viernes, 25 de septiembre de 2020

Platón el cómplice


Platón el cómplice.
José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP
cel: 2223703233

Este ensayo está precedido por el de “Sócrates el delincuente”

Por pertenecer al primer periodo de la producción de la obra de Platón la Apología, según los especialistas, Platón se habría atenido a retratar de manera más o menos fiel a su maestro, con su personalidad característica, su fina ironía, sus rasgos algo zafios y su modo de dialogar. Su interés se centra en asuntos morales y la búsqueda de definiciones. Sus preocupaciones éticas están plenamente influidas por Sócrates.

Buscar definiciones es proponer una incógnita por resolver. Sócrates y Platón está contrayendo un compromiso con el lector. Los filósofos están conscientes de que el planteamiento de una pregunta garantiza una mayor expectación, las preguntas sin respuesta hacen que el lector avance con avidez en la lectura y conservan el interés a lo largo de párrafos que, por sí solos, podrían no tener ningún atractivo. Es perfectamente plausible que el filósofo muestre mayor interés en la búsqueda -estudio e investigación- que la respuesta a la pregunta planteada. Las dudas e incertidumbres lo eximen de formular respuestas categóricas. Los filósofos -Sócrates y Platón- están definiendo las reglas del juego, del filosofar.
Así pues, el filosofar es una propuesta de juego. Y esta propuesta no se ha perdido en su evolución hacia lo científico. El filosofar es un hecho lúdico.
Como ya dijimos, en el filosofar ambos desórdenes, el conceptual y el social, están entrelazados. 

El atractivo de Sócrates no radica en su físico. Platón lo presenta como un héroe porque es el depositario de los valores sociales, morales y jurídicos de una colectividad por venir. Sócrates es presentado como un individuo excepcional cuyo poder radica en las expectativas de los que sufren la fealdad del presente. De ahí las ocupaciones éticas de construir mundos posibles. Sócrates es así, ejemplo de una sociedad por venir, es un individuo en estado de gracia frente a individuos que tienen la culpa de vivir alimentados por la desidia, la fealdad, la injusticia y la mentira.

Sócrates es un excéntrico, un extraño en su propia ciudad porque no participa de lo que son las relaciones aceptadas. Por eso, Sócrates es un delincuente. Es un personaje en primera persona que da la impresión, ofensivamente altanera, que no busca los aplausos. Sus ironías devastadoras suelen inhibir respuestas. Su condición de filósofo lo hace insoportable para muchos al grado de no solo desear su muerte sino provocarla. 
La principal actividad de Sócrates es rigurosamente intelectual, su poder y su placer proviene de este tipo de facultades. El analista goza con esa actividad intelectual que se ejerce en el hecho de desentrañar prejuicios y creencias injustificadas sin modestia alguna. Se regodea en presentar una cadena de ideas como si fuera cualquier cosa, pero que son el resultado de tres habilidades; experiencia, observación y razonamiento para inferir nuevas ideas.

Producir nuevas ideas es actuar al margen de la ley. Son ideas que no pretenden tranquilizar frente a la violencia real. De ahí que la habilidad de formular preguntas que conduzcan a nuevas ideas sea considerada un delito junto con los ingredientes que lo acompañan: la libertad e independencia con la que actúan a fin de desplegar todo su equipaje de genialidades. Los resultados por anormales, imprevistos rompen con las soluciones aprendidas. 

Sócrates destaca por asociar viejos signos para producir nuevos mensajes. Es portador de futuros valores colectivos, superiores a los existentes que se atreve a recomponer destinos. Sócrates era percibido como un médico brujo, capaz de detectar el mal que corrompía a su sociedad. Que ayudara a los jóvenes a adquirir estas habilidades fue calificada como corrupción.

Además, el héroe es protagonista, es decir, el personaje principal y decisivo de la trama. Sobre él de forma explícita girará la acción. De forma implícita la trama también descansa sobre el oculto o desconocido culpable, pero globalmente es el detective el que aporta el rasgo pertinente de lo policíaco: la investigación. A partir de él, la narración se mueve, se despliega, desarrolla, avanza, retrocede, aclara o confunde, se lía o se resuelve. Es además el personaje narrativo, aquel que tras sus pasos nos lleva de una secuencia a otra de la narración. Literariamente es el testaferro del autor y el intermediario entre el autor y el lector. El detective persigue al culpable; el lector persigue al detective. Es un perseguidor perseguido. El detective ha de descubrir al culpable y al tiempo despistar al lector. Ha de encontrar las claves y ocultarlas; encontrar y diseminar. Su trabajo no es nada fácil. Demasiado muchas veces para un solo personaje. No es bueno, podríamos decir, que el detective esté solo. Poe, como de tantas otras cosas, se dio cuenta y encontró la solución: era necesario darle un compañero.

La virtud de Sócrates es ver de forma distinta. Es por ello por lo que su mirada es fundamental ya que dará la coherencia y el significado necesarios a los distintos signos que aparecen en el diálogo para darle sentido a la narración y conducirla a la elucidación de las interrogantes que puedan plantearse. El diálogo tiene el poder de presentar diferentes lecturas de los distintos signos propuestos.

Para esto era necesario que Sócrates estuviera acompañado y que su compañero diera cuenta de sus inagotables habilidades. Este papel lo ocupa Platón quien presenta a su maestro y es, por eso, cómplice de sus delitos y que éstos se sigan replicando.

Pistas adicionales:

¿Cómo están organizados los diálogos de Platón?
Hay varias hipótesis.

1) El canon antiguo. Según el testimonio de Diógenes Laercio, Aristófanes de Bizancio director de la Biblioteca de Alejandría en el s. III a.C., dispuso los diálogos en trilogías. En el caso de la Apología la trilogía está compuesta por Teeteto, Eutifrón, Apología. También Diógenes Laercio atribuye a Trasilo (aprox. S. I dne) el orden de los diálogos en tetralogías, imitando el orden en que presentaban sus obras los poetas trágicos en las fiestas dionisíacas —esto es, tres tragedias y un drama satírico—. Los nombres de la lista que ofrece están acompañados de subtítulos que explicarían el tema de cada diálogo; en el caso de la Apología la tetralogía estaría compuesta por: Eutifrón o De lo santo, Apología de Sócrates, Critón, Fedón o Del alma.

2) Criterio cronológico. Según acuerdo generalmente aceptado por los especialistas la Apología es un diálogo que pertenece al primer período: Apología, Critón, Laques, Lisis, Cármides, Eutifrón, Hipias Menor y Mayor, Protágoras, Gorgias, Ion. Este grupo, además de la diferencia de estilos, estaría dominado por el interés en asuntos morales y la búsqueda socrática de definiciones.

3) Según los acontecimientos biográficos de Platón. Se suele considerar que la influencia del Sócrates histórico fue decisiva en lo que se refiere a un primer período conformado por los diálogos Ion, Hipias Menor, Protágoras, Cármides, Lisis, Laques, Eutifrón, Critón. Platón se habría atenido aquí a retratar de manera más o menos fiel a su maestro, con su personalidad característica, su fina ironía, sus rasgos algo zafios y su modo de dialogar.

4) Según otras periodizaciones y combinando los datos y los distintos criterios presentados anteriormente, la prestigiosa edición de Les Belles Lettres la Apología sería el tercer diálogo escrito por Platón; le antecedieron: Hipias menor y Alcibíades. Se caracterizan por sus preocupaciones éticas. y están plenamente influidos por Sócrates.

jueves, 24 de septiembre de 2020

Sócrates el delincuente


Sócrates el delincuente.

José Antonio Robledo y Meza
robledomeza@yahoo.com.mx
cel: 2223703233 


La importancia de Sócrates en la historia del pensamiento crítico no le viene de él mismo sino de los delitos que cometió. Los delitos que ejecutó son de importancia fundamental. Así pues, este no es texto sobre Sócrates. El filósofo entra sólo como catalizador. 

Platón en la Apología de Sócrates ofrece una versión del discurso que Sócrates pronunció como defensa en el juicio, ante los tribunales atenienses, en el que se le acusó de corromper a la juventud y no creer en los dioses de la (polis). Sócrates en su alegato dice que tiene que rechazar dos tipos de acusaciones diferentes: los viejos cargos de que es un criminal y un curioso que pregunta hasta al cielo y la tierra, y los más recientes cargos legales de corromper a los jóvenes y de creer en cosas de su propia invención, en vez de los dioses de la polis

Sobre los viejos cargos -cargos informales- Sócrates dice que son el resultado de años de rumores y prejuicio, y por lo tanto no pueden ser respondidos. Sin embargo, los reformula así: "Sócrates comete delito al investigar los fenómenos celestes y subterráneos, debido a que convierte el argumento más débil en el más fuerte, instruyendo esto a otros, y sin creer en los dioses, es decir, es ateo". 

En los discursos de sus acusadores y de Sócrates-filósofo orden y desorden conceptual y social, están entrelazados. Los discursos ofrecen un punto de partida común: la ruptura del orden existente, la quiebra de las relaciones sociales aceptadas, merced a la irrupción del filosofar en una escena social. En los discursos atribuidos a Sócrates a lo largo de los diálogos platónicos, encontramos -en un plano más concreto- un ejemplo contundente de que todo filosofar implica la desaparición o puesta en duda del sistema de seguridad que la vida social presupone. 

Los discursos filosóficos se desenvuelven en un espacio abierto y un tiempo ilimitado porque su función es la creación de una alternativa al orden conceptual existente y esto pasa por romper los espacios de seguridad sociales que hacen posible la descomposición y la enajenación… Ese fue el crimen de Sócrates: modificar el horizonte conceptual. 

Leer la apología de Sócrates significa responder a las preguntas ¿qué hizo para abrir el horizonte conceptual? Y ¿cómo pudo hacerlo? Esta segunda pregunta es la cuestión primordial del filosofar hasta el punto que la primera pregunta pierde relieve ante la definición del proceso que implica la segunda. El filosofar, en este sentido, supone el estudio y la investigación del orden existente. Sin orden y sin filósofo no puede haber filosofar, no puede haber alteración del orden. 

El filósofo es el ingrediente primario de toda propuesta filosófica por su relación directa con el factor característico de este tipo de acción: el razonar, el especular. El filosofar relaciona estrechamente dos elementos: el razonar filosóficamente, producto del estudio y la investigación, y el filósofo que es el que los conduce. Por lo tanto, filosófica será toda especulación razonada en la que se da un proceso de estudio e investigación y de que hay una persona encargada de llevar a cabo dichas actividades, ya sea mujer o varón, y que produce un sistema conceptual original. 

Los discursos filosóficos -la literatura filosófica- agrupa aquellas obras de ficción en las que se produce una alteración del orden establecido, es decir, una ruptura del orden cotidiano, un quebrantamiento de la ley, que fue resultado del estudio e investigación del filósofo. 

El filósofo abre heridas intelectuales y sociales al alterar lo que todo orden simboliza. Destruye un orden para construir otro. 

El objetivo del filosofar es la creación de dos nuevos órdenes: un orden conceptual por medio de la lógica, la verdad formal, y un orden social por medio de la justicia y la belleza. El filósofo distingue entre la legalidad y la idea de justicia, que atiende a una noción ético-moral. 

El filósofo al situarse fuera de la historia y satisfacer necesidades básicas para él produce rupturas. Su fuerza moral e intelectual es que no recibe nada más que lo necesario en un mundo imperfecto y eso es lo que lo mantiene aparte. 

Compruebo nuevamente que nunca se sale igual a lo que se era después de redactar un texto filosófico.

domingo, 20 de septiembre de 2020

Análisis del texto “En defensa de la libertad de expresión”.


 

Análisis del texto “En defensa de la libertad de expresión”.
Primera parte
José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP
robledomeza@yahoo.com.mx
cel: 2223703233

“En defensa de la libertad de expresión” es un texto donde el lenguaje desempeña algunas funciones, esto es, que se usa según distintas intenciones: referencial, emotiva, conativa, fáctica, poética o metalingüística. Digamos brevemente algo -a qué se refiere, cómo se manifiesta y cuál es la intención- de cada una de estas funciones del lenguaje:

1) la función referencial se refiere a hechos, cosas o ideas; se manifiesta en oraciones enunciativas; su intención es informar.

2) la función emotiva se refiere al propio usuario; se manifiesta en oraciones admirativas, enunciativas, entonación; su intención es expresar los sentimientos de los usuarios.

3) la función conativa se refiere al oyente; se manifiesta en oraciones imperativas, entonación; su intención es hacer que actúen los receptores.

4) la función fática se refiere al canal de comunicación; se manifiesta en interrogaciones, repeticiones y frases hechas; su intención es abrirlo, cerrarlo, mantenerlo.

5) la función poética se refiere al propio mensaje; se manifiesta en el estilo y figuras; su intención es causar extrañeza.

6) la función metalingüística se refiere al lenguaje; se manifiesta en definiciones, aclaraciones; su intención es compartir mejor el código. 

“En defensa de la libertad de expresión” es un texto de 207 palabras, se compone de un encabezado, cuatro párrafos y un cierre. Aquí nos ocuparemos por el momento de las 64 palabras contenidas en el encabezado y del primero de sus cuatro párrafos. El tema central es el de la libertad de expresión.

Por el encabezado nos percatamos de que se quiere hablar de la “libertad de expresión” y se declara encabezar su defensa.

Aquí caben las siguientes preguntas ¿qué es la libertad de expresión?, ¿quién o quiénes la atacan?, ¿cómo es atacada la libertad de expresión?, ¿quién o quiénes la defienden?

La libertad de expresión es un principio que apoya la libertad de un individuo o una comunidad de articular sus opiniones e ideas sin temor a represalias, censura o sanción posterior.

Se reconoce a la libertad de expresión como un derecho humano en virtud del artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) y por el derecho internacional de los derechos humanos en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP). 

El principio de la libertad de expresión establece que toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y expresión. Este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas, ya sea oralmente, por escrito, o a través de las nuevas tecnologías de la información, el cual no puede estar sujeto a censura previa sino a responsabilidades ulteriores expresamente fijadas por la ley.

Según el documento que nos ocupa, ¿quién o quiénes son los que defienden la libertad de expresión? Se nos intenta persuadir que quienes defienden la libertad de expresión son los que redactaron y firmaron el documento. Uno se pregunta si quienes firman el documento tuvieron algún impedimento o prohibición en manifestarse. Por la difusión que se hizo del mensaje más bien parece lo contrario, entonces, apuntamos una interrogante que vamos a responder en otra entrega: ¿cuál es en el fondo la intención de los autores del documento?

Pasemos a la pregunta de ¿cómo consideran los autores del documento es atacada la libertad de expresión? Se afirma que está bajo asedio, esto es, que se encuentra bajo un bloqueo prolongado -censura- con el objetivo de conquistarla mediante la fuerza o el desgaste. Por lo dicho anteriormente parece que este asedio es inexistente.

¿Quién es el que amenaza a la libertad de expresión? Nada menos que el presidente. ¿Cómo lo hace? Utilizando un discurso donde estigma y difama a sus adversarios.

En sociología, estigma es una condición, atributo, rasgo o comportamiento que hace que la persona portadora sea incluida en una categoría social hacia cuyos miembros se genera una respuesta negativa y se les ve como inaceptables o inferiores. Por lo afirmado se puede inferir que quienes firmaron el documento se SIENTEN estigmatizados. En los hechos se debe aceptar que en varias ocasiones el presidente ha manifestado que no acepta la conducta de algunos de ellos. Pero en esto el presidente no está solo ya que la mayoría avala su postura contra la corrupción.

El presidente en varias ocasiones ha señalado conductas inaceptables y fundamentadas en pruebas fehacientes de los responsables de tres empresas editoriales específicas: “Nexos”, “Letras Libres” y “Clío”. De lo dicho no hay respuesta en contrario y, por lo tanto, no se puede hablar de difamación.

¿Qué provoca el discurso?  Agravia a la sociedad, degrada el lenguaje público y rebaja la tribuna presidencial de la que debería emanar un discurso tolerante.

Si agraviar a la sociedad se entiende ofenderla con hechos o insultos que atentan contra su dignidad, su honor, su credibilidad, etc., entonces esto es una falsedad puesto que, por el contrario, el presidente ha reiterado el reconocimiento de la sabiduría del pueblo. Si se entiende perjudicar a personas en sus intereses, entonces cabe inferir que si lo hace con los intereses de quienes redactaron y firmaron el documento. Aquí cabe la pregunta de qué intereses se trata. Estos intereses son o no legítimos, sería una cuestión a discutir.

Si por degradar el lenguaje público se entiende privarlo de las dignidades, honores, empleos y privilegios que tiene, entonces es confundir al lenguaje público con una persona.

Si rebajar la tribuna presidencial es hacerla bajar a un nivel o la altura que se supone tiene, entonces debemos admitir que el presidente si lo está haciendo al poner la tribuna al nivel de los intereses de la democracia mexicana.

Finalmente, por ahora, cierro con una interrogante. ¿Es intolerante hablar públicamente, de los intereses de cada uno de los grupos que conforman las partes de una sociedad?

(Continuará)

domingo, 30 de agosto de 2020

Definición de responsabilidades

 


Definición de responsabilidades.

 

José Antonio Robledo y Meza

Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP

robledomeza@yahoo.com.mx

tel: 2223703233

 

El próximo martes 1 de septiembre de 2020 en el marco del foro “Los retos de la educación pública superior en México en una época de cambios” se hablará en torno a “La responsabilidad social y cultural de las universidades públicas”. La conferencia magistral denominada “La responsabilidad social y cultural de las universidades públicas” será dictada por el Dr. Jorge Volpi Escalante, Coordinador de Difusión Cultural UNAM y la Lic. Graciela De la Torre “Cátedra Inés Amor de Gestión Cultural” de la UNAM.

El foro “Los retos de la educación pública superior en México en una época de cambios” nos convoca a considerar al subsistema de Educación Superior público perteneciente al sistema escolar mexicano el cual está regulado por el artículo tercero constitucional de la vigente Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Se nos pide reflexionar en torno a los “retos (…) en una época de cambios”. Por el temario convocante se nos pide abordar el estudio de la UNIVERSIDAD PÚBLICA en toda su complejidad y sus relaciones con los tres subsistemas básicos: economía, política y cultura. Donde destacan las ideas fuerza del proyecto político en marcha -el Pueblo Soberano como base, la Nueva República como fin y la Cuarta Transformación como medio- y la definición de nuevas relaciones culturales contenidas en la reforma educativa.

Antes de continuar adelantó una conclusión: las instituciones de educación superior, especialmente las públicas, al formar forma parte de la sociedad y subsidiada por ella están comprometidas y obligadas a vincularse con cada uno de sus subsistemas: el económico, el político y el cultural; están obligada a considerar las siguientes palabras de José Vasconcelos en su “Discurso en la Universidad” (1920) cuando tomó posesión de la rectoría de la Universidad Nacional de México:

“no puedo dejar de creer que un Estado, cualquiera que él sea, que permite que subsista el contraste del absoluto desamparo con la sabiduría intensa o la riqueza extrema, es un Estado injusto, cruel y rematadamente bárbaro (..) declaro que el departamento universitario, tal como está organizado, no puede servir eficazmente la causa de la educación nacional. Afirmo que esto es un desastre, pero no por eso juzgo a la Universidad con rencor. Todo lo contrario; casi la amo, como se ama el destello de una esperanza insegura. La amo, pero no vengo a encerrarme en ella, sino a procurar que todos sus tesoros se derramen. Quiero el derroche de las ideas, porque la idea solo en el derroche prospera (…) En estos momentos yo no vengo a trabajar por la Universidad, sino a pedir a la Universidad que trabaje por el pueblo. El pueblo ha estado sosteniendo a la Universidad y ahora ha menester de ella, y por mi conducto llega a pedirle consejo. 

EI país ansía educarse: decidnos vosotros cuál es la mejor manera de educarlo. No permanezcáis apartados de nosotros, venid a fundiros en los anhelos populares, difundid vuestra ciencia en el alma de la nación (…) en nombre de ese pueblo que me envía os pido a vosotros, y junto con vosotros a todos los intelectuales de México, que salgáis de vuestras torres de marfil para sellar pacto de alianza con la Revolución. Alianza para la obra de redimirnos mediante el trabajo, la virtud y el saber (…) Al decir educación me refiero a una enseñanza directa de parte de los que saben algo en favor de los que nada saben; me refiero a una enseñanza que sirva para aumentar la capacidad productora de cada mano que trabaja y la potencia de cada cerebro que piensa. No soy amigo de los estudios profesionales, porque el profesionista tiene la tendencia a convertirse en parásito social, parásito que aumenta la carga de los de abajo y convierte a la escuela en cómplice de las injusticias sociales. Necesitamos producir, obrar rectamente y pensar. Trabajo útil, trabajo productivo, acción noble y pensamiento alto, he allí nuestro propósito (…) Organicemos entonces el ejército de los educadores que substituya al ejército de los destructores.

El vigente régimen republicano es el resultado de las elecciones llevadas a cabo el pasado 1 de julio de 2018. Los resultados fueron los siguientes… con una participación ciudadana del 63.44% (INE) los candidatos con sus respectivas propuestas de programa  obtuvieron los votos siguientes: 1) AMLO = 30,046,000 (53.177%); 2) Anaya = 12,581,000 (22.26%); 3) Meade = 9,283,000               (16.42); 4) Bronco = 2,959,000 (5.23%).

De estos datos destacan dos aspectos: el triunfo de un programa político por más del 50% y la desarticulación de las fuerzas que formularon otras propuestas. Los mexicanos claramente votaron por el Plan Nacional de desarrollo 2019-2024 que se sintetiza en tres puntos.

En el punto primero denominado “Política y Gobierno” resalto los siguientes aspectos:

Erradicar la corrupción, el dispendio y la frivolidad, recuperar el estado de derecho, reactivar la procuración de justicia, garantizar empleo, educación, salud y bienestar, pleno respeto a los derechos humanos, regeneración ética de las instituciones y de la sociedad, reformular el combate a las drogas, emprender la construcción de la paz, recuperación y dignificación de las cárceles, articular la seguridad nacional, la seguridad pública y la paz, repensar la seguridad nacional y reorientar las Fuerzas Armadas,. En el tema de “Hacia una democracia participativa” se plantea la revocación del mandato, la consulta popular.

En el punto segundo relativo a la “Política Social” se hace explícitos los siguientes temas: construir un país con bienestar, desarrollo sostenible y se explicitan nueve Programas y se resaltan los temas siguientes: derecho a la educación, salud para toda la población, Instituto Nacional de Salud para el Bienestar y Cultura para la paz, para el bienestar y para todos.

En el tercer punto denominado “Economía Detonar el crecimiento” destaco los siguientes puntos: construir proyectos regionales y relacionados con la autosuficiencia alimentaria y rescate del campo, ciencia y tecnología, el deporte es salud, cohesión social y orgullo nacional.

Como puede verse aquí hay un complejo campo de temas donde las instituciones de educación están obligadas a participar en sus tres funciones: la docencia, la investigando y la extensión.

Organizando conceptualmente –de lo universal a lo particular- lo anteriormente enunciado, conjuntando lo establecido por los tres primeros artículos constitucionales y utilizando una visión sistémica donde las relaciones entre las partes sean lo relevante podemos definir compromisos sociales y culturales.

La vigente Constitución establece en el primer artículo “En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales (…) Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia. Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad (…) Queda prohibida toda discriminación (…) que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.

El Artículo 2º define que “La Nación Mexicana es única e indivisible” y que “La Nación tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas” (…) “El derecho de los pueblos indígenas a la libre determinación se ejercerá en un marco constitucional de autonomía que asegure la unidad nacional.”

En relación al artículo 3° constitucional y utilizando la técnica lexicográfica encontramos que este artículo está compuesto de 2221 palabras. Las palabras que destacan son, por el número de menciones, las siguientes: Educación (39); Persona (18); Estado (12); Derecho (10); Aprendizaje (6); Pública (5); Docente (4); Investigación (4); Autonomía (3), Educación superior (3); Enseñanza (3); Maestro (3); Maestra (3); Ciudadano (2); Ser humano (1); Democracia (1); excelencia (1);Pensamiento crítico (1).

A continuación resalto las partes del texto que tienen relación con los temas de este foro.                                         

Artículo 3o. Toda persona tiene derecho a la educación.

Corresponde al Estado la rectoría de la educación, la impartida por éste, además de obligatoria, será universal, inclusiva, pública, gratuita y laica.

La educación se basará en el respeto irrestricto de la dignidad de las personas, con un enfoque de derechos humanos y de igualdad sustantiva. Tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la Patria, el respeto a todos los derechos, las libertades, la cultura de paz y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia; promoverá la honestidad, los valores y la mejora continua del proceso de enseñanza aprendizaje.

El Estado fortalecerá a las instituciones públicas de formación docente, de manera especial a las escuelas normales, en los términos que disponga la ley.

El Ejecutivo Federal determinará los principios rectores y objetivos de la educación inicial, así como los planes y programas de estudio de la educación básica y normal en toda la República; para tal efecto, considerará la opinión de los gobiernos de las entidades federativas y de diversos actores sociales involucrados en la educación, así como el contenido de los proyectos y programas educativos que contemplen las realidades y contextos, regionales y locales.

Los planes y programas de estudio tendrán perspectiva de género y una orientación integral, por lo que se incluirá el conocimiento de las ciencias y humanidades: la enseñanza de las matemáticas, la lecto-escritura, la literacidad, la historia, la geografía, el civismo, la filosofía, la tecnología, la innovación, las lenguas indígenas de nuestro país, las lenguas extranjeras, la educación física, el deporte, las artes, en especial la música, la promoción de estilos de vida saludables, la educación sexual y reproductiva y el cuidado al medio ambiente, entre otras.

I. Garantizada por el artículo 24 la libertad de creencias, dicha educación será laica y, por tanto, se mantendrá por completo ajena a cualquier doctrina religiosa;

II. El criterio que orientará a esa educación se basará en los resultados del progreso científico, luchará contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios.

Además:

a) Será democrático, considerando a la democracia no solamente como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo;

b) Será nacional, en cuanto –sin hostilidades ni exclusivismos– atenderá a la comprensión de nuestros problemas, al aprovechamiento de nuestros recursos, a la defensa de nuestra independencia política, al aseguramiento de nuestra independencia económica y a la continuidad y acrecentamiento de nuestra cultura;

c) Contribuirá a la mejor convivencia humana, a fin de fortalecer el aprecio y respeto por la naturaleza, la diversidad cultural, la dignidad de la persona, la integridad de las familias, la convicción del interés general de la sociedad, los ideales de fraternidad e igualdad de derechos de todos, evitando los privilegios de razas, de religión, de grupos, de sexos o de individuos;

e) Será equitativo, para lo cual el Estado implementará medidas que favorezcan el ejercicio pleno del derecho a la educación de las personas y combatan las desigualdades socioeconómicas, regionales y de género en el acceso, tránsito y permanencia en los servicios educativos.

f) Será inclusivo, al tomar en cuenta las diversas capacidades, circunstancias y necesidades de los educandos. Con base en el principio de accesibilidad se realizarán ajustes razonables y se implementarán medidas específicas con el objetivo de eliminar las barreras para el aprendizaje y la participación;

g) Será intercultural, al promover la convivencia armónica entre personas y comunidades para el respeto y reconocimiento de sus diferencias y derechos, en un marco de inclusión social;

h) Será integral, educará para la vida, con el objeto de desarrollar en las personas capacidades cognitivas, socioemocionales y físicas que les permitan alcanzar su bienestar, e

i) Será de excelencia, entendida como el mejoramiento integral constante que promueve el máximo logro de aprendizaje de los educandos, para el desarrollo de su pensamiento crítico y el fortalecimiento de los lazos entre escuela y comunidad;

IV. Toda la educación que el Estado imparta será gratuita;

V. Toda persona tiene derecho a gozar de los beneficios del desarrollo de la ciencia y la innovación tecnológica. El Estado apoyará la investigación e innovación científica, humanística y tecnológica, y garantizará el acceso abierto a la información que derive de ella, para lo cual deberá proveer recursos y estímulos suficientes, conforme a las bases de coordinación, vinculación y participación que establezcan las leyes en la materia; además alentará el fortalecimiento y difusión de nuestra cultura;

VII. Las universidades y las demás instituciones de educación superior a las que la ley otorgue autonomía, tendrán la facultad y la responsabilidad de gobernarse a sí mismas; realizarán sus fines de educar, investigar y difundir la cultura de acuerdo con los principios de este artículo, respetando la libertad de cátedra e investigación y de libre examen y discusión de las ideas; determinarán sus planes y programas; fijarán los términos de ingreso, promoción y permanencia de su personal académico; y administrarán su patrimonio…

IX. Para contribuir al cumplimiento de los objetivos de este artículo, se crea el Sistema Nacional de Mejora Continua de la Educación, que será coordinado por un organismo público descentralizado, con autonomía técnica, operativa, presupuestaria, de decisión y de gestión, con personalidad jurídica y patrimonio propios, no sectorizado, al que le corresponderá:

a) Realizar estudios, investigaciones especializadas y evaluaciones diagnósticas, formativas e integrales del Sistema Educativo Nacional;

b) Determinar indicadores de resultados de la mejora continua de la educación;

c) Establecer los criterios que deben cumplir las instancias evaluadoras para los procesos valorativos, cualitativos, continuos y formativos de la mejora continua de la educación;

d) Emitir lineamientos relacionados con el desarrollo del magisterio, el desempeño escolar, los resultados de aprendizaje; así como de la mejora de las escuelas, organización y profesionalización de la gestión escolar;

e) Proponer mecanismos de coordinación entre las autoridades educativas federal y de las entidades federativas para la atención de las necesidades de las personas en la materia;

f) Sugerir elementos que contribuyan a la mejora de los objetivos de la educación inicial, de los planes y programas de estudio de educación básica y media superior, así como para la educación inclusiva y de adultos, y

g) Generar y difundir información que contribuya a la mejora continua del Sistema Educativo Nacional.

 

De lo inmediatamente anterior, se derivan algunas responsabilidades de las IES públicas: 1) participar con propuestas para definir las reglas para la organización y funcionamiento del organismo para la mejora continua de la educación participando en la Junta Directiva, en el Consejo Técnico de Educación y en el Consejo Ciudadano; 2) colaborar en la construcción de un Sistema Universidad mexicana-Sociedad.

 

De todos los posibles sistemas existentes que tienen como universo común el conjunto de elementos de la universidad mexicana, mencionaré algunos, los que están definidos por las funciones sustantivas de docencia, investigación y extensión y algunos más como el administrativo, jurídico,  político-burocrático, etc.

 

La UNIVERSIDAD PÚBLICA debe ser considerada como un universo formado por: una serie de personas –alumnos, profesores, administradores, etc.- en la relación de enseñanza y de aprendizaje, investigación y difusión de la cultura y en los tres niveles: medio-superior, licenciaturas y posgrados. Es importante empezar a definir, por ejemplo, las nuevas relaciones que a la docencia se refiere en los tres niveles integrados en un solo sistema y en íntima relación con los subsistemas sociales: economía, política y cultura.

Así pues, es necesario iniciar la construcción de tres subsistemas: a) el subsistema UNIVERSIDAD PÚBLICA: docencia; 2) el subsistema UNIVERSIDAD PÚBLICA: investigación; 3) el subsistema UNIVERSIDAD PÚBLICA: extensión.

Para ello tendrán que modificarse los subsistemas de administración, político-burocrático, económico y afectivo (cultural).

La UNIVERSIDAD PÚBLICA deberá definirse por sus relaciones afectivas y sentimentales en todos sus subsistemas.

A partir de lo anterior formulo tres consideraciones:

Primera consideración: Tres son los niveles escolares atendidos por la UNIVERSIDAD PÚBLICA: bachillerato, licenciatura y posgrado. En todos ellos deberán tener presencia alumnos, profesores e investigadores en específicas a) relaciones económicas: ingresos, gastos, ahorros, consumo, etc.; b) específicas relaciones de poder y subordinación tanto al interior como al exterior; c) específicas relaciones afectivas y sentimentales tanto al interior como al exterior.

Segunda consideración: es necesario pensar y planificar actividades que nos permitan mejorar las relaciones económicas, políticas y afectivas y que permitan integrar a los miembros de la comunidad en torno a una “Ética universidad mexicana”.

Objetivo: el fin es pensar, planificar y administrar la UNIVERSIDAD PÚBLICA con un sentido integral, sistémico. Si bien ahora existen cientos de universidades en México es necesario transformarlas en una sola guiados por una “Ética universidad mexicana”. En pocas palabras es necesario invitar a las comunidades a pensar la universidad mexicana como una institución alternativa en el campo de la economía, la política y la cultura.

Es necesario pensar la UNIVERSIDAD PÚBLICA como una institución integrada a una sociedad a través de relaciones económicas, políticas y culturales específicas. Si estas últimas cambian, aquella debe hacerlo. La Universidad mexicana debe constituirse en una institución cuya función central sea el campo cultural donde se debe producir investigación disciplinaria, multi e interdisciplinaria que contemple sus recursos intelectuales desde el bachillerato hasta el posgrado y que está subordinada a específicas relaciones sociales.

Debemos pensar la UNIVERSIDAD PÚBLICA como una institución de gran potencial en lo que respecta no solamente a la enseñanza, investigación y extensión sino pensarla como un sistema que debe construir los canales de comunicación entre el bachillerato y los institutos y en lo que respecta a la transformación de las vigentes relaciones económicas, políticas y culturales en un mundo relacionado globalmente.

Propuesta: la UNIVERSIDAD PÚBLICA estará en condiciones de integrarse socialmente siempre y cuando se formulen propuestas guiadas por una Ética-universidad mexicana. Y solo se podrá definir esta ética si se formulan ideas y se discuten abiertamente.

Partamos de lo que éticamente está plasmado en la Constitución y específicamente en el tercero constitucional.

Preguntas para los ponentes en esta sesión:

1) ¿Cuáles serían las ideas fuerza para iniciar la discusión en torno a una ética universitaria en México?

2) Ante el deterioro de los representantes de las comunidades universitarias ¿cómo construir una representatividad universitaria con suficiente autoridad para “negociar” con otras autoridades?

3) ¿La opción será construir una autoridad epistemológica?

4) ¿Cuál sería el papel de las humanidades en la construcción y cumplimiento de todos los anteriores compromisos?

 



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