla y aseveración. El mexicano dice groserías cuando está enojado porque quiere verse fiero pero en la intimidad de los adentros el hombre de esta nación es un personaje cálido pero intempestivo. Así somos, la proclamada raza del maíz; somos un sentir, una nación; somos la ideología de la tierra llamada México en donde nos dispersamos a través de su territorio dando particularidades a esa identidad que nos hace connacionales; los del norte con un hablar más hosco y golpeado, los del sur con un habla más queda y cantada. El hecho de afirmarse como perteneciente de esta tierra nos transmite orgullo y nos plaga el estómago de enchiladas y quesadillas porque los que nacimos aquí simbolizamos el amor con la comida, nos gusta comer en compañía y siempre hablando por eso el mexicano necesita dos horas de comida en los trabajos comparado con el chino o el japonés que tan solo dispone de algunos escuálidos minutos. Somos padres del amor por esta tierra, protestamos por las injusticias, amamos los símbolos patrios y adornamos con ellos las casas los 16 de septiembre. No me queda más que decir, que el mexicano es así, fuerte pero sublime, hablador pero penoso, una mezcla y la idealización del hombre aguerrido que lucha por su honor.

México el árbol de los mil frutos tiene sitio web

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