martes, 4 de febrero de 2020

Del absolutismo a la república Del despotismo a la Nacionalidad. Primera parte.

Del absolutismo a la república
Del despotismo a la Nacionalidad. Primera parte.
José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP
robledomeza@yahoo.com.mx
wa: 2223703233

En la formación del Estado mexicano participaron muchos personajes que han sido oscurecidos por la presencia de otros en la historiografía. Personajes que lideraron distintas fuerzas sociales que durante el proceso fueron definiendo sus valores, intereses y actitudes frente a las alternativas propuestas. Propuestas que se definieron conjuntando tendencias históricas y voluntades políticas con intenciones de explorar lo inédito.

En los cursos de primavera 2020 intentaremos relacionar personajes del ayer al presente relacionados en la construcción del Estado-Nación mexicano. Un proceso que va del despotismo absoluto a la 4T. Será un recorrido a través del filosofar. Caminaremos por el sendero abierto en el siglo XVIII por el positivismo español (ilustrados) y el despotismo ilustrado en la Nueva España. Nuestro interés apunta hacia distintos personajes que filosofaron durante este periodo y las distintas instituciones que los acogieron. De manera breve las mencionaré: la ciencia del siglo XIX y XX, el espiritismo, el positivismo, el conservadurismo, el republicanismo, el positivismo liberal, el liberalismo conservador, el espiritualismo, el Ateneo de la Juventud, los Siete Sabios, el Grupo Hiperión…

El Estado-Nación mexicano surge durante el último tercio del siglo XIX. Tal fenómeno modificó las concepciones sobre lo público y lo privado, la división del trabajo al interior de la sociedad y las formas de ejercicio de la dominación.

Nos interesa comprender el proceso que va de la concepción “el Estado soy yo” al de “sólo obedezco al Pueblo Soberano”.

Evolución del absolutismo

El origen del absolutismo se remonta a la aparición del monoteísmo (1350 ane) y se relaciona con el libro de Job (500 ane), la historia de Dios (400 ane), la construcción de doctrinas como la del absolutismo (222), el concepto de Persona (300), el misterio de la Trinidad (325), el agustinismo político, la doctrina de las dos espadas (494), la teoría de las dos espadas (1302), el cesaropapismo, la reforma protestante (S XVI), el cisma de Enrique VIII, la teoría del derecho divino (absolutismo teológico), la teocracia, el regalismo, el concilio de Trento (1545-63), el galicanismo (1681-82), la pugna entre Borbones versus los Habsburgo (1700), el Patronato universal al rey de España (1753), la Expulsión de los jesuitas (1767).

Estrictamente el origen de las monarquías autoritarias se puede encontrar en el agustinismo político, teoría de las dos espadas, cesaropapismo, teocracia, regalismo. Es un proceso de sacralización de la autoridad (pontificado, razón, bien común, paternalismo, razón de Estado) y el poder (imperio, legislativo, judicial, ejecutivo).

Despotismo ilustrado

El despotismo ilustrado es un concepto político que surge en la Europa de la segunda mitad del siglo XVIII. Se enmarca dentro de las monarquías absolutas y pertenece a los sistemas de gobierno del Antiguo Régimen europeo, pero incluyendo las ideas filosóficas de la Ilustración, según las cuales, las decisiones humanas son guiadas por la razón.

Aunque el término fue acuñado por historiadores alemanes en el siglo XIX, actualmente se prefiere el término absolutismo ilustrado para así contrastarlo con el absolutismo clásico.

Los monarcas de esta doctrina, como Carlos III de España, Catalina II de Rusia, Gustavo III de Suecia, José I de Portugal, María Teresa I de Austria y su hijo José II de Austria, Federico II de Prusia y Luis XIV de Francia, contribuyeron al enriquecimiento de la cultura de sus países y adoptaron un discurso paternalista. En algunos casos, fueron inspirados por y delegaron en personajes omnipotentes de su confianza, como en el caso del marqués de Pombal, en Portugal, Gaspar Melchor de Jovellanos en el caso de España o en el Reino de las Dos Sicilias, Bernardo Tanucci y Guillaume Du Tillot en el ducado de Parma.

A pesar de que los filósofos ilustrados criticaron la política y la sociedad de su época, no pretendieron que los cambios se dieran por la vía revolucionaria; confiaban más bien en un cambio pacífico orientado desde arriba para educar a las masas no ilustradas. Varios monarcas aceptaron las ideas propuestas por la Ilustración y dieron origen al despotismo ilustrado.

Los problemas del Estado absolutista requerían de la colaboración de personas calificadas y con nuevas ideas, dispuestos a reformar e impulsar el desarrollo político y económico de las naciones. El monarca ilustrado es un soberano que acepta los principios de la Ilustración y desea ponerlos en práctica para lograr una mayor eficiencia del Estado, en beneficio de este y de los súbditos.

El temor a la innovación es sustituido por una creencia en la posibilidad de alcanzar un futuro mejor, no por un cambio súbito, sino por una paciente labor educativa y legislativa, para la cual se necesitaba la colaboración de los ilustrados, cuyas ideas no constituían un pensamiento meramente especulativo, sino que se convertirían en programas de gobierno y se llevarían a la práctica.

Todo para el pueblo, pero sin el pueblo

La frase originaria es «Tout pour le peuple, rien par le peuple» (en español, «Todo para el pueblo, nada (hecho) por el pueblo», suele citarse en español como «Todo por el pueblo, pero sin el pueblo».

Su uso se extiende desde finales del siglo XVIII como lema del despotismo ilustrado, caracterizado por el paternalismo, en oposición a la opinión extendida desde los enciclopedistas que veía necesario el protagonismo y la intervención del pueblo en los asuntos políticos, incluso asignándole el papel de sujeto de la soberanía (principio de soberanía popular de Rousseau).

Esta frase implicaba que el gobierno realizaba medidas para el "pueblo", o para su mejora; pero las decisiones eran tomadas sin la participación ni intervención del pueblo.

Este sistema, visto como una etapa madura del absolutismo monárquico, decayó en los últimos años del siglo XVIII. Las ideas de la Ilustración, adoptadas por estos monarcas, fueron también la mecha que prendió en los sentimientos de las clases desfavorecidas —en especial la burguesía, que cobraba mayor relevancia — para combatir a un sistema absolutista voraz y generador de desigualdad social, y encaminarse hacia un gobierno constitucional.

Grandes intelectuales

Toda la corriente racionalista y empirista, representada por la ilustración, tenía como fin la crítica del orden vigente y su transformación en un orden adecuado a la naturaleza humana y, por lo tanto, más idóneo para la consecución de la felicidad. Este esfuerzo se vio acaudillado en Francia por los filósofos más famosos de la ilustración: Charles de Secondat, barón de Montesquieu y François-Marie Arouet (Voltaire). Ellos fueron los divulgadores ideológicos que tuvo la burguesía en su pugna por el poder.

Holbein, Los embajadores (1533)

Thomas Hobbes (5 de abril de 1588 – 4 de diciembre de 1679),
En su obra Leviathan, Thomas Hobbes contribuye a nutrir las corrientes del despotismo ilustrado, que veía al Estado como garante y tutor del pueblo que sufría un estado de minoría de edad permanente.

Leviatán: o la materia, forma y poder de una república eclesiástica y civil, comúnmente llamado Leviatán (en inglés Leviathan), es el libro más conocido del filósofo político inglés Thomas Hobbes, publicado en 1651. 

El título del libro hace referencia al monstruo bíblico Leviatán, que posee un poder descomunal. 

En este libro, Hobbes establece su doctrina de derecho moderno como la base de las sociedades y de los gobiernos legítimos. Se ha dicho que el trabajo de Hobbes justifica filosóficamente la existencia del autoritarismo estatal.

Dos son, en opinión de Hobbes, “los postulados ciertísimos de la naturaleza humana” de los cuales procede toda la ciencia política:
1) La avidez natural por la que cada uno pretende gozar‚ solo de los bienes comunes.
2) La razón natural por la cual cada uno huye de la muerte violenta como el peor de los males naturales.

El primero excluye que el hombre sea por naturaleza un “animal politico”. Hobbes nos está negando la existencia de un amor natural del hombre hacia su semejante. “Toda asociación espontánea nace o de la necesidad recíproca o de la ambición, pero nunca del amor o de la benevolencia hacia los demás”. En consecuencia, para Hobbes no es esta benevolencia el origen de las sociedades más grandes y duraderas, sino sólo el temor recíproco.

La causa de este temor es, en primer lugar, la igualdad de naturaleza entre los hombres, para lo cual todos desean la misma cosa, o sea, el uso exclusivo de los bienes comunes. En segundo lugar, es la voluntad de dañarse mutuamente e incluso el antagonismo que deriva del contraste de las opiniones y de la insuficiencia del bien. El derecho de todos sobre todos y la voluntad natural de perjudicarse mutuamente obran de tal manera que el estado de naturaleza sea un estado de guerra incesante de todos contra todos. En este estado, no hay nada justo: la noción de lo derecho y lo torcido, de la justicia y de la injusticia, nace donde hay una ley y la ley nace donde hay un poder común: donde no hay ni ley ni poder falta la posibilidad de la distinción entre lo justo y lo injusto. Cada uno tiene derecho sobre todo, “cada uno es movido a desear lo que es bueno para él y a huir de lo malo para él, pero sobre todo, a huir del mayor de todos los males naturales que es la muerte”.

Por tanto, las normas fundamentales del derecho natural van dirigidas, según Hobbes, a librar al hombre del juego espontáneo y autodestructivo de los instintos y a imponerle una disciplina que le procure una seguridad, y la posibilidad de dedicarse a las actividades que hacen fácil su vida. La primera norma, en consecuencia, es: “Buscar y conseguir la paz en cuanto se tiene la esperanza de obtenerla; y cuando no se puede obtenerla, buscar y usar todos los auxilios y ventajas de la guerra”. De esta ley fundamental derivan todas las demás, la primera de las cuales es: “El hombre espontáneamente, cuando los demás también lo hagan y en la medida que lo juzgué necesario para la paz y para su defensa, debe renunciar a su derecho sobre todo y contentarse con tener tanta libertad con respecto a los demás cuanta el mismo les reconoce a los otros respecto de sí”. Los hombres formular en pactos entre sí con los cuales renuncian a su derecho originario o lo transfieren a personas determinadas.

Al escribir sobre el Estado, Hobbes nos dice que hay un acto fundamental que señala el paso del estado de naturaleza al estado civil. Ese acto es un contrato por el cual los hombres renuncian al derecho ilimitado del estado de naturaleza y lo transfieren a otros. Sólo cuando cada uno de los hombres somete su voluntad a un solo hombre o a una sola asamblea y se obliga a no hacer resistencia al individuo o a la asamblea a la que se ha sometido, se logra una defensa estable de paz y de los pactos de reciprocidad en que la misma consiste. Cuando se efectúa esta transferencia, se produce el estado o sociedad civil. Por tanto, puede decirse que el estado es “la única persona cuya voluntad, en virtud de los pactos estipulados recíprocamente, se debe considerar la voluntad de dichos individuos: “de ahí que pueda servirse de las fuerzas y de los bienes de cada uno de los individuos para la paz y al defensa común”.

La teoría de Hobbes acerca del estado es una teoría absolutista ya que el insiste en la irreversibilidad del pacto fundamental. Una vez constituido el estado los ciudadanos no pueden disolverlo negándole su consentimiento: porque el derecho del estado nace de los pactos de los súbditos entre sí y con el Estado, pero no de un pacto entre los súbditos y el estado, que podría ser revocado por parte de los primeros. Para Hobbes el poder del soberano es indivisible en el sentido de que no puede ser distribuido entre poderes diversos que se limiten mutuamente. La teoría de Hobbes no significa que no ponga límites a la acción del estado, aunque muy pocos, el estado no puede mandar a un hombre que se mate o se hiera a sí mismo. No obstante, el súbdito es libre sólo en lo que el soberano ha dejado de ordenar con las leyes.

Durante los noventa y un años de la vida de Hobbes, Inglaterra vivió uno de los periodos más cruciales de su historia moderna y esto constituirá una influencia en su identidad política, cuyo resultado será su teoría de estado que desarrolla en el Leviathan.

La iconografía del Leviatán de Hobbes

En el libro de Job (cap. 41, vers. 25) se describe al Leviatán como un animal marino que domina los mares y que se representa como una enorme ballena, un pez gigante y dentado, un cocodrilo, un dragón o un animal de cuello largo que emerge de los mares, Thomas Hobbes decidió representar al Leviatán en un hombre. 

En la primera edición de su obra en 1651 decide incluir una pintura de un rey compuesto de hombres que lleva una corona, un cetro en su mano izquierda y una espada en su mano derecha. Este enorme hombre está compuesto por otros, subordina por un lado al ejército y a los poderes civiles, y por otro lado a la Iglesia. 

El dibujo del Leviatán de Hobbes es de 24 X 15.5 cm de ancho. 

Siguiendo a Klenner en la parte superior del borde de la imagen está el versículo 24 del capitulo 41 de la edición hebrea del libro de Job: ¨Non est potestas Super Terram quae Comparetur¨ que se puede traducir como ¨en la tierra no es nadie comparable¨ o "no existe ningún poder sobre la tierra que pueda comparársele¨.

Dice Klenner: ¨Debajo de este texto se reproduce el Leviatán en figura humana. El cuerpo de éste con las insignias de la soberanía del poder político y espiritual, gigantesca figura armada con corona, espada y báculo, es precisamente modelada como hombre. 

Es el Estado omnipotente. Formado mediante el contrato social de cada uno con cada uno y por la voluntad de sus ciudadanos fundando y garantizando la paz, cubre bajo sus brazos desplegados los paisajes con sus ciudades y aldeas y el mar transitado por naves comerciales en el fondo. 

La corona la figura del Leviatán simboliza la soberanía del Estado; la espada sostenida en la mano derecha simboliza su poder político que triunfa sobre las guerras de las armas descritas en una columna de la izquierda con cinco pictogramas con fortaleza, cañones, mosquetes, banderas y tambores e incluso una batalla con infantería y caballería; el báculo sostenido en la otra mano simboliza el poder espiritual del Estado, que triunfa sobre la guerra civil de las palabras, descrita en una columna derecha cinco pictogramas con la Iglesia, mitra obispal, anatemas, las armas lógicas para las disputas de teológos y filósofos e incluso un concilio religioso. 

Entre ambas columnas, directamente bajo el Leviatán, cuyo poder sobre la tierra no tiene comparación, se encuentra el título del libro ¨Leviathan or the Matter, Forme, and Power of a Common - Wealth Ecclesisticall and Civil. By Thomas Hobbes of Malmesbury", London, Printed for Andrew Crooke, 1651. 

(Hermann Klenner, Thomas Hobbes. Filósofo del Derecho y su filosofía jurídica, Bogotá, Universidad Externado de Colombia, Serie de Teoría Jurídica y Filosofía del derecho, No 11, 1999 pp. 50 - 51)

Job 41 La Biblia de las Américas (LBLA)
1 [a]¿Sacarás tú a Leviatán[b] con anzuelo, o sujetarás con cuerda su lengua?
2 ¿Pondrás una soga[c] en su nariz, o perforarás su quijada con gancho[d]?
3 ¿Acaso te hará muchas súplicas, o te hablará palabras sumisas?
4 ¿Hará un pacto contigo? ¿Lo tomarás como siervo para siempre?
5 ¿Jugarás con él como con un pájaro, o lo atarás para tus doncellas?
6 ¿Traficarán con él los comerciantes[e]? ¿Lo repartirán entre los mercaderes?
7 ¿Podrás llenar su piel de arpones, o de lanzas de pescar su cabeza?
8 Pon tu mano[f] sobre él; te acordarás de la batalla y no lo volverás a hacer[g].
9 [h]He aquí, falsa es tu[i] esperanza; con sólo verlo serás[j] derribado.
10 Nadie hay tan audaz que lo despierte; ¿quién, pues, podrá estar delante de mí?
11 ¿Quién me ha dado[k] algo para que yo se lo restituya? Cuanto existe debajo de todo el cielo es mío.
12 No dejaré de hablar de sus miembros, ni de su gran poder, ni de su agraciada figura.
13 ¿Quién lo desnudará de su armadura exterior[l]? ¿Quién penetrará su doble malla[m]?
14 ¿Quién abrirá las puertas de sus fauces[n]? Alrededor de sus dientes hay terror.
15 Sus fuertes escamas[o] son su orgullo, cerradas como con apretado sello.
16 La una está tan cerca de la otra que el aire no puede penetrar entre ellas.
17 Unidas están una a la otra; se traban entre sí y no pueden separarse.
18 Sus estornudos dan destellos de luz, y sus ojos son como los párpados del alba.
19 De su boca salen antorchas, chispas de fuego saltan.
20 De sus narices sale humo, como de una olla que hierve sobre[p] juncos encendidos.
21 Su aliento enciende carbones, y una llama sale de su boca.
22 En su cuello reside el poder, y salta el desaliento delante de él.
23 Unidos están los pliegues de su carne, firmes están en él e inamovibles.
24 Su corazón es duro como piedra, duro como piedra de molino.
25 Cuando él se levanta, los poderosos[q] tiemblan; a causa del estruendo quedan confundidos.
26 La espada que lo alcance no puede prevalecer, ni la lanza, el dardo, o la jabalina.
27 Estima el hierro como paja, el bronce como madera carcomida.
28 No lo hace huir la flecha[r]; en hojarasca se convierten para él las piedras de la honda.
29 Como hojarasca son estimadas las mazas; se ríe del blandir de la jabalina.
30 Por debajo[s] tiene como tiestos puntiagudos; se extiende[t] como trillo sobre el lodo.
31 Hace hervir las profundidades como olla; hace el mar como redoma de ungüento.
32 Detrás de sí hace brillar una estela; se diría que el abismo es canoso.
33 Nada en la tierra[u] es semejante a él, que fue hecho sin temor.
34 [v]Desafía[w] a todo ser altivo; él es rey sobre todos los hijos de orgullo.

En la parte superior del borde de la imagen está el versículo 24 del capitulo 41 de la edición hebrea del libro de Job: ¨Non est potestas Super Terram quae Comparetur¨ ("No hay poder sobre la Tierra que se le compare") es una cita del Libro de Job.

El tema que destaca en estas obras es el tema de la construcción de la Autoridad (A) y el Poder (P).

0) Entre el 538 y el 330 a. C., autoría es desconocida, aunque la tradición lo atribuye a Moisés, Libro de Job.
1) 1533, Holbein, Los Embajadores.
2) 1550 Maquiavelo, El Príncipe.
3) 1762 Rousseau, El Contrato Social.

La construcción de la Autoridad (A) y el Poder (P).
Antes de establecer la cronología de esta construcción establezcamos los conceptos. 
El término “autoridad” procede del verbo latino “auctor” (ayudar a crecer); la palabra “auctoritas” presenta dificultades para su definición.

El término se usa de dos maneras:
1) como atributo del gobierno y personas que lo representan por el cual pueden dictar disposiciones o resoluciones y obligan a cumplirlas.
2) se aplica a personas que por razón de su situación, de su saber o de alguna cualidad o por el consentimiento de los que voluntariamente se someten a ellas. (María Moliner, _Diccionario de uso del español_.)

Para definir “autoridad” debemos establecer a qué género o categoría de objeto pertenece. Si partimos de tres categorías, a) la de las cosas, que incluye seres de carácter autónomo, que no se poya en otro concepto; b) la de las propiedades, que se refiere a las cualidades de alguien (la altura de una montaña, la inteligencia de alguien); c) la de las relaciones, que no son nombres absolutos sino relativos, debemos admitir que autoridad pertenece a la categoría de las relaciones como ocurre con la palabra padre, en tanto para ser nombrado padre, debe esta palabra estar en relación con la palabra hijo, pues sin categoría relacional se perdería la significación. Así pues la palabra autoridad entra en la categoría relacional sin dejar de estar en la de las propiedades. (Por Ej. un maestro detenta autoridad por determinados atributos: saber, presencia, carisma, etc.)

El concepto de autoridad define una triada: un agente (quien asigna la autoridad), un receptor (quien la recibe) y el ámbito o campo que está constituido por todas las actividades reales o conjunto de órdenes que regulan las actividades reales por ejemplo el saber y los códigos que regulan todas las prácticas: médicas, docentes, comerciales, etc. De esta manera se reconoce la autoridad epistemológica que lo es si y solo si se funda en el saber, en el saber que además se sostiene dentro de un ámbito. De esta manera los panaderos reconocen la autoridad del mejor panadero, etc. Lo más habitual es aceptar la autoridad sobre algo o alguien por ocupar un “lugar”; esta es la autoridad deontológica que da origen al autoritarismo. El autoritarismo se ejerce sin definir ámbito específico y, por lo tanto, sin que quien lo ejerce sea aceptado por ser el que posee el mejor saber de todos. En este sentido la autoridad es de quién manda, quien tiene derecho de mandar muy diferente de la autoridad de quien sabe.

Aquí surge la cuestión de si es posible definir una autoridad que sea válida en todo tiempo y lugar. Este problema fue resuelto por los teólogos estableciendo que la autoridad y el poder absolutos residen en Dios. ¿Cómo se ha construido esta justificación? ¿Cómo se habla de la autoridad emanada de Dios? Aquí interviene la fe, la fe como aceptación de la siguiente proposición: aceptar la autoridad emanada de Dios. Esto es indiscutible porque en última instancia la fe consiste en aceptar una proposición. El reconocimiento de esta proposición es un acto humano, un acto de fe, de creencia. Dios es una entidad autónoma que no depende de nada ni nadie. Dios es la cosa en sí con plena autoridad y poder, de él emana toda soberanía. Aquí se toma en cuenta a la autoridad en tanto relación, y secundariamente como propiedad.

Si un acto de fe es un acto de creencia, entonces debemos trabajar sobre la cuestión de las creencias que se ejerce sobre las proposiciones llamadas “dogma”, “axioma”.
Entremos al campo de lo cotidiano.

Ver la película Nuevo Mundo, (1977 trata de hechos ocurridos en 1531)



Leer el libro de Enrique Krauze, El Pueblo soy Yo, 2018.

sábado, 1 de febrero de 2020

Fraude

Fraude
José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP
robledomeza@yahoo.com.mx
WA: 2223703233

Fraude

Del latín fraus, un fraude es una acción que resulta contraria a la verdad y a la rectitud. El fraude se comete en perjuicio contra otra persona o contra una organización (como el Estado o una empresa).

En todo fraude existe un actor (el que comete el fraude) una víctima que resulta perjudicada por la acción del actor y un beneficiado por el fraude. Quién comete fraude es una autoridad quién está encargada de vigilar la ejecución de contratos. Actor y víctima tienen intereses opuestos. El fraude es una acción contraria a la ley.

Si este fuera el caso hay varias entidades involucradas.

El actor que comete el fraude sería la Federación Mexicana de Futbol quien es la autoridad de vigilar que el contrato de compra-venta de Lobos BUAP se realice conforme a lo establecido legalmente; la víctima es ¿la BUAP?, es ¿Lobos A.C.?; el beneficiado ¿es Mendívil?

Sólo tengo las siguientes preguntas:

1) ¿Cuál es el contrato de compra-venta de Lobos BUAP?

2) ¿Quiénes lo firmaron?

3) ¿La FMF actúo con dolo para perjudicar a una de las partes para beneficiar a la otra?

4) ¿Hay acuerdos al margen del contrato?

Del Big Bang a la visión cultural de la Cuarta Transformación (4T). La lengua el factor constituyente de una persona.

Del Big Bang a la visión cultural de la Cuarta Transformación (4T).
La lengua el factor constituyente de una persona.
3er Congreso de etnografía contemporánea del estado de Puebla
18-21 de febrero de 2020
Mtro. José Antonio Robledo y Meza
Colegio de Filosofía, FFyL-BUAP
robledomeza@yahoo.com.mx
wa: 2223703233

Resumen
Es a partir de los hallazgos de los etnólogos que el filósofo produce un enfoque más general y abstracto; el filósofo observaría que en el discurso del etnólogo hay dos elementos centrales: el hablar y el hacer (la cultura) de los grupos.

¿Existe un grupo social que podría denominarse mexicano? Si la respuesta es afirmativa entonces pasaríamos a la pregunta ¿qué habla es la que constituye “la cultura mexicana? En el presente mexicano de 69 lenguas existentes el español es la lengua subordinante y por lo tanto, el español es el habla constituyente de la cultura mexicana si es que ésta existe. Y ¿dónde el español ejerce su relación subordinante? La respuesta es: en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos la que originalmente fue discutida y aprobada utilizando el español.

Si a lo anterior agregamos que existe un proyecto político-económico-cultural llamado 4T, entonces resulta significativo observar “cómo” se comunican las intenciones y las actividades propuestas para concretarlas para así constituir un grupo que podemos llamar “mexicano”.

Entonces preguntémonos por la importancia del español en la cultura “mexicana” y por el instrumento que puede hacer posible “lo mexicano”: la educación.

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El papel de la cultura y la educación en la divisa “El Pueblo Soberano como base, una Nueva República como fin y la Cuarta Transformación como medio”.

El papel de la lengua en la cultura

La etnografía estudia de manera sistemática la cultura de los diversos grupos humanos; consiste en observar las prácticas culturales de los grupos sociales y poder participar en ellos para así poder contrastar lo que la gente dice (discurso) y lo que hace (prácticas culturales). Esta técnica se utilizó para analizar a las comunidades aborígenes, actualmente se aplica también al estudio de cualquier grupo humano que se pretenda conocer mucho mejor.

Iniciemos citando en extenso el artículo 3º Constitucional.
Artículo 3o. Toda persona tiene derecho a la educación que se basará en el respeto irrestricto de la dignidad de las personas, con un enfoque de derechos humanos y de igualdad sustantiva. Tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará el amor a la Patria, el respeto a todos los derechos, las libertades, la cultura de paz y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia; promoverá la honestidad, los valores y la mejora continua del proceso de enseñanza aprendizaje.
(…) El Estado priorizará el interés superior de niñas, niños, adolescentes y jóvenes en el acceso, permanencia y participación en los servicios educativos.
El Estado fortalecerá a las instituciones públicas de formación docente, de manera especial a las escuelas normales, en los términos que disponga la ley.
Los planes y programas de estudio tendrán perspectiva de género y una orientación integral, por lo que se incluirá el conocimiento de las ciencias y humanidades: la enseñanza de las matemáticas, la lectoescritura, la literacidad, la historia, la geografía, el civismo, la filosofía, la tecnología, la innovación, las lenguas indígenas de nuestro país, las lenguas extranjeras, la educación física, el deporte, las artes, en especial la música, la promoción de estilos de vida saludables, la educación sexual y reproductiva y el cuidado al medio ambiente, entre otras.
(…) II. El criterio que orientará a esa educación se basará en los resultados del progreso científico.
a) Será democrático, considerando a la democracia no solamente como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo;
b) Será nacional;
c) Contribuirá a la mejor convivencia humana, evitando los privilegios de razas, de religión, de grupos, de sexos o de individuos;
i) Será de excelencia, entendida como el mejoramiento integral constante que promueve el máximo logro de aprendizaje de los educandos, para el desarrollo de su pensamiento crítico y el fortalecimiento de los lazos entre escuela y comunidad;
V. Toda persona tiene derecho a gozar de los beneficios del desarrollo de la ciencia y la innovación tecnológica. 

Durante el proceso para discutir y formular propuestas -2018-2019- hicimos la siguiente:

El Estado garantizará la calidad en la educación obligatoria de manera que los materiales y métodos educativos, la organización escolar, la infraestructura educativa y la idoneidad de los docentes y los directivos garanticen el máximo logro de aprendizaje de los educandos y su formación como personas educadas. La calidad estará dirigida a alcanzar la excelencia de todo el sistema educativo. Para ello impulsará el buen uso del español para desarrollar las diferentes operaciones lingüísticas: hablar, escuchar, entender, escribir, leer, traducir, interpretar, etc. y hacerlas de diferentes modos: monologando, dialogando, discutiendo, razonando, planeando, etc. para desempeñar varios tipos de actos lingüísticos: describir, preguntar, ordenar, expresar, etc.

Según datos oficiales, existen 69 lenguas oficiales en México; 68 indígenas y el español. Las diez lenguas indígenas más habladas en México en la actualidad son: náhuatl, chol, totonaca, mazateco, mixteco, zapoteco, otomí, tzotzil, tzeltal y maya. 

Nuestro país cuenta con 11 familias lingüísticas1, 68 agrupaciones lingüísticas (lenguas)2 de donde se derivan 364 variantes lingüísticas diversificadas por región y grupo étnico. Considerando las investigaciones realizadas hasta el presente, así como las consultas y los propios estudios realizados por el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), para la elaboración de su Catálogo de las Lenguas Indígenas Nacionales: Variantes Lingüísticas de México con sus autodenominaciones y referencias geoestadísticas, la realidad lingüística del país es mucho más compleja de lo que en términos generales se ha creído hasta ahora.

Existen lenguas indígenas en nuestro país las cuales están a punto de desaparecer debido a que quedan muy pocos hablantes, por ejemplo, paipai, kumiai y cucapá.

Es una gran desventaja para una persona no poder hablar con una variedad ampliamente comprensible del idioma propio; la escuela no debe renunciar a la tarea de conseguir que los niños sean miembros de una comunidad lingüística lo más amplia posible, pues de otra manera, se verán confinados dentro de límites muy estrechos.

Nada de nuevo hay en la idea de enseñar a los alumnos y de fomentar en ellos el hablar con toda libertad en el idioma que a su alrededor escucha diariamente, enseñándoles a la vez una variedad correcta. La incapacidad de hablar con fluidez es una privación mucho peor que la inhabilidad de leer o escribir. La capacidad de hablar puede traducirse como la capacidad de contribuir a una controversia.

El término lengua natural designa una variedad lingüística o forma de lenguaje humano con fines comunicativos que está dotado de una sintaxis y que obedece supuestamente a los principios de economía y optimidad. Las lenguas naturales están basadas usualmente en un sistema de signos sonoros aunque algunas pueden estar basadas en signos gestuales. En la sociolingüística, el término lengua natural también se utiliza a veces como lengua étnica. La lengua étnica evoluciona enmarcada por una cultura de hablantes nativos que utilizan dicha lengua con una finalidad comunicativa. 

El lingüista Charles F. Hockett habla de quince rasgos definitorios de la lengua. Aquí resaltaremos la función de ocho de ellas3: comunicación4; transmisión difundida y recepción dirigida5; transitoriedad6; desarrollo interlocutivo o intercambiabilidad7; semanticidad8; desplazamiento9; productividad10; transmisión cultural11.

Diferencias de las lenguas con los lenguajes formales.

Al contrario que en el lenguaje formal, donde el significado de una cadena o frase sólo está influido por su aspecto o «forma», en los lenguajes naturales la semántica o significado específico y contextual de sus componentes intervienen en la validez o no de la frase, añadiendo complejidad a su estudio.

La lingüística es la rama del saber que se encarga del estudio del lenguaje, entendido como el conjunto de reglas que gobierna cualquier proceso de comunicación.

Admitiendo la existencia de reglas de comunicación, la lingüística estructural llegó a definir extensivamente una determinada lengua natural como el conjunto de frases que se pueden emitir y utilizar en esa lengua.

A finales de la década de los años 1950 Noam Chomsky propuso incorporar los lenguajes naturales al tipo de lenguajes susceptibles de ser estudiados por los sistemas formales por medio de gramáticas generativas, que darán lugar a las cadenas o frases válidas en un lenguaje dado.

Se trata de reflexionar en torno a las lenguas que conducen a los lenguajes, ese conjunto de palabras con significados (conceptos) y reglas sintácticas que posibilitan la comunicación; conceptos que asociados en proposiciones expresan ideas, que son la vía por la cual transmitimos y aprendemos otros conceptos; que son los componentes más importantes del intercambio cultural.

Sin sistemas conceptuales serían imposibles las experiencias humanas.

Por los conceptos desarrollamos las capacidades de pensar, planear, razonar, etc.

Si no organizamos y comprendemos conceptos estas capacidades se bloquean y nos incapacita para formular y resolver problemas porque no podemos generar nuevos conceptos que nos ayuden a hacerlo. Repetir preguntas y respuestas es catequizar el cual es un método irracional y, por lo tanto, no ético e inmoral.

El lenguaje refiere experiencias; las expresa y las transforma.

Dominar una lengua nos permite acceder a los lenguajes que nos permiten desarrollar 
1) diferentes operaciones lingüísticas: hablar, escuchar, entender, escribir, leer, traducir, interpretar, etc.
2) Hacer estas operaciones de diferentes modos lingüísticos: monologar, dialogar, discutir, razonar, planear, etc.
3) Desempeñar varios tipos de actos lingüísticos: describir, preguntar, ordenar, expresar, etc.

Por el lenguaje nos hacemos personas, nos hacemos individuos dentro de una amplísima comunidad: la humanidad. Por el lenguaje los humanes poseemos el poder del pensamiento abstracto que nos permite conceptualizar (filosofar) y relacionarnos con el mundo.

Usar correctamente el lenguaje se necesita saber pensar y saber pensar requiere de lógica y método, métodos lógicos, metodologías. El método lógico es el mismo para todos los saberes calificados de ciencia o no.

Los filósofos se preocupan por el lenguaje porque existe el convencimiento de que pensamos con palabras y, además porque estas mismas son actos. El examen de las palabras o conceptos es, al mismo tiempo, el examen del pensamiento (argumentos) y de las distintas formas de vida, incluso de ser.

El Universo tiene una historia que va del Big Bang a la computadora, a la Inteligencia y Conciencia Artificiales, a la imitación de la vida, a la civilización cosmopolita, a la visión cultural del universo. Esta historia puede construirse gracias al proceso de continuidad de la mente. En esta historia hay tres momentos notables: la aparición de la vida, la aparición de la vida mental y la aparición de la evolución por amor creador.

Los científicos han estimado que el Universo tiene más de 15.000 millones de años, cifra que zahiere nuestros tres millones de años como especie inteligente.

¡Ahora mismo!: el primer instante del primer día del segundo año cosmológico: extendido desarrollo de la ciencia y tecnología; surgimiento de una nueva cultura global; adquisición de los medios de autodestrucción humana; primeros pasos en la exploración planetaria en naves espaciales, la búsqueda de la inteligencia extraterrestre y primeros artefactos producto de los proyectos de Inteligencia y Conciencia Artificiales.

En la actualidad el malestar cultural revela un síntoma: el amor por los demás y por lo que se hace es una práctica cada vez menos aceptada. No es un buen augurio para la cultura que el amor por los demás y por lo que se hace empiece a parecer inaceptable y hasta ridículo. Cuando se produce únicamente lo que tiene mercado o patrocinio, hace falta un milagro para que la cultura no termine siendo conformista.

En México ha llegado la oportunidad de que esto, nuevamente, no sea así. En México, a principios del siglo XX, aparecieron diferentes representaciones o modelaciones de la realidad: mitos, religiones, poesía, pinturas, música, artes plásticas, ciencias… todo lo anterior es cultura y con todo ello México comenzó a existir. Con estas representaciones la mente del mexicano adquirió la capacidad para controlar las condiciones de su existencia. En esas representaciones hay un valor de supervivencia; con ellas el mexicano ha intentado apropiarse del orden de la existencia y llevarlo a servir propósitos humanos. En los últimos tiempos ha aparecido la computadora como instrumento para estudiar la realidad y con ello la posibilidad de simularla y simular la mente. Y puede verse en lo que los jóvenes intentan de que, nuevamente, el sostén último de las obras objetivamente valiosas está en el trabajo personal: en creer en lo que se cree, a pesar de las opiniones de los otros, a pesar de las consecuencias deprimentes que eso tiene en la práctica. Hasta ahora el financiamiento de lo más valioso que en cultura se produce tiene su origen en el trabajo personal. Puede seguir el apoyo de la familia, de los mecenas, del mercado y del Estado. Lo importante es tener la conciencia de que toda vida puede ser creadora de muchas maneras, y lo mejor sería que, sobre la marcha, aprendamos a convertir nuestra opresión en libertad, nuestra vida cotidiana en alegría.

De acuerdo con la UNESCO la cultura puede considerarse como el conjunto de rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos, que caracterizan a una sociedad o a un grupo social. En tanto por arte se entiende la generación de elementos estéticos en las expresiones del quehacer humano.

A partir de nuestra experiencia de más de 30 años promoviendo relaciones culturales diversas podemos decir que impulsar una política pública cultural sería fomentar e impulsar la cultura en cualquier localidad, rural o urbana, con actividades que difícilmente pueden ofrecerse en esa zona por su lejanía con la capital del estado o por las condiciones precarias de existencia.

Al brindar actividades diferentes a las acostumbradas en una comunidad, se pretende enriquecer el proceso de aprendizaje ampliando el espectro de conocimientos tanto de niños como de jóvenes y adultos. A la vez se busca fomentar valores de solidaridad, respeto, inclusión e identidad, de forma que los aprendizajes adquiridos se puedan aplicar en la cotidianidad, mejorando la calidad de vida de los habitantes. Con lo anterior se crearía un punto de partida para que las personas, todos los ciudadanos, tomen ejemplo y emprendan iniciativas para mejorar la situación de sus familias y comunidades, al tiempo de aportar herramientas a los ciudadanos para que estos tomen conciencia de sí mismos y del papel que juegan dentro de la sociedad, adaptando el lenguaje a cada grupo de edad y al entorno cultural; esto para que la transmisión del mensaje sea efectiva y la creatividad artística refleje la pluralidad cultural del estado y del país.

La política cultural no debe ser una mera reproducción del enfoque de los grupos dominantes que asumen la perspectiva de los centros de poder; es, por el contrario, generar la perspectiva que fomente y apoye las ideas de un pueblo, con un enfoque multi-inter-transdiciplinario que rompa con la parcialización y la híper especialización del conocimiento y de la especialización de la cultura. Que impulse y fortalezca las acciones que permitan a las comunidades desarrollar sus propias capacidades de gestión y desarrollo a partir de incorporar los elementos que ellas decidan o elijan para su autogestión.

Asumir e impulsar como estrategia eje de las políticas públicas la masificación de la cultura y la democratización del saber pasa por reflexionar y debatir también en torno a la institucionalidad cultural requerida –la Secretaría de Cultura-, la manera descentralizada o concentrada de coordinar e implantar las acciones Se requiere formular una agenda de trabajo para profundizar el debate sobre la vida cultural y su proyección social.

Para la mayoría de los mexicanos –de todas las edades y de todas las condiciones- el español es mucho más que un simple universo de signos convencionales provistos de significados (conceptos). El español es el medio que sirve para comunicarnos, las palabras que lo componen nos permite expresar ideas. Por el español podemos referir experiencias, expresarlas y transformarlas. El español es la vía por la cual transmitimos y aprendemos conceptos que son los componentes más importantes del intercambio cultural.

Por medio del español desarrollamos diferentes operaciones lingüísticas: hablar, escuchar, entender, escribir, leer, traducir, interpretar, etc. y hacerlas de diferentes modos: monologando, dialogando, discutiendo, razonando, planeando, etc. para desempeñar varios tipos de actos lingüísticos: describir, preguntar, ordenar, expresar, etc.

Por el español nombramos nuestras experiencias, nuestras relaciones sociales, los objetos con los que nos encontramos. Por el español es que poseemos el poder del pensamiento abstracto que nos permite conceptualizar y relacionarnos con el mundo tal y como lo hacemos. En pocas palabras, las posibilidades de usar el español son infinitas.

Sin el español serían imposibles todas aquellas manifestaciones característicamente mexicanas. Nuestra cultura.

Por el español nos hacemos personas, nos hacemos individuos dentro de una amplísima comunidad: la humanidad12.


Para los mexicanos experimentar el mundo, es experimentarlo a través de las categorías lingüísticas del español. El concepto de realidad depende de estas categorías. 

El mundo no se nos presenta ya rebanado en objetos y experiencias; lo que cuenta como un objeto, es ya una función de nuestro sistema de representación, y la manera en que percibimos el mundo en nuestras experiencias, está influida por ese sistema de representación. Nuestro concepto de la realidad depende de las categorías lingüísticas proporcionadas por las lenguas y el español.

Para usar correctamente el español se necesita saber pensar y para saber pensar se requiere saber plantear preguntas, lógica y método, métodos lógicos, en una palabra metodología. Y el método lógico es el mismo para todos los saberes calificados de ciencia. Sin conceptos, o mejor dicho sin sistemas conceptuales, serían imposibles las experiencias humanas.

Los conceptos tienen una importancia decisiva en toda actividad humana: pensamos, planeamos, razonamos, etc., mediante conceptos; si no se comprenden los conceptos, si no se organizan entonces estas capacidades permanecen bloqueadas con la consiguiente incapacidad tanto de resolver problemas como de generar conceptos nuevos que nos ayuden hacerlo. Los conceptos son parte de la experiencia y, en muchos casos, sería del todo imposible tener la experiencia sin un dominio del vocabulario apropiado.

No estamos afirmando que el español haga la realidad sino que lo que cuenta como realidad, depende de las categorías que le imponemos al mundo; y esas categorías, en la gran mayoría, son lingüísticas, pertenecen al español.

De esta manera queda revelada la importancia del desarrollo de las habilidades lingüísticas en el desarrollo cognitivo de las personas: las habilidades amplias de leer, escribir, escuchar y hablar son importantes para el aprendizaje significativo. Los filósofos se preocupan por el lenguaje porque existe el convencimiento de que pensamos con palabras y, además porque estas mismas son actos. El examen de las palabras o conceptos es, al mismo tiempo, el examen del pensamiento y de las distintas formas de vida, incluso de ser.

Dicho lo anterior es comprensible que las afirmaciones siguientes sean equivalentes: “el humán hizo el lenguaje; el lenguaje hizo al humán”. Tan importante es el lenguaje para la condición humana que Aristóteles definió al humán como el animal dotado de lenguaje.

En México es de primera importancia aprender a usar correctamente el español. Por el español es que los mexicanos podemos comunicarnos y establecer racionalmente nuestros acuerdos y desacuerdos. Por el español es que adquirimos los sistemas conceptuales que nos permiten describir, explicar y comprender la realidad. El español nos proporciona junto con las matemáticas las categorías lingüísticas necesarias. Examinar los discursos a través de las palabras es examinar nuestros pensamientos.

¿Cómo se aprende el español? Usándolo correctamente y una táctica para estudiar el español es analizando sistemas de “pensamientos”.

Aquí surge la propuesta de un posible enfoque en el estudio del español. Concebir el español como una actividad que se concreta en operaciones, actos y modos lingüísticos. 

La comunicación básica desde temprana edad hasta la muerte de un individuo se lleva a cabo por medio de los usos de la lengua “natural”. En México el idioma más usado por los ciudadanos es el español. Por medio de él la mayoría de los mexicanos interactuamos.

Como recurso, el español nos permite a los mexicanos comunicarnos, pensar, planear y razonar. El español es un sistema de comunicación estructurado para el que existen varios contextos de uso y ciertos principios combinatorios formales. Lo usamos en distintos contextos tanto naturales como artificiales.

Sabiendo que la función fundamental del español para los mexicanos es permitir comunicarnos con nuestros semejantes y que no solo trasmitimos información de una manera objetiva, sino que además transmitimos dudas, deseos y necesidades.

Sabiendo la calidad de vida de los miembros de una sociedad está determinado por la calidad de las relaciones que esos individuos tienen con respecto a los demás. Esas relaciones son las relaciones económicas, políticas y culturales. Todas esas relaciones están interrelacionadas por la comunicación que los miembros de la sociedad tienen entre sí. La calidad de la comunicación define la calidad de vida de los miembros de la sociedad.

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1 La categoría familia lingüística es la más inclusiva y se define como un conjunto de lenguas cuyas semejanzas estructurales y léxicas se deben a un origen histórico común. Existen 11 familias lingüísticas indoamericanas consideradas en el catálogo en razón de que cada una de ellas se encuentra representada en México con al menos una de sus lenguas. Dichas familias, dispuestas por su ubicación geográfica de norte a sur en nuestro continente, son: 1 Álgica, 2 Yuto-nahua, 3 Cochimí-yumana, 4 Seri, 5 Oto-mangue, 6 Maya, 7 Totonaco-tepehua, 8 Tarasca, 9 Mixe-zoque, 10 Chontal de Oaxaca, 11 Huave.
Las 68 agrupaciones lingüísticas en nuestro país están catalogadas así: 1 Akateko, 2 Amuzgo, 3 Awakateko, 4 Ayapaneco, 5 Cora, 6 Cucapá, 7 Cuicateco, 8 Chatino, 9 Chichimeco jonaz, 10 Chinanteco, 11 Chocholteco, 12 Chontal de Oaxaca, 13 Chontal de Tabasco, 14 Chuj, 15 Ch’ol, 16 Guarijío, 17 Huasteco, 18 Huave, 19 Huichol, 20 Ixcateco, 21 Ixil, 21 Jakalteko, 23 Kaqchikel, 24 Kickapoo, 25 Kiliwa, 26 Kumiai, 27 Ku’ahl III, 28 K’iche’, 29 Lacandón, 30 Mam, 31 Matlatzinca, 32 Maya, 33 Mayo, 34 Mazahua, 35 Mazateco, 36 Mixe, 37 Mixteco, 38 Náhuatl, 39 Oluteco, 40 Otomí, 41 Paipai, 42 Pame, 43 Pápago, 44 Pima, 45 Popoloca, 46 Popoluca de la Sierra, 47 Qato’k, 48 Q’anjob’al, 49 Q’eqchí’, 50 Sayulteco, 51 Seri, 52 Tarahumara, 53 Tarasco, 54 Teko, 55 Tepehua, 56 Tepehuano del norte, 57 Tepehuano del sur, 58 Texistepequeño, 59 Tojolabal, 60 Totonaco, 61 Triqui, 62 Tlahuica, 63 Tlapaneco, 64 Tseltal, 65 Tsotsil, 66 Yaqui, 67 Zapoteco, 68 Zoque. Catálogo de las Lenguas Indígenas Nacionales: Variantes Lingüísticas de México con sus autodenominaciones y referencias geoestadísticas.
Las otras características son: 9) Retroalimentación total: el hablante puede escucharse a sí mismo en el preciso instante que emite un mensaje. 10) Especialización: los órganos que intervienen en el habla, aparte de servir para sus funciones fisiológicas correspondientes, están especializados para el habla. 11) Arbitrariedad: no existe correlación entre la señal y el signo. 12) Discreticidad: las unidades básicas son separables, sin haber una transición gradual. Un oyente puede oír o «t» o «d», e independientemente de que lo escuche bien distinguirá o una u otra, sin escuchar una mezcla de ambas. 13) Doble articulación o dualidad: existe un nivel o segunda articulación en el que los elementos no poseen significado pero sí distinguen significado (fonema), y otro nivel o primera articulación en el que estos elementos se agrupan para tener significado (morfema). Los elementos de la segunda articulación son finitos, pero pueden agruparse de infinitas maneras. (Cf. Hjelmslev). 14) Prevaricación: el mensaje puede ser intencionadamente falso. (Cf. máximas conversacionales, Grice). 15) Función metalingüística: el lenguaje humano permite referirse a sí mismo; se puede decir que «altar» es una palabra masculina, y no se está haciendo referencia alguna al objeto, sino a la palabra en sí.
es el canal vocal-auditivo, el principal en el lenguaje humano.
en el habla se emite un mensaje que se expande en todas direcciones y que puede ser escuchado por cualquiera.
el mensaje humano es temporal; las ondas se desvanecen y el mensaje no persiste ni en el tiempo ni en el espacio.
un hablante, en condiciones normales, puede tanto emitir como recibir mensajes.
la señal se corresponde con un significado en particular. Es un elemento fundamental de cualquier método de comunicación.
puede hacerse referencia a situaciones u objetos que no se sitúan por deíxis, en el «aquí y ahora», es decir, separados por el tiempo o distancia, o incluso sobre cosas que no existen ni han existido.
10 las reglas de la gramática permiten la creación de oraciones nuevas que jamás han sido creadas, pero que pueden ser entendidas. (Cf. competencia lingüística, gramática generativa, Chomsky).
11 el lenguaje humano es un producto de una evolución histórica y se transmite entre generaciones.
12 El Instituto Cervantes en El español, una lengua viva. Informe 2018, nos informa que hay 577 millones de hablantes de español; 480 millones lo hablan con dominio nativo como primera o segunda lengua, el resto lo habla con competencia limitada entre los que hay 22 millones de estudiantes. La Wikipedia a su vez nos informa que el español es la segunda lengua del mundo por el número de personas que la hablan como lengua materna tras el chino mandarín, de modo que puede ser considerada la tercera lengua del mundo por el total de hablantes tras el mandarín y el inglés, con cerca de 22 millones de estudiantes, y la tercera en comunicación internacional tras el inglés y francés. El español posee la tercera población alfabetizada del mundo (un 5,47 % del total), siendo la tercera lengua más utilizada para la producción de información en los medios de comunicación, y también la tercera lengua con más usuarios de Internet, después del chino y el inglés, con 256 millones de usuarios aproximadamente, lo que representa el 7,6 % del total. La lengua es hablada principalmente en España​e Hispanoamérica; es oficial pero no nativa en Guinea Ecuatorial y en el estado en el exilio de Sahara Occidental. Es hablada también por inmigrantes en muchos países, notablemente en Estados Unidos, donde una parte muy pequeña de las comunidades de hablantes proviene de la época colonial española. El español es uno de los seis idiomas oficiales de la Organización de las Naciones Unidas. Es también idioma oficial en varias de las más importantes organizaciones político-económicas internacionales -la Unión Europea, la Unión Africana, la Organización de Estados Americanos, la Organización de Estados Iberoamericanos, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, la Unión de Naciones Suramericanas, la Comunidad del Caribe, los Estados de África, del Caribe y del Pacífico y el Tratado Antártico, entre otras- y del ámbito deportivo, la FIBA, la FIFA, la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo, etc.

La conquista perdida: El español contra las lenguas originarias

La conquista perdida:
El español contra las lenguas originarias

JUDITH AMADOR TELLO 31 enero, 2020


El lingüista Luis Fernando Lara. Foto: Octavio Gómez.
https://www.proceso.com.mx/616316/la-conquista-perdida-el-espanol-contra-las-lenguas-originarias

Todo pasa por el lenguaje, y el lingüista de El Colegio de México, Luis Fernando Lara, arroja una información desconcertante: “El proceso de adopción del español por parte de los nahuas tomó 200 años”, debido a una fuerte resistencia cultural –en la que participaron enfrentados el clero regular y el secular– antes de comenzar a ser bilingües. De ahí que sitúe en el inicio el papel de la lengua en la Conquista, y por supuesto el de Malinche traductora, porque el grueso del ejército de Cortés no hablaba español.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Malintzin ha sido juzgada a lo largo de la historia como la mujer que traicionó a su pueblo y permitió con ello la Conquista de México.

Sin embargo, en el contexto de los 500 años de la llegada de Hernán Cortés a las costas del actual Veracruz y de los procesos que provocaron la caída de Tenochtitlán (13 de agosto de 1521), la figura de la joven –a quien el mismo conquistador admiró y protegió– comienza a ser revalorada.

El doctor en Lingüística y Literatura Hispánicas de El Colegio de México (Colmex), donde dirige el proyecto del Diccionario del español de México, Luis Fernando Lara Ramos, le atribuye un papel tan “estratégico” a partir del dominio que tuvo de las lenguas, que sin ella Cortés no hubiera podido organizar a sus aliados tlaxcaltecas.

Incluso lanza una pregunta provocadora a los historiadores: Qué tal si al llamar ‘Malintzin’ a Cortés, como Bernal Díaz del Castillo lo consigna, se le estaba diciendo ‘marido de María’ y era a ella a quien los indios reconocían como figura principal.

En la biblioteca de El Colegio Nacional (Colnal), al cual pertenece desde el 5 de marzo de 2007, el lingüista nacido el 20 de marzo de 1943 en la Ciudad de México, explica en entrevista con Proceso que las lenguas que se hablaban en aquel momento y las traducciones, fueron decisivas en el desarrollo de los acontecimientos. Sin embargo, el español tardó más de 200 años en ser aprendido por los indígenas, y hasta hoy más de 60 idiomas originarios, y sus variantes persisten y se han constituido en una forma de resistencia cultural.

Su punto de partida son los fragmentos de la historia en los cuales el fraile Jerónimo de Aguilar –que había naufragado en Yucatán junto con Gonzalo Guerrero (quien se quedó con los mayas y combatió con ellos a los españoles) y vivido siete años en la región, por lo cual aprendió su lengua– se une al ejército de Cortés.

Y, por otro lado, Malintzin, una joven “probablemente noble”, proveniente de un pueblo náhuatl de la región de Tabasco (algunos historiadores señalan que venía de Oluta, un pueblo de Veracruz), hablaba tanto esa lengua como el maya, y es regalada al conquistador en Champotón.

La historia de Marina, Malintzin o Malinche aún es controvertida. En el texto “¿Fue traidora la Malinche?”, del libro Mentiras y verdades en la arqueología mexicana, el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma cita a Bernal Díaz del Castillo, quien afirma que fue una “gran señora y cacica de pueblos y vasallos” originaria de Painala, cerca de Coatzacoalcos y entregada a Cortés en su paso por Tabasco.

Según la reseña que la historiadora Beatriz Lucía Cano Sánchez hace del libro La conquista de la Malinche. La verdad acerca de la mujer que fundó el mestizaje en México, del historiador Luis Barjau, aunque hubiese sido cacica, al ser regalada a Cortés después de la batalla de Centla, ella no podía sino ser esclava. De hecho, pasó a ser en aquel momento propiedad de Alonso Hernández Portocarrero (dimensionantropologica.inah.gob.mx/?p=6821).

El mestizaje

Investigador como es de la lengua, el lenguaje y la comunicación, el filólogo Lara Ramos se deleita sonriente tratando de adivinar cómo pudo ser la relación entre Cortés, Jerónimo de Aguilar y Malintzin, y de ellos tres con los mexicas y su tlatoani Moctezuma:

“Imaginemos una pregunta de Cortés a Jerónimo de Aguilar en español, él se la traduce a Malintzin en maya, y ella la traduce del maya al náhuatl. Podría haberse tratado realmente de un teléfono descompuesto –ríe–. Y lo que no podremos saber nunca es qué clase de fórmulas de cortesía se utilizaban.

“Sabemos que Cortés venía educado con las formas hacia los reyes de España, y Malintzin debe haber sido educada con las fórmulas hacia los nobles mexicas. No debieron ser iguales, de modo que siempre me he preguntado cómo lo dirían. ¿Cómo se acercaría Malintzin a Moctezuma para transmitirle lo que estaba diciendo Cortés? Esa es una interrogación que no vamos a resolver, necesitaríamos una máquina del tiempo.”
El papel de Malintzin se engrandece solo, pues a decir del investigador, los españoles en general no aprendieron alguna de nuestras lenguas, si acaso algunas palabras para actos elementales como pedir comida. En cambio, sí lo hicieron “de manera maravillosamente buena” los misioneros como fray Pedro de Gante, “de quien se dice que fue hermano bastardo de Carlos V, y tenía una educación renacentista”.

De Gante, refiere el especialista, llegó primero a Huejotzingo y luego a lo que es hoy la Ciudad de México. Aquí funda la capilla de San José de los Naturales, que fue la primera de la Nueva España, en donde actualmente está la iglesia y los restos del convento de San Francisco en la calle de Madero, a un lado de la Torre Latinoamericana.

Al percatarse de la cantidad de imágenes y símbolos que se utilizaban en los códices mexicas, el fraile pretendió escribir un Padre Nuestro “con monitos”. Y otro franciscano, Jacobo de Testera, imitó la idea con los “catecismos ilustrados” o “catecismos testerianos”. Es difícil imaginar su efecto, apunta, porque De Gante ponía un monito como Jesús, otro como un ángel y etcétera, “pero los jeroglíficos no son monitos, tienen un contenido simbólico muy profundo”. 

Subraya que durante el siglo XVI sólo los misioneros “se tomaron el trabajo de aprender no sólo náhuatl, sino todas las lenguas de las regiones que iban colonizando. A ellos les debemos trabajos centrales para entender el mundo náhuatl: fray Bernardino de Sahagún con la Historia general de las cosas de la Nueva España; a fray Alonso de Molina con su diccionario español-náhuatl/náhuatl-español y muchos más”.

Por su parte, los nahuas tuvieron que aprender sobre todo los nombres de las instituciones políticas y administrativas creadas por los españoles, porque se les impuso ese gobierno, y poco a poco fueron aprendiendo palabras que hoy nos parecen comunes: caballo, yegua, tabaco, que traían los españoles de fuera, de parte de las Antillas, pero “el proceso de adopción del español por parte de los nahuas tomó 200 años. Presentaron una fuerte resistencia antes de comenzar a ser bilingües”.

Al mismo tiempo, hubo una confrontación entre el clero secular, los curas enviados por el gobierno, y el clero regular, que eran los franciscanos, dominicos, agustinos, y de otras órdenes, que era más culto e insistió en que toda la gente debería aprender náhuatl y todas las lenguas indígenas. El secular, “aliado de las autoridades”, quería en cambio que se prohibieran las lenguas para forzar a los indígenas a aprender español. Esa situación se mantuvo durante la colonia y, finalmente, los nahuas se volvieron bilingües.

Recuerda que fray Juan de Palafox, quien fue primero oidor de México, luego obispo de Puebla y finalmente virrey, hizo un viaje para reconocer su obispado, que comprendía parte de Veracruz y Oaxaca, e iba tomando nota de los sacerdotes que hablaban lenguas indígenas, y la mayor parte de ellos lo hacía. Entonces puntualiza el investigador que la pérdida de las lenguas fue un proceso distinto a la guerra de Conquista:

“Se debió al mestizaje. Muy al principio, los mestizos, hijos de español e india, pasaban a formar parte de las casas de los españoles y aprendían el idioma. Seguramente conservaban el náhuatl, pero cuando empezó a crecer la población de mestizos, los españoles ya no los querían tener en sus casas y entonces los echaron. De modo que se produjo una población cada vez más grande de mestizos que no tenía casa, que vagaba, y su lengua de comunicación era el español. A estos mestizos se debe que, poco a poco, se hayan ido perdiendo en este caso el náhuatl y después las otras lenguas. Y es lo que nosotros heredamos.”

–¿Entonces el idioma español no se impuso “a sangre y fuego”?

–Por el hecho de que establecieron en los dominios indígenas formas políticas e instituciones españolas con las cuales vino la lengua, sí, sin duda fue una imposición, pero también fueron las condiciones sociales del mestizaje, y con ello no estoy acusando a los mestizos de una especie de traidores. No, de ninguna manera: Las condiciones sociales que vivieron los obligaron a aprender el español. Lo mismo pasó con los africanos que llegaban como esclavos, hablaban diversas lenguas africanas y la única manera que tenían de comunicarse entre sí, con los españoles, con los indios y los mestizos, era el español. Entonces se vieron en la obligación de aprenderlo.

–Si asimilar el español fue un proceso de 200 años, ¿qué papel tuvo en la Conquista, fue determinante?

–Bueno, depende de qué queramos definir como determinante. Si consideramos que toda la estrategia de Cortés se tenía que dar en español, necesariamente fue determinante. Si no la hubiera dado en español no se habrían podido poner de acuerdo, pero no olvidemos que las tropas de Cortés eran mayoritariamente tlaxcaltecas y a ellos se les tenían que dar las órdenes en náhuatl. Ahí el papel de la Malinche.

Hipótesis provocadora

La cuestión es qué tan determinante fue el papel de ella en la caída del imperio mexica. Se le ha juzgado equivocadamente como una traidora. En el texto antes citado, Matos Moctezuma hace hincapié en su origen: Ella no era mexica y por lo tanto no traicionó a ese imperio, perteneció a un grupo sometido por Tenochtitlán y lo que hizo fue “ayudar a su pueblo ante la amenaza que representaba el mexica…”.

Lara Ramos afirma que el papel de Marina en la conquista “fue determinante porque ella fue quien tradujo”.

Sin afán de reivindicarla por el lado feminista contemporáneo, porque no cabe, se le pregunta si acaso no debe ya ser considerada como una mujer excepcional, pues fue reconocida en su tiempo, hablaba varios idiomas (popoloca, maya chontal, náhuatl y castellano, según Barjau) y logró hacerse de un lugar en el proceso de conquista. El propio Cortés la tuvo en alta estima y no la abandona, la casa con su amigo Juan Jaramillo para dejarla protegida.

“Cortés era un hombre muy inteligente. Si lo comparamos con otros conquistadores de América, pienso que era el más inteligente, entonces claro que sabía del papel estratégico que tenía Malintzin para él. En cuanto a ella, sí, he estado leyendo muchos intentos por definir mejor qué mujer era, qué papel tuvo, etcétera.

“No me opongo a ellos, pero me gustaría plantear ciertas interrogantes. Primero, a quien los indios le decían Malintzin era a Cortés, no a ella. El nombre, digámosle originario, de ella no lo conocemos. Los españoles simplemente la llamaron María. En náhuatl no hay oposición entre ‘ere’ y ‘ele’, de tal manera que todas las ‘eres’ las pronuncian como ‘ele’, un poco como los japoneses. Entonces empezaron a decirle Malía. Luego le agregaron el ‘tzin’, que es honorifico y de cortesía, para decir Malintzin. 

“Pero a quien nombraban así era a Cortés, eso se nota muy bien en la crónica de Bernal Díaz del Castillo, entonces le pongo una pregunta provocadora, porque no sé si los historiadores estén de acuerdo conmigo: ¿Qué tal si le está diciendo Malintzin a Cortés, porque el personaje central era su mujer María? ¡Es ella la que está hablando, no el señor Cortés! Y entonces es como decirle a Cortés “marido de María”. Yo me baso en lo que cuenta Bernal ¿no? Y entonces el papel de Malintzin crecería muchísimo puesto que los indios la estaban reconociendo con esas características. Es una hipótesis.”

–¿Entonces diría que la conquista no la hace Cortés sino Marina? 

–¡No, sí la hace Cortes!

–Por la estrategia militar, pero ¿qué peso tiene la lengua?

–Ella tuvo mucho peso, por supuesto, para organizar a los tlaxcaltecas que venían como aliados de Cortés.

Al resumir a Barjau, Cano Sánchez destaca que las habilidades en la traducción de Malintzin causaban sorpresa entre indígenas y españoles, y “conforme crecía su poder en el ejército hispano e indígena, no sólo traducía las órdenes de Cortés, sino que se daba el lujo de mandar ciertos movimientos militares”.

Más adelante añade:

“Cuando se enfrentaba a situaciones inéditas, plenas de ambigüedad y misterio, repetía la voluntad de Cortés y hablaba con la misma certeza y autoridad…”

El lingüista dice en la entrevista que los indios comenzaron pronto a aprender el español y destaca un aspecto poco considerado hasta hoy: La mayor parte de los pueblos indígenas son multilingües, los monolingües son los hispanohablantes. Menciona como ejemplo que en la montaña de Guerrero hay personas que hablan náhuatl, tlapaneco, amuzgo (ver recuadro). Si aquí vivían en un territorio multilingüe es fácil imaginar que no les costaba mucho trabajo hablar varias lenguas, entre ellas el español.

A medida que se incrementa el número de indios que aprenden la lengua hispana, se les pierde la pista. Por otra parte, menciona a los escribanos de fray Bernardino de Sahagún: 

“Lo que hacía Sahagún era interrogar a los sabios mexicas y el resultado de aquel interrogatorio lo transcribían al Códice Florentino. La transcripción la hacían los indios, ellos hablaban náhuatl, y ese pequeño grupo sin duda ya hablaba español. Cuando le digo que se tardaron 200 años en aprenderlo me refiero a la totalidad, no a que haya habido algunos grupitos que rápidamente lo aprendieron.”

–¿Tendrían cierto poder los indígenas que sí lo sabían?

–Sí, seguramente, como sucede ahora, cualquier indígena en Oaxaca o en Chiapas que habla español adquiere poder sobre los demás, ¿Por qué? Pues porque está hablando la lengua con que se comunica con todo el mundo, eso da poder, necesariamente.

–Y a la inversa, tal vez quienes decidieron como forma de resistencia no hablarlo tenían su propio valor.

–-¡Por supuesto que tenían su propio valor! No hay que olvidar que el dominio español aprovechó la organización política y social de los propios indios, o sea, ellos no les quitaron el dominio a los caciques, sino que se dieron cuenta de que estaban muy bien estructuradas estas sociedades y que cada altépetl (agua-cerro) tenía su cacique, su tlatoani. 

“Entonces adaptaron al tlatoani, le reconocieron todos sus méritos, él recibía los tributos y, claro, los españoles le cobraban el impuesto, pero no habría podido haber conquista si no se hubieran sabido asentar sobre los sistemas políticos de los pueblos indígenas. En donde eso no sucedió fue en los pueblos del norte de América, desde los apaches hacia arriba o con los de Sudamérica, que eran pueblos nómadas, no tenían sistemas políticos muy desarrollados y simplemente los eliminaron, los mataron y ya.”

–En el presente, pero con perspectiva histórica y de la revisión de los 500 años, ¿cuál es la fortaleza del español en el mundo globalizado?

–El español en su conjunto es la segunda lengua más hablada del mundo después del chino, más que el inglés. Ahora el inglés es la lengua extranjera más hablada en el mundo porque la aprenden los chinos y la aprende todo el mundo y, además, desde finales de la Segunda Guerra Mundial está realizando el comercio, la política, las relaciones internacionales, etcétera. Eso nos coloca a todos los hispanohablantes en una posición secundaria, pero no quiere decir que nuestro español no funcione, por el contrario, es muy pujante, podemos dividirlo en 22 nacionalidades, tenemos una literatura perfectamente creativa, un español popular riquísimo.
Donde sí hay dificultades, desde su punto de vista, es en el uso del español en las ciencias, precisamente por la globalización del inglés. Y recuerda que hace años viene haciendo un llamado a los científicos de habla hispana para divulgar sus avances en español, cumplir con el inglés si lo requieren sus necesidades discursivas para la academia, pero hacer una versión al español, para establecer relación con la gente y vaya apoderándose de ese conocimiento:

“Siempre he dicho que la ciencia es la avanzada de la cultura y no podemos permitir que se nos corte la cultura. Nos sucedería lo que les pasó a los nahuas, que ya no pudieron seguir desarrollando su propio conocimiento y ahora, lamentablemente, no hay todavía una escuela perfectamente bilingüe en náhuatl. Si uno intenta explicar en náhuatl química ¿cómo le hace?” 

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